Viernes 23 de febrero, 2024

POLíTICA | 03-12-2023 10:35

Todos los rabinos del presidente

Quiénes son los referentes que frecuenta. Reuniones y viajes. ¿Conversión en camino?

El rebe de Lubavitch tenía una frase de cabecera que decía que, cuando dos personas se encontraban, algo bueno tenía que suceder para una tercera. Y para que esto tuviera un efecto inmediato, había incorporado la costumbre de regalarle un dólar a cada persona que lo visitaba para que luego esta le agregara un poco más de dinero y lo donase. En 1989, cuando todavía vivía, lo fue a visitar Luis Alberto Lacalle, el padre del actual presidente de Uruguay, que, en plena campaña, le pidió una bendición para ganar las elecciones. Unas semanas después, Lacalle sería electo presidente, una historia similar a la de Javier Milei. Ya durante su gestión, en una visita protocolar a la Argentina, Lacalle le comentó el episodio al entonces presidente Carlos Menem y le mostró el dólar, que, en vez de donarlo, lo había conservado como dólar de la suerte. Menem sacó de su billetera también un dólar y le contó que se lo había enviado el rebe de Lubavitch a través de Eduardo Eurnekian. Es decir que Menachem Mendel Schneerson, el rebe de Lubavitch, o “maestro” según una traducción aproximada, es una persona bien conocida en la política argentina y regional.

Ahora, Milei vuelve a traerlo a escena por su reciente viaje a Estados Unidos para agradecerle, al pie de su tumba, por el resultado de las elecciones. 

Orígenes. El libertario se interesó por el judaísmo porque tenía como alumno a Saúl Sutton, uno de los hijos de David Sutton, el dueño del Hotel Alvear, que, además de economía, también estudiaba para rabino. En una de sus conversaciones, le interesó la forma de razonar las preguntas que tenía el heredero de Sutton y este le dijo que surgía de su estudio de la Torá. Con eso bastó para que Milei se acercara al judaísmo. 

Su rabino se llama Axel Wahnish y aquí empieza la mezcla de corrientes judaicas que abrazan al presidente electo. Wahnish es un rabino ortodoxo líder de la comunidad judía marroquí. Por otro lado, el libertario también generó un fuerte vínculo con la rama Jabad Lubavitch -la del rebe-, que en Argentina tiene al empresario Eduardo Elsztain como uno de sus mayores benefactores. Un equivalente en el cristianismo sería Gregorio Pérez Companc, quien hace constantes aportes a instituciones de la Iglesia Católica.

Otro rabino que estuvo en contacto con Milei post elecciones fue el cabalista francés David Pinto. Este fue uno de los encuentros más difundidos en las últimas semanas porque Milei fue a visitarlos a un departamento en el barrio de Once y en los videos viralizados se pudo ver el revuelo que se armó en el vecindario. Junto a Pinto, estuvo el rabino Uriel Husni, que lo acompañó durante toda su estadía en Argentina, y también el empresario Cesar Wengrower, dueño de Industrias SICA, fabricantes de perillas de luz, entre otros artefactos eléctricos. Al lado de Wengrower estaba Marcelo Wolodarsky, el lobbista argentino del dueño dubaití del hotel Four Seasons, Ali Albwardy. Estas imágenes comienzan a mostrar el entorno del nuevo Presidente. Otro ejemplo: cuando Milei viajó a Miami en septiembre para pasar el sabbat con amigos, se alojó en la casa de Patricio Fucks, también miembro de la corriente Jabad Lubavitch.

Quien acompañó a Milei en su visita a la tumba del rebe de Lubavitc es Gerardo Werthein, un miembro célebre de la colectividad judía que será el próximo embajador en Estados Unidos. Habrá que ver si consigue que su pliego se apruebe en el Senado por la bancada kirchnerista. Cristina Kirchner no conserva un buen recuerdo de Werthein de su paso por Telecom. Al igual que pasó con la familia Eskenazi, la vicepresidenta cree que su marido Néstor ayudó mucho para que entraran a la compañía y luego de su muerte se olvidaron de ella. Los considera unos desagradecidos. 

Un encuentro mucho menos difundido fue con el rabino David Yosef, hijo del fallecido gran rabino sefaradí Ovadia Yosef, de Israel. De esta reunión no se difundieron fotos y se realizó antes del viaje a Estados Unidos. 

Desde que asumió, Milei se reunió con rabinos de diferentes tendencias ortodoxas. No estuvo con reformistas ni conservadores, lo que podría adelantar una interna judía solo por celos.

Futuro. Dos preguntas que surgen en este contexto: ¿qué hará Milei con la capilla que está dentro de la Casa Rosada? ¿Sumará una oficina para su rabino? En la Casa Blanca, por ejemplo, hay una oficina que funciona de enlace con la comunidad judía. No sería extraño ver a Milei imitar esa idea.

La otra pregunta es: ¿se convertirá al judaísmo? Esto es mucho más difícil, porque para hacerlo deberá cumplir con tres tradiciones judías innegociables: alimentarse con comida kosher, respetar el sabbat y casarse con una mujer judía. Para esto debería separarse de Fátima Florez.

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Rodis Recalt

Rodis Recalt

Periodista de política y columnista de Radio Perfil.

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