SHOWBIZ | 06-03-2022 11:39

Las series de estafadores que son tendencia y las que vienen

"The Dropout" y "Bad Vegan" se suman al éxito de "Inventando a Anna" y "El Estafador de Tinder".

Entre documentales, series de ficción y basadas en casos reales, el nicho de las ficciones que giran sobre estafadores se ha convertido en un auténtico boom del streaming. En tiempos de redes sociales, donde el reinventarse y hasta crear una imagen distorsionada de uno mismo para el mundo es común, y donde la reivindicación del yo por sobre el resto es mantra, estos personajes que le dan un giro extra a la fantasía para convertirse en criminales, manipulando y robando a todo el que se cruza por su camino, han logrando convertirse en estrellas. 

Avanzada

Lo anterior es el coincidente motor del documental dirigido por Felicity Morris, “El Estafador de Tinder”, y la serie “Inventing Anna”, basada en el caso de Anna Delvey, los nuevos hits de Netflix. Producido por Raw TV junto con AGC Studios y Gaspin Media, “El estafador de Tinder” gira en torno a las víctimas femeninas de Simon Lieviev, el israelí Shimon Hayut, que pretende ser el hijo de un magnate de la industria de los diamantes (Lev Leviev), y seduce a mujeres escandinavas a las que termina pidiéndoles dinero para “salvar su vida”, alegando que lo persiguen y que necesitaba de su ayuda para sobrevivir.

Pero Shimon usaba ese dinero para vivir a los grande (se estima que robó más de us$10 millones con su esquema Ponzi), hasta que sus víctimas descubrieron la verdad y lo denunciaron: lo condenaron a 15 meses de prisión (de los cuales cumplió poco más de cinco) y hoy vive de su fama mundial: su Instagram sigue activo y jura que pronto contará su versión de la historia.

De regreso a su natal TelAviv, concede entrevistas pagas a distintos canales, jura que se ha hecho rico invirtiendo en bitcoin, y adelanta que iniciará su propio programa de citas -hoy ya brinda sus tips de coaching para ganarse el mundo- y presentará un podcast con sus historias. Mientras se espera un spinoff: "El estafador de Instagram", que un director argentino estaría listo para rodar.

Estafadores.

Heredera

Como Hayut, Anna Sorokin, una veinteañera alemana nacida en Rusia, pretende ser la millonaria heredera de una fortuna de 60 millones de dólares, para vivir a lo grande en Nueva York, parando en hoteles cinco estrellas y viajando por el mundo, asistiendo a fiestas exclusivas y restaurantes de lujo sin pagar un solo peso, mientras busca crear una supuesta fundación de arte para que los bancos le realizaran préstamos millonarios.

Inventing Anna” sigue a Anna Delvey, interpretada por Julia Garner que ya había sido una estafadora en “Ozark”, y a la periodista Jessica Pressler, que entrevistó a la estafadora para la revista New York Magazine en 2018, contando cómo la joven había logrado estafaren las ramas más importantes de los negocios y la sociedad de neoyorquina. Producida por Shonda Rhimes (“Scandal”, How to Get Away with Murder” y “Bridgerton”, entre otras), “Inventing Anna” cuenta a diferencia de “El estafador de Tinder”, con la venia de Delvey, que hasta se entrevistó con Garner en la cárcel para construir el personaje.

“Me quedó claro que Anna es una persona muy reservada. Mantiene sus cartas extremadamente cerca del pecho. Y no esperaba que ella respondiera ninguna de las preguntas que le hice, así que solo quería obtener su espíritu y energía e incorporarlos al programa”, contó Garner que se cambió el cabello, se puso dientes postizos y otras prótesis, y elaboró cuidadosamente un acento alemán al modo ruso pero americanizado para parecerse.

Condena

Sorokin fue condenada en mayo de 2019 por ocho cargos, y fue sentenciada a doce años de prisión. Multada por una suma de 24.000 dólares, se le ordenó restituir otros us$200.000, y cumplió poco menos de cuatro años cuando fue liberada por buena conducta en febrero de 2021.

Pero fue nuevamente detenida por violar los tiempos de su visa en Estados Unidos: desde la cárcel escribió un ensayo para Insider reflexionando sobre su tiempo en prisión y su opinión sobre el programa de Netflix. “Después de casi cuatro años de preparación y horas de conversaciones telefónicas y visitas, el programa se cuenta desde la perspectiva de una periodista”, masculló Sorokin.

“No puedo evitar sentir como una ocurrencia tardía, la sombría ironía de estar confinada en una celda en otro horrible centro penitenciario perdido entre líneas”, concluyó la estafadora que se sintió estafada por Jessica Pressler, la periodista a quien le contó su ardid, y que en la serie aparece reversionada como Vivian Kent (Anna Chlumsky).

Pressler, quien también escribió la historia que inspiró la película “Hustlers” (“Estafadoras de Wall Street”, de 2019, con Jennifer Lopez), se desempeñó también productora de “Inventing Anna”, donde refleja su “impulso por satisfacer la curiosidad interminable que hay en su cerebro”. Y cierta atracción por Sorokin quien estuvo “muy, muy cerca de obtener los fondos para lanzar el arte de la Fundación Anna Delvey”. “Es inteligente”, afirma Pressler.

“Y quiere que la gente la vea como una verdadera persona de negocios. También es movida por un profundo miedo al fracaso, y detrás de eso hay una personas que lucha con su identidad. Es algo a gran escala de los que se ve todos los días con las redes sociales”, sintetiza la periodista.

Estafadores.

Escala

La historia de Elizabeth Holmes, ex directora de la empresa Theranos, se hizo mundialmente conocida el último mes cuando fue condenada a 20 años por llevar la estafa a otra escala: recaudó más de 1000 millones de dólares entre los inversores de una startup que prometía revolucionar los servicios médicos.

Y "The Dropout", la serie que el 3 de marzo llegará a Star+, cuenta el camino de la supuesta visionaria, y cómo logró convencer a los jugadores más poderosos del Silicon Valley de que era poseedora de la inteligencia artificial que transformaría la industria de la salud.

Producida por Hulu y basada en la investigación del podcast de la ABC sobre Holmes y Theranos, la miniserie sigue a Holmes (Amanda Seyfried, la de “Mamma Mia!”) desde su adolescencia, como la ambiciosa hija de un ejecutivo caído en desgracia de Enron (Michael Gill), hasta su época difícil en Stanford, su reunión con el manipulador empresario Sunny Balwani (Naveen Andrews) y la construcción de su empresa.

La showrunner Elizabeth Meriweather ("New Girl") y el director Michael Showalter ("The Big Sick") profundizan tanto en el patetismo como en lo absurdo de cada giro salvaje de la historia que cubre de manera convincente casi 20 años de material en episodios que no superan la hora (al menos en siete de los ocho: el final llega a los 90 minutos).

Gancho

A diferencia de "Inventing Anna", "The Dropout" resiste la tentación de sostener un espejo gigante frente a su espectador para exigir que también se examine, y triunfa donde la serie de Netflix no: creando un retrato nítido de una mujer inquietante.

A la par, Theranos se convierte en un tren fuera de control perfectamente musicalizado: la canción de Alabama "Estoy apurado” (Y no sé por qué) y Amy Winehouse en "Back to Black" setean el clima, de la adrenalina a la caída. Y Seyfried logra encarnar ese un impulso maníaco y una desesperación por ganar que hace que cada escena sea visceralmente efectiva: logra hacer creíble la evolución el personaje, desde la joven que venera a Steve Jobs a la embaucadora que despluma a los hombres más poderosos del mundo vendiéndoles su visión con un fervor religioso.

Una historia atrapante de la que HBO ya prepararía su propia versión, mientras se espera el estreno de la película de Theranos, protagonizada por Jennifer Lawrence y dirigida por Adam McKay, la nueva “Gran estafa” que Hollywood no se quiere perder.

por R.N.

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