SHOWBIZ | 23-11-2023 06:37

Por qué son tan caras las entradas para las giras internacionales

Los precios de los tickets se dispararon luego de la pandemia. El efecto inflacionario de las grandes figuras y la reventa.

La pregunta se repite tras los recientes shows de Taylor Swift en Argentina. ¿Por qué las entradas para los conciertos de artistas internacionales son tan caras? ¿Cuánto es demasiado? Las giras de las figuras legendarias del entretenimiento actual, como Swift, Beyoncé o Bad Bunny, suelen tener tickets de más de 100 dólares, y los precios podrían ver un aumento.

Bunny, que recorre Estados Unidos con su gira “Most Wanted”, recibió críticas en las redes sociales cuando se abrió la preventa de entradas el pasado 25 de octubre: los fanáticos compartieron su disgusto porque los asientos cuestan entre 150 y 250 dólares. Y lo mismo le sucedió el año pasado a Elton John, quien se impuso en 2022 con la mayor facturación bruta: 393,3 millones de dólares. “El Último Tour Del Mundo” que se empalmó con “World's Hottest Tour”, tuvieron shows agotados con tickets de hasta 200 dólares. 

Razones. Los precios de Bad Bunny y Elton no son parte de una moda. El costo de las entradas para las grandes giras ha aumentado sostenidamente desde 2019, con un incremento del 35% según la publicación especializada Pollstar.  Eric Frankenberg, analista senior de datos de Billboard, apuntó contra el sistema de precios dinámico, regulado por la demanda, y el creciente mercado de reventa como justificación de la nueva tendencia. “La fijación de precios dinámicos es una nueva práctica estratégica de venta de entradas en la que los precios para conciertos se comportan de la misma manera que lo hacen los precios de las aerolíneas o los precios de Uber cuando hay una gran demanda”, explicó Frankenberg.

Fotogaleria Beyoncé recibe el premio al Mejor Álbum de Música Dance/Electrónica por

“Y también podemos revender entradas en Ticketmaster. Probablemente se esté ganando mucho dinero en el mercado secundario, y con valores superiores a los precios oficiales de las entradas”. Para Catherine Yi, ejecutiva de estrategia de talentos de UTA, aunque los asistentes a los conciertos están visiblemente indignados por el aumento de los precios de las entradas, eso no impide que los fans desembolsen el dinero que les piden para conseguir una entrada. 

“Cuando la gente realmente se interesa por un espectáculo, hará lo que sea necesario para asistir, aunque el precio no les cuadre del todo, es el fenómeno que hemos visto en la gira de Taylor Swift. La gente prioriza los eventos de música en vivo y están dispuestos a poner las tarjetas de crédito, hacer planes de pago y derrochar cuando es importante para ellos”, amplió Yi.

Para Jem Aswad, editor musical de Variety, el aumento es inherente a la economía actual, y la culpa no puede recaer en las ticketeras ni en los artistas. “Todo el mundo culpa a Ticketmaster, Live Nation y a los artistas por estos precios, pero si eso es lo que el mercado soportará, ¿qué se supone que debemos hacer?”, remató. 

Reventa

En 2023, el precio de las entradas para algunos conciertos se ha disparado hasta el equivalente de un mes de alquiler o el pago de una hipoteca. Pero eso todavía no ha disuadido a los fanáticos de la música de intentar conseguir sus tickets para ver a sus artistas favoritos en gira. De hecho, ha habido un aumento en el número de personas que ven música en vivo después de la pandemia. Y vale decir que los boletos de valor nominal se mueven precios semi-asequibles, pero a medida que los revendedores entran en el negocio, su costo ha llegado a superar incluso los mil dólares en algunos tours en Estados Unidos. 

Chris Martin de Coldplay.

Para Los Angeles Times, “cinco actores” son responsables de la fluctuación de los costos de las entradas: los artistas, los promotores, los lugares donde se realizan los conciertos, las empresas de venta de entradas y los revendedores de entradas. Si bien los promotores “fijan oficialmente los precios de las entradas”, pueden perder dinero si el espectáculo no vende suficientes entradas. Y los artistas más importantes de la música suelen tener el control de los precios, mientras que los artistas más pequeños suelen estar en deuda con los venues.

Los lugares ganan dinero en cualquier caso, pero a mayor demanda y giras, han incrementado los alquileres. Mientras que a los promotores se les paga mediante la venta de entradas.  Según un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental estadounidense, se agregó un promedio del 27% al costo de la venta inicial de boletos –desde 2018- debido a la suba de las tarifas de los promotores. Y para The New York Times, las tarifas “añadieron un promedio del 32 por ciento”. Es decir que en los conciertos más económicos, más de un 50% del valor de la entrada puede ser para la empresa que promociona y vende los tickets.

Posición

Los artistas y productores podrían verse tentados a cambiar por otras ticketeras, cosa que ya sucede. Pero hay ciertos venues que tienen “acuerdos exclusivos con promotores como Live Nation Entertainment que también es propietario de Ticketmaster”, explica Bob Lefsetz, ex ejecutivo de un sello discográfico. “Y Ticketmaster es la única empresa que tiene la tecnología para vender entradas para eventos de alta demanda porque ha acaparado el mercado y tiene el dinero”, agrega.

Fotogaleria Elton John actúa durante la gira Farewell Yellow Brick Road en el Smoothie King Center en Nueva Orleans, Luisiana.

Pero el sistema no es infalible. Cuando los fanáticos de Taylor Swift intentaron comprar entradas a través de Ticketmaster para la gira Eras de la cantante en noviembre de 2022, se produjo el caos. Algunos compradores quedaron excluidos de la venta cuando sus códigos de fan verificado no funcionaron, mientras que otros inicialmente pudieron conseguir entradas, pero luego no fueron validados en el proceso una vez que intentaron pagar. Dos docenas de swifties no solo presentaron una demanda contra Live Nation Entertainment, la empresa matriz de Ticketmaster, sino que llevaron sus quejas hasta la corte en Washington. Y el Departamento de Justicia de Estados Unidos inició una investigación antimonopolio sobre Ticketmaster y Live Nation Entertainment.

La compañía se disculpó y explicó su proceso de registro de Verified Fan, cuyo objetivo es ayudar a gestionar las ventas de alta demanda y eliminar los bots, y señaló que más de 3,5 millones de personas se preinscribieron para la preventa de TaylorSwiftTix impulsada por Verified Fan, que fue su registro más grande en historia.
La compañía atribuyó el desastre a una “demanda históricamente sin precedentes”, y Swift deslindó responsabilidades señalando que ella y su equipo les habían “preguntado, varias veces, si podían manejar este tipo de demanda”. La cantante también escribió en X que estaba “trabajando activamente en una solución”.

Política

En junio, el presidente Joe Biden se metió en el tema y denunció las “tarifas ocultas” en las entradas de conciertos durante todo el año pasado. Entonces, varias compañías de venta de entradas, incluida Ticketmaster, prometieron comenzar a mostrar todas las tarifas a los clientes por adelantado. Live Nation aplicó desde septiembre una nueva política ofreciendo “un precio total claro” para todos los espectáculos y festivales propiedad de la corporación. 

Fotogaleria El cantante canadiense Abel Makkonen Tesfaye, también conocido como The Weeknd, se presenta en el escenario durante un concierto en el estadio Allianz Riviera en Niza, sureste de Francia

Además, la Casa Blanca prometió que recorrería el camino para la regulación del mercado secundario de entradas en plataformas, donde compiten empresas como StubHub y SeatGeek que “compiten con los fans por los asientos” con empleados o robots, lo que crea menos oferta para los fans. La administración Biden explicó en un comunicado que los promotores a veces entregan entradas a estos corredores “para capturar una parte de los precios más altos del mercado secundario sin el riesgo de manchar su reputación”.

“Esta es una plataforma verdaderamente impulsada por el mercado”, defendió Jessica Finn, la portavoz de StubHub. “El valor del boleto es el que los compradores piensan que es el valor del boleto, y efectivamente lo acuerdan con una compra... Es un mercado dinámico, los precios suben y bajan, y no nos entrometemos en eso”, agregó.

Pero SeatGeek confirmó al Wall Street Journal que el precio medio de una entrada a un concierto se ha duplicado en los últimos cinco años, pasando de 125 dólares en 2019 a 252 dólares en 2023. Y que el precio medio de un billete revendido de Taylor Swift es de 1.311 dólares. Las entradas para Beyoncé y Bruce Springsteen se han disparado a 480 y 469 dólares, según la compañía.

Sin embargo, algunas entradas de Swift para el Eras Tour alcanzaron casi 13.000 dólares en Stubhub, según Insider. Y el año pasado, los revendedores vendieron entradas para Adele en Las Vegas por más de 40.000 dólares, según Bloomberg. Así, como algunos economistas han planteado, los shows musicales de primeras figuras apalancan incluso un ciclo inflacionario.  

por R.N.

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