Tuesday 3 de November, 2026

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Mao, entre la revolución y el terror

"Mao: El emperador rojo de China". Documental. Miniserie en tres partes. Dirigida y escrita por Annette Baumeister y Paul Wiederhold. En el canal DW Español.

La historia de Mao Zedong reúne las contradicciones de una transformación que cambió China y dejó millones de víctimas. Fundador de la República Popular China, construyó un liderazgo cuyos efectos perduran medio siglo después de su muerte. Esa trayectoria recorre "Mao: El emperador rojo de China", interesante serie documental alemana de tres episodios disponible en DW Español.
La producción reconstruye su ascenso hasta la conducción del Partido Comunista Chino. La caída de la monarquía, la influencia marxista y la guerra civil contra el Kuomintang culminaron el 1 de octubre de 1949 con la proclamación de la República. Y como el nuevo régimen emprendió una reorganización radical de la sociedad bajo la autoridad del partido.
En 1958, el Gran Salto Adelante buscó acelerar la industrialización y superar a las potencias occidentales. Pero las metas irreales y las decisiones económicas fallidas contribuyeron a una hambruna devastadora. Ante el fracaso, Mao procuró afianzar su posición y desplazar a quienes podían cuestionarlo.
La Revolución Cultural, iniciada en 1966, llevó la persecución política a otro extremo. Millones de jóvenes fueron movilizados en nombre de la ortodoxia revolucionaria; la Guardia Roja y el Libro Rojo se convirtieron en emblemas de obediencia. Intelectuales, docentes y funcionarios sufrieron humillaciones y castigos, mientras se destruían bienes patrimoniales y se paralizaba la educación. La campaña dejó heridas que atravesaron generaciones.
Con imágenes de archivo, testimonios y análisis de especialistas franceses, alemanes y chinos, la serie examina los mecanismos del culto a la personalidad y sus consecuencias humanas. Mao murió el 9 de septiembre de 1976, cuando China era todavía un país pobre y relativamente aislado. El Partido Comunista conservó su figura como fuente de legitimidad, aunque reconoció errores de su gobierno.
La China actual, segunda economía mundial e integrada en los circuitos del capitalismo global, mantiene el pensamiento de Mao en su ideología oficial y su retrato en la plaza de Tiananmen. Bajo Xi Jinping, la concentración de autoridad y la primacía del partido reavivaron las comparaciones entre ambos dirigentes. Resulta evidente la continuidad de la centralidad del liderazgo y la subordinación de la sociedad al partido, pese a las diferencias entre ambas épocas.
Así, el logrado envío trasciende el mero retrato biográfico para explorar con lucidez la distancia entre las muchas promesas revolucionarias incumplidas, la feroz represión, y cómo la China contemporánea convive con una herencia que combina transformación histórica, sufrimiento y silencios.

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Alejandro Ullúa

Alejandro Ullúa

Periodista crítico de televisión.

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