Desencajado, un joven excava un pozo en el parque de una antigua y señorial casa de dos plantas, lo cubre y lo tapa con una
chapa. Un flashback nos muestra a una mujer enardecida que le recrimina a la aterrada Laura (Mariana Di Marco), el disgusto que le provoca el retrato que acaba de hacerle. Fuera de sí, la golpea hasta matarla, ante la mirada paralizada del muchacho.
Pronto sabremos que se trata de Juan (Pablo Sorensen), retraído, de pocas palabras y aspecto ausente, a quien su madre, Zulma (Silvia Kutica), sobreprotege como si fuera un niño. Ambos viven bajo el yugo de Angelita (Nora Carpena), una abuela despótica, postrada en la cama, que controla y desprecia sin disimulo tanto a su hija como a su nieto, a quienes ni siquiera
tutea.
En el descascarado y húmedo caserón, todas las superficies están atestadas de ropa, papeles, libros, remedios y cajas, en un desorden exasperante que nadie parece dispuesto a corregir. También conoceremos a Sofía (Mercedes Lambre), hermana de la víctima, que intenta acercarse al atribulado Juan para averiguar qué ocurrió con Laura, aunque sus esfuerzos resultan infructuosos.
En un entorno familiar signado por la intimidación y el exceso de alcohol, las escenas retrospectivas revelan a un padre alcohólico y violento (Fabio Aste), consciente de la sobreprotección materna, pero incapaz de ponerle freno. Zulma, por su parte, parece buscar en encuentros sexuales ocasionales una vía de escape a su propia situación.
Obsesionada con encontrar a su hermana, Sofía no se resigna. Con la complicidad de su amiga (Agustina Barrasa), se aventura a ingresar en la propiedad para hallar alguna pista que permita esclarecer la desaparición.
"Sombras", estrenada por Net TV, escrita y dirigida por Julio Midi y Fabio Junco, es una miniserie de suspenso psicológico realizada por la compañía BACS Producciones, con el apoyo de Editorial Perfil. Concebida para la televisión abierta, consta de seis episodios de alrededor de media hora.
Con una lograda factura visual, la propuesta construye una atmósfera densa y opresiva. Manipulaciones, secretos y vejaciones componen una trama asfixiante que atraviesa tanto los vínculos como los espacios.
En un elenco de homogénea calidad sobresale Sorensen, quien construye con sensibilidad e inteligencia un personaje que se expresa más con las miradas, los gestos y las posturas que con las palabras. Kutica y Carpena lo acompañan con proverbial solvencia.
Cabe reprocharle al relato la excesiva demora en desarrollar el conflicto y cierto regodeo en algunas situaciones. Aun así, merece celebrarse este regreso de la ficción nacional.
TRES ESTRELLAS














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