Tuesday 12 de May, 2026

TELEVISIóN | Ayer 22:55

Un pueblo condicionado por su pasado

“Wilder”. Serie suiza de drama criminal y de suspenso de seis episodios. Creada por Alexander Szombath y Andreas Stadler. Con Sarah Spale y elenco. En TV5 Monde, con subtítulos en castellano, las 4 temporadas completas.

TRES ESTRELLAS

 

En Oberwies, un pequeño pueblo ficticio en la región de Berna, el silencio pesa como la nieve. No es un decorado idílico sino un territorio marcado por una herida que no cierra. Allí vuelve Rosa Wilder, especialista en perfiles criminales, con la precisión de quien intenta sanar el pasado y la fragilidad de quien nunca logró salir del todo. El regreso coincide con una conmemoración que revive la tragedia de los doce escolares sepultados por una avalancha, entre ellos su hermano. Ese recuerdo no es un simple motor narrativo sino el clima persistente que contamina cada vínculo y cada decisión.

La serie construye su intriga a partir de dos hechos que irrumpen con violencia en esa calma tensa. Un artista aparece asesinado y la hija de un inversor extranjero desaparece sin dejar rastro. El valle se convierte en un tablero donde cada habitante oculta algo y la hospitalidad convive con la sospecha. El proyecto turístico que promete salvar la economía local introduce un conflicto latente que expone prejuicios, tensiones culturales y una comunidad dividida entre la supervivencia y la identidad.

El envío no apuesta por el golpe de efecto, prefiere un desarrollo paciente que se sostiene en la observación minuciosa y en la acumulación de indicios. Hay una clara influencia del policial nórdico en la atmósfera opresiva y en la introspección de su
protagonista, pero también una lógica estructural rigurosa que evita atajos y giros caprichosos. Cada pieza encuentra su lugar con una coherencia que revela un trabajo de guion meditado.

El corazón del relato está en la relación entre Rosa y su inesperado compañero de investigación. El vínculo nace desde el rechazo y la desconfianza, pero evoluciona hacia una alianza necesaria que enriquece el recorrido dramático. Sarah Spale
compone a una mujer contenida, atravesada por una culpa silenciosa, mientras Marcus Signer aporta una energía incómoda que tensiona cada escena compartida. Juntos sostienen el pulso emocional de la historia.

En cuanto al entorno, no es un simple telón de fondo. Los paisajes alpinos, filmados con una belleza austera, refuerzan la sensación de aislamiento y contribuyen a esa idea de que los secretos quedan enterrados, pero nunca desaparecen. Incluso el uso del dialecto suizoalemán suma una capa de extrañeza que acentúa la distancia con el espectador.

Esta producción suiza no busca reinventar el género. Su apuesta es discreta, pero también sólida, al construir un misterio clásico con una ejecución precisa y una atmósfera envolvente. En tiempos de series urgentes y efectistas, elige la densidad y la paciencia. Y en esa elección encuentra su mayor virtud.

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Alejandro Ullúa

Alejandro Ullúa

Periodista crítico de televisión.

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