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Cultura / 12 de junio de 2019

Historias de vida: Laura Di Marco y el periodismo emocional

La autora abandona por un rato la política para escribir sobre experiencias personales. Resiliencia y psicología del poder.

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Laura Di Marco
Foto: Juan Ferrari

No siempre es fácil mirar al pasado. Aunque confiemos en poder controlar la propia historia, los hechos se revelan y dejan en evidencia los trucos de edición que hace la memoria. Laura Di Marco (51) es consciente de eso y su carrera periodística en el campo de la política argentina está marcada por la búsqueda del detalle íntimo que ayude a explicar el día a día del poder. La reciente publicación de “Los cuadernos de Laura” (Sudamericana, 2019), su nuevo libro, es otro paso dentro de la tarea de adentrarse en ese entramado de recuerdos y sentimientos.

Fruto de la sección homónima en “Pensándolo bien”, programa de Radio Mitre conducido por Jorge Fernández Díaz, este trabajo de Di Marco muestra una faceta que no es sencilla para muchos comunicadores: revelar datos íntimos. Sin ir más lejos, en el primer capítulo, la autora relata la temprana muerte de su madre tras un accidente automovilístico, un testimonio que a la vez sirve para entrar en clima con el resto de los relatos.

“La verdad está bastante compartida. Tanto desde lo político como en lo emocional es importante pensarse como seres imperfectos, en evolución. En el libro hay una apelación a la compasión, a poder comprender”, cuenta la autora a NOTICIAS. “Los cuadernos de Laura” se presentan como un continuado de experiencias en temas íntimos y universales: el amor, el sexo, la maternidad, el feminismo, la carrera profesional y el ego.

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Noticias: Una de las primeras imágenes del libro es muy potente: la muerte de su madre. ¿Qué significó eso a nivel personal?
Laura Di Marco: Fue una herida infantil que te deja una marca, la sensación de ser distinta a los otros chicos, una vergüenza de origen que tenés que trabajar. Ahí aparece esta idea que es clave en el libro: uno puede ser resiliente, puede sobreponerse a las cosas que le pasaron. Todo lo que uno nombra es sanador, y para mí lo fue.

Laura Di Marco
El libro. “Los Cuadernos de Laura. Historias verdaderas sobre el amor, la vida y la resiliencia” de Laura Di Marco (Sudamericana) contiene parte del material de sus columnas en el programa de radio “Pensándolo bien”. Foto: Juan Ferrari

Noticias: Usted trabajó gran parte de este material en sus columnas radiales, ¿qué encuentra el lector en este libro?
Di Marco: Hay textos que son inéditos. Mi lado A es el periodismo político, pero a la vez yo tengo una búsqueda en el tema de la investigación de vínculos, que tiene que ver con cosas que me pasaron en mi vida. Nunca lo había mostrado. Una vez Fernández Díaz me preguntó por qué no traía mis diarios personales a la radio. De esa manera, surgió una sección: una suerte de mix entre los diarios y lo que yo podía contar en una radio en la que te escuchan 600.000 personas por noche. “Los cuadernos de Laura” son historias verdaderas, con personajes trasfigurados para poder protegerlos. Aquí soy una periodista de las emociones, de los sentimientos.

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Noticias: ¿La sorprendió el buen recibimiento que tuvo este trabajo?
Di Marco: Desde sus comienzos, la sección tuvo un éxito increíble. Incluso me pasó con el propio presidente Macri. En 2016 empezamos con esta sección y durante ese mismo año yo estaba escribiendo el libro “Macri”. Un sábado lo voy a entrevistar a “Los Abrojos” y me dijo: “¿Viste que siempre te doy una hora de charla? Bueno, te voy a dar dos porque me gustó mucho lo que contaste ayer a la noche“. Era “La familia Ingalls nos arruinó la vida”, que forma parte del libro: una mujer se enamora de un hombre casado, hace una estrategia para conquistarlo y cuando él finalmente se separa, ella se desenamora. Como cada historia termina con una cita, para esta elegí una de Guillermo Olivetto, especialista en consumo: “No hay deseo que tolere su concreción”. A Macri le había gustado eso, me dijo que es verdad, que el deseo va cambiando.

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Entre lo personal y lo nacional. El libro también es una continuidad de una de las grandes marcas personales de Di Marco: la capacidad para conectar lo individual con lo social. Una anécdota puede servir para pensar a los argentinos en su conjunto, así como los diferentes avatares de la política nacional ayudan a ver el reflejo de quiénes somos.

Noticias: Recién decía que esa búsqueda por conocer las propias emociones es compartida con la clase media argentina.
Di Marco: Cuando no tenés tus necesidades básicas satisfechas, no te podés dar el lujo de pensar en este tipo de temas, más existenciales. En la clase media, sobre todo la porteña, el interés por estas cuestiones es muy alto. Son personas que se conectan de manera intermitente con la política, pero que confían en otras herramientas para solucionar sus problemas.

Laura Di Marco
La historia. La muerte de su madre en su primera infancia marcó su vida: “te genera una vergüenza de origen que tenés que trabajar”, confiesa.

Noticias: La política en general se maneja con sentimientos.
Di Marco: Por supuesto. Lilita Carrió es un claro ejemplo: gran parte de los planteos que le hace a Macri son porque quiere ser mirada y reconocida. Necesita mimos políticos, que la seduzcan. Como las parejas que amagan con romper todo el tiempo. Hay un montón de sentimientos que están en juego en la política. No se entiende la historia de Macri sin la lucha con su padre, como tampoco se entiende la historia de Cristina si no se ve su infancia. Ella tiene una herida muy similar a la de Eva Perón, que es no ser reconocida por su padre (porque todo indica que ese señor colectivero no es su padre).

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Noticias: ¿Qué le generó revelar algunos datos de su intimidad?
Di Marco: Me dio mucho miedo, porque vivimos en un medio que señala con el dedo al otro pero no habla de sí mismo. Creo que el periodismo es también lo que nos pasa, no solo lo que pasa. Nunca pedimos perdón por lo que hicimos: cosas injustas, excesos, lastimar a personas que por ahí no se lo merecían. Cuando uno tiene cierta edad y pasó distintos quiebres institucionales, sabe que decir cosas falsas (no digo criticar al poder, porque esa es la esencia del periodismo) por ganar rating, puede ir horadando a nuestra democracia. Antes capaz era más corporativa, pero el periodismo no es ajeno al fracaso del país y creo que hay que hacer un periodismo crítico pero no destructivo.