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Sociedad / 17 de septiembre de 2019

El periodista que más sabe del caso Próvolo alertó sobre la presión de la Iglesia

“La respuesta del Vaticano ha sido hasta ahora cómplice”, asegura Julián Maradeo, autor del libro “La Trama: Detrás de los abusos y delitos sexuales de la Iglesia Católica”.

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Los tres imputados que son juzgados en Mendoza. De izquierda a derecha, Horacio Gorbacho; Nicola Bruno Corradi Soliman y Armando Gómez. FOTO: CEDOC PERFIL

A más de un mes del comienzo del juicio por el caso del Instituto Antonio Próvolo de Luján de Cuyo en Mendoza siguen emergiendo detalles de abusos por parte de curas y monjas de la escuela para niños hipoacúsicos. Para muchos, la respuesta del Vaticano ha sido insuficiente. Entre ellos, está Julián Maradeo, uno de los periodistas que más investigó el caso y autor de “La Trama: Detrás de los abusos y delitos sexuales de la Iglesia Católica” donde documentó el resultado de una pesquisa de cinco años sobre abusos sexuales eclesiásticos y cómo la jerarquía que se habría ocupado de ocultar estos casos.

“La respuesta del Vaticano ha sido hasta ahora cómplice”, asegura Maradeo. Y agrega: “Está sosteniendo el sistema de encubrimiento que desde hace alrededor de seis décadas funciona dentro de la Iglesia”. Esta visión ha sido sostenida por varios de los exalumnos del instituto, quienes alegan que las autoridades sabían que el sacerdote Nicola Corradi era pedófilo e igual fue puesto a cargo de la escuela. El diario PERFIL publicó dos documentos donde se demuestra que las autoridades de la Curia, en Italia, tenían conocimiento de las denuncias por abuso antes de trasladarlo a la Argentina.

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El juicio oral comenzó el 5 de agosto contra Corradi (quien también tiene denuncias por abusos en Verona y en La Plata), Horacio Corbacho, otro sacerdote de la sede de Mendoza, y Armando Gómez, un empleado del instituto. Los acusados podrían enfrentarse a un máximo de cincuenta años de prisión en una causa que ya tiene a un condenado, el monaguillo Jorge Bordón, quien se enfrenta a una pena de diez años. Un cuarto acusado fue declarado inimputable.

“Me parece que la Justicia está en condiciones de desarrollar procesos justos y equitativos para cada una de las partes -sostiene Maradeo- siempre y cuando la presión de la Iglesia no surta efecto”. De hecho, en agosto del 2018, el abogado Sergio Salinas de la Fundación Xumek presentó una serie de denuncias en las que sostuvo que “la Justicia de Mendoza está bajo el pie de la Iglesia Católica”.  Se cuentan 16 hechos entre las tres causas.

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Los detalles que han ido surgiendo a medida que avanza el juicio han sido escalofriantes, pero Maradeo asegura la necesidad de exponer los hechos para ayudar a otras víctimas. “Claramente la difusión de estos casos tienen un efecto contagio”, dice el autor. “Luego de ver cómo otras víctimas se animan a contar lo que padecieron y que la recepción es positiva hace que los sobrevivientes se animen a denunciar aunque sea anónimamente lo que les tocó vivir”.

Si bien el juicio oral comenzó a principios de agosto, las acusaciones son sólo las más recientes de una serie de denuncias contra el Instituto Próvolo que comenzó en su sede en Verona en la década del 60. “Es difícil saber si los sobrevivientes tendrán justicia en cada uno de los procesos”, afirma Maradeo . “Lo cierto es que en concreto hay pasos firmes que se han ido dando muy lentamente pero sí de manera significativa”, concluye.