Viernes 25 de septiembre, 2020

CIENCIA | 12-08-2020 10:27

Coronavirus: las secuelas, aún en cuadros leves, persisten hasta meses

Estudios muestran que fatiga, falta de aire, dolor corporal y tos son las más comunes que continúan por semanas. Tener Covid-19 puede afectar a corazón, riñones, pulmones y cerebro.

Arritmias cardíacas, confusión mental, fatiga constante, tos persistente, dolor muscular, daños en el corazón, los pulmones, los riñones y el cerebro. Apenas un “puñado” de las secuelas que investigaciones en diferentes lugares del mundo muestran pueden quedar en personas que enfermaron de Covid-19.

La lista sigue alargándose y las respuestas, teniendo en cuenta que la enfermedad tiene solo siete meses de antigüedad, no alcanzan todavía. Los interrogantes se acumulan: ¿Por cuánto tiempo pueden extenderse? ¿Por qué varían tanto de persona a persona?

Este mes, investigadores de todo el Reino Unido lanzaron un estudio que seguirá a 10.000 sobrevivientes de Covid-19 durante al menos un año y llegando a los 25 años. Los investigadores esperan poder comprender mejor qué es lo que el coronavirus nos deja en el organismo, pero también analizar qué pacientes tienen mayor riesgo de vivir síntomas persistentes, y también buscan saber si los tratamientos en la fase aguda de la enfermedad podrían evitarlos.

Justamente en febrero de este año, cuando recién se vivía en carne propia la llegada de la Covid-19 fuera de China, se publicó un estudio vinculado al Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS, del 2003), y a enfermos que persistían con lesiones pulmonares un año después de la infección y que aún las tenían después de 15 años. Habrá que recordar que aquél SARS y el causante de la Covid-19 son parientes, por el algo el nuevo coronavirus fue bautizado como SARS-CoV-2. Así que lo que haya sucedido con los enfermos del 2003 podría ser un indicio de qué buscar en el caso del actual virus pandémico.

Cansancio por Covid

Hace pocos días, los Centros para el Control de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) dieron a conocer un informe referido a la duración de síntomas luego de haber recibido el alta por Covid-19 de 292 ex pacientes a los que se contactó por teléfono entre mediados de abril y junio.

El 35% de estos encuestados sintomáticos informaron que no habían regresado a su estado de salud habitual luego de mínimo 20 días de haber sido dados de alta: entre los 18 y los 34 años la tasa fue del 26%; del 32% entre quienes tenían de 35 a 49 años, y del 47% en el caso de los mayores de 50 años. Tos, fatiga, falta de aire, cefaleas, las secuelas más mencionadas. 

“Estos hallazgos indican que la Covid-19 puede provocar enfermedades prolongadas también entre personas con enfermedades ambulatorias leves, incluidos los adultos jóvenes”, advierte el informe. Y especifica: “Por el contrario, más del 90% de los pacientes ambulatorios con gripe se recuperan en el lapso de dos semanas después de tener un test positivo”.

Estudio en Italia

Una de las investigaciones más completas referida a las secuelas de la Covid-19, aunque pequeña en cantidad de pacientes vistos, tiene origen italiano. Casi nueve de cada 10 pacientes dados de alta de un hospital de Roma después de haberse recuperado de Covid-19 todavía experimentaban al menos un síntoma dos meses después. Así lo muestra el estudio “Síntomas persistentes en pacientes que tuvieron Covid-19 agudo” publicado en la revista Journal of American Medical Association (JAMA), y realizado sobre 143 personas que estuvieron hospitalizadas: evaluaron una media de 60 días después del inicio de los síntomas y 36 días después del alta hospitalaria.

La edad media de los enfermos era de 56,5 años, con una duración media de internación de 13,5 días. Durante la hospitalización, el 73% había tenido neumonía, el 15% requirió ventilación no invasiva y el 5% recibió ventilación mecánica. 

Cuando los pacientes fueron evaluados una media de 60 días después del inicio de los primeros síntomas de Covid-19, solo 18 (12,6%) estaban completamente libres de cualquier síntoma relacionado con la enfermedad, mientras que el 32% tenía uno o dos síntomas y el 55% tenía tres o más. El 44% de los pacientes reportó tener una peor calidad de vida. Una alta proporción todavía sufría de fatiga (53%), disnea (43%), dolor en las articulaciones (27%) y en el pecho (22%). Los síntomas persistentes descriptos por los investigadores italianos incluyen además tos, anosmia (falta de olfato), dolor de cabeza, falta de apetito, y hasta vértigo. 

Covid y pulmones

Este estudio es pequeño y tiene limitaciones, pero otros referidos a trastornos persistentes más puntuales apuntan a que las consecuencias de haber tenido Covid-19 no desaparecen tras el período agudo de la enfermedad, aún cuando los síntomas hayan sido leves. De hecho, se han hallado lesiones en personas que se contagiaron el virus pero que permanecieron asintomáticas. El daño pulmonar, en casos en los que los enfermos tuvieron asistencia respiratoria, es tan fuerte que las personas no lograron recuperarse ni siquiera después de meses de haber recibido el alta médica. 

Es decir que las secuelas de mediano plazo (al menos hasta ahora, teniendo en cuenta el tiempo de desarrollo desde que se identificó la enfermedad) afecta tanto a personas con síntomas leves como a quienes tuvieron un cuadro grave, o incluso a aquellos que no tuvieron síntomas. 

Síntomas neurológicos y cardíacos

Los datos del Estudio de síntomas Covid, una aplicación desarrollada en el King´s College London de Reino Unido que registra los síntomas diarios y el progreso de la enfermedad en más de cuatro millones de pacientes con Covid-19 tanto en Gran Bretaña como en Suecia y en los Estados Unidos, están aportando pruebas preocupantes. Muestran que del 10% al 15% de las personas, incluidos algunos casos leves, no logran recuperarse de los síntomas tan rápidamente como se supondría.

El mayor problema es que el coronavirus pandémico no está dejando solo secuelas típicas de una enfermedad respiratoria. Sino que sus consecuencias daña a otros órganos, ya mencionados, como corazón, riñones y cerebro. Una investigación llevada a cabo en Shangai, China, y dada a conocer esta semana muestra que un 55% de los pacientes Covid-19 presentaron a lo largo de su enfermedad síntomas de tipo neurológico. De hecho, es elevada la cantidad de reportes en distintos países que muestran cómo temblores y confusión mental son los únicos síntomas de la enfermedad.

“Los hallazgos del estudio revelaron una posible interrupción de la integridad cerebral microestructural y funcional en las etapas de recuperación de Covid-19, lo que sugiere las consecuencias a largo plazo del SARS-CoV-2. Esto requiere atención, debido a que aún si los pacientes se recuperan bien de la neumonía por Covid, los cambios neurológicos pueden ser muy pesados a futuro”, afirman los autores del estudio. 

 

Terapia.

El corazón también sufre, y dos nuevos estudios realizados en Alemania muestran cómo, aún en personas que tuvieron una enfermedad leve. Un estudio examinó las imágenes por resonancia magnética del corazón de 100 personas que habían tenido Covid-19 y las comparó con las imágenes cardíacas de otras 100 personas que no habían enfermado. La edad promedio era de 49 años, y un 66% de los que habían tenido Covid se habían recuperado en su casa, sin necesidad de hospital alguno. 

Sin embargo, más de dos meses más tarde, las personas infectadas tenían más probabilidades de sufrir trastornos cardiovasculares que el grupo de control: 78 pacientes mostraron cambios estructurales en sus corazones, 76 tenían evidencia de un biomarcador que indicaba una lesión cardíaca típicamente encontrada después de un ataque cardíaco, y 60 tenía signos de inflamación.

Lo que llama mucho la atención de los desconcertados investigadores es que así como varían mucho los síntomas entre las personas enfermas de Covid-19, también son diversos tanto el tipo de secuelas como la gravedad de las mismas, y no necesariamente se relacionan con la severidad del cuadro sufrido. Götz Martin Richter, radiólogo en el Klinikum Stuttgart en Alemania le contó a la revista Science, por ejemplo, el caso de dos pacientes que trató: un hombre de mediana edad que experimentó neumonía leve por Covid-19, y una anciana con leucemia crónica y enfermedad arterial, que casi murió del virus y tuvo que ser resucitada. Tres meses después, el hombre con el caso leve "se duerme todo el día y no puede trabajar", según Richter. Por otro lado, la mujer tiene un daño pulmonar mínimo y se siente bien.

Covid.

Asintomáticos dañados

El daño a órganos y tejidos, y las secuelas se advierten no solo entre quienes tienen síntomas de la enfermedad, sino también en aquellas personas que no los sufrieron y que transcurren la infección de modo asintomático. Investigadores chinos de la Universidad de Wuhan (lugar donde comenzó la pandemia) le hicieron tomografías computarizadas de alta resolución a 58 personas que fueron diagnosticadas con Covid-19 pero que al momento del test por PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa) no presentaban síntomas.

Entre esos pacientes asintomáticos, el 27% desarrolló signos de la enfermedad después del diagnóstico, en promedio unos 3,7 días: fiebre, tos, fatiga, falta de aliento y diarrea, entre otros. El resto de las personas estudiadas continuó sin síntomas de Covid-19.

Sin embargo, los especialistas comprobaron que todos los pacientes mostraron ciertas anormalidades pulmonares cuando sus tomografías computarizadas fueron analizadas en detalle, independientemente de si en algún momento habían tenido síntomas o no. Menos de la mitad de los pacientes presentó lesiones bilaterales (en ambos pulmones) y el 58%, daños en uno de los órganos. 

 

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Andrea Gentil

Andrea Gentil

Editora de Ciencia, Medicina y Tecnología. Docente.

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