Domingo 25 de septiembre, 2022

COSTUMBRES | 30-01-2022 21:40

Chapadmalal: Por qué es la playa más "cool"

“Chapa”, como la llaman los habitués, reúne surf, buena gastronomía y un paisaje increíble de acantilados. Por qué es el nuevo destino de moda.

Apenas 23 kilómetros la separan de Mar del Plata, la ciudad que cautiva sin distinguir edad o preferencias, ese gran amor de todos los argentinos. Pero el de Chapadmalal es un encanto mucho más exclusivo. Uno más discreto, agreste y natural, y que hasta hace no tanto solía ser de nicho. El crecimiento de sus propuestas de alojamiento, gourmet y de escapadas de surf, sin embargo, desde hace unos cinco años; la puso en el mapa como uno de los destinos más interesantes. Y la gran movida de este verano parece ser su consagración.

Surf

Modo surfer 

¿Qué distingue a este destino de otros de playa? Para empezar, sus paisajes quebrados. Sus parajes aún vírgenes en gran medida y sus acantilados que ofrecen atardeceres para el recuerdo son muy apreciados en épocas de aglomeración en las ciudades de costa. Y en ese camino, Chapadmalal seduce con sus condiciones para el surf. Así lo vio Dela, el emprendimiento de viajes de surf para mujeres de Pía Neira y Loli Lanusse, cuyos viajes iniciales eran a Brasil pero con la pandemia encontraron en este destino argentino su alternativa perfecta. Dado que ambas socias estaban viviendo en la zona, les resultó incluso más fácil armar red para gestionar las comidas, clases de yoga y experiencias en general que suelen complementar su propuesta. “El primero fue en diciembre, y salió tan bien y con olas tan ideales para aprender que en marzo vamos a hacer seis días de puro surf y yoga, con tiempo durante el día para relajar, hacer playa o hasta home office remoto”, describe Neira.

Ejercicios frente al mar

Ese espíritu de relax, aprendizaje y conexión con la naturaleza es gran parte de lo que define a este lugar. “Combina campo y mar con una energía espectacular. En temporada puede explotar un poco, pero durante el año es muy tranquilo. De hecho, por eso organizamos viajes fuera de las fechas más fuertes, para que de verdad puedan apreciar lo que es Chapa”, incita Pía.

Surf

Luis Leonard, fundador de Bai Bai, una casa de surf y emprendimiento de viajes con este espíritu, piensa parecido. “Creo que el Chapadmalal que conocemos hoy es un lugar que surge de la búsqueda de un nuevo estilo de vida producto de la pandemia, en encuentro con la propuesta de campo y mar que ofrece el lugar. Por eso hay planes muy alineados con naturaleza, gastronomía, surf, yoga, música y un tinte de espiritualidad”, razona. Y es que en estas playas pueden vivirse experiencias similares a Australia, California o Santa Teresa (Costa Rica), pero solo a cuatro horas de Buenos Aires. Nacido hace nueve años ofreciendo viajes que nucleaban todos estos intereses antes mencionados, en Bai Bai fueron testigos y partícipes del crecimiento de la zona. Por eso, este año redoblaron la apuesta y abrieron un café de especialidad y una propuesta gastronómica con cartas con cocina orgánica y coctelería de autor.

Comer y dormir

Otra pata ganadora de Chapadmalal es su interesante propuesta gastronómica. De la mano de su público joven y ávido de novedades van surgiendo espacios que combinan los productos más frescos con el sonido del mar siempre cerca.

Pizzería

Un gran maridaje, por caso, lo logra Cachalote, cuya estrella es el horno de barro, donde cocinan pizzas y platos de impronta casera como ratatouille o colita braseada con papas al horno, entre otros. “Podés venir a comer distendido, verte unos videos de surf, escuchar música en vivo con algún DJ o banda o sentarte en el jardín con el fogón a ver las estrellas”, seducen desde el emprendimiento. Justo enfrente del mar, su impronta está empapada de las ganas de surfear y vivir en contacto con la naturaleza de sus creadores. “Trabajamos por las noches y surfeamos de día, y Cachalote tiene esa alegría y relajo”, describen.

Bar Luva

Si la idea es en cambio ir durante el día, Luva es un espacio cálido en el que tomar una buena taza de café acompañado de pastelería casera, donde la estrella es la carrot cake. “Siempre lo pensé como algo íntimo donde vendrían mis amigos, y así fue: hoy los clientes se convirtieron en mi gente”, detalla Luisina Varisto, creadora y alma máter del espacio que atiende todos los días. También a metros del mar, cuenta que su mayor encanto es escuchar las olas y el sonido de los pájaros desde el local, y que aunque en el último tiempo la zona creció mucho, la dinámica de naturaleza y relax se mantiene vigente y es lo que más atrae.

Blossom

Hace poco más de un año también se sumó Blossom al mapa gourmet de la zona. En un principio solo con servicio de cafetería (tal como venían haciendo hacía tiempo en un kiosco llamado Punto Chapa), cuando se mudaron a un jardín fueron sumando más ítems al menú. “Hacemos una búsqueda por encontrar recetas que nos permitan disfrutar de todas las cosas ricas honrando la diversidad de alimentos y técnicas que tenemos a disposición. El resultado es una carta inclusiva, donde hay opciones para distintas necesidades o elecciones alimentarias”, describe Micaela Alonso Iriart, cofundadora. Por ejemplo, el sándwich vegetariano en pan casero con queso gouda agroecológico, mayonesa ahumada, hojas verdes, escabeche a elección y tomate, o el crumble salado que viene de calabaza y queso, berenjenas y roquefort o tomates secos con cebolla caramelizada.

Casa Pampa en Chapadmalal

Y si lo que se busca es hospedaje, Casa Pampa es un complejo de casas con vista al mar e inmersa en el verde más agreste, pero con todo el confort. Es que también ofrece piletas cubiertas, spa, cava subterránea, tragos de autor y un restaurante en el que disfrutar platos de mar y campo. “La sofisticación de lo cotidiano, el ensamble con el ambiente sin alterarlo y la armonía con el ecosistema es el lujo que representa el disfrute de este espacio”, detallan sus dueños. De fácil acceso y con playas escondidas entre los acantilados, sus cabañas están rodeadas por médanos y vegetación y proponen la comunión más perfecta de la “experiencia Chapa”.

Fiel a su esencia

En este segundo verano después del estallido de la pandemia, el crecimiento de Chapadmalal se nota más que nunca. Y es que fue ese parate del mundo lo que impulsó a muchos a replantearse el modo de vida, y este fue un destino elegido para instalarse. Transformando el “home office” en “beach office”, el pueblo fue creciendo y enriqueciéndose con distintos perfiles, aunque todos coincidentes en el amor por la naturaleza. “Hay una magia particular de esta zona que viene de la mano de muchos vecinos que trajeron su inversión, una idea, una profesión o un oficio y lo fusionaron con lo que el lugar les propuso. Eso es lo que le da identidad a Chapa, un sentido de comunidad y una energía que gusta”, analizan desde Blossom. “La pandemia nos enseñó que los planes a veces se desarman, pero lo que en realidad nos pulsa y llena de vida lo podemos contar con los dedos de la mano”, sintetiza Pía Neira. Para cada vez más personas, la vibra de la vida en Chapadmalal responde muy bien a esa búsqueda.

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Vicky Guazzone di Passalacqua

Vicky Guazzone di Passalacqua

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