Lunes 26 de octubre, 2020

COSTUMBRES | 31-08-2020 14:57

Luciana Peker: “Hay un enorme problema de impotencia en los hombres”

Un diálogo sobre el erotismo post “Ni una menos”. Mujeres potentes y varones sin deseo. Lo mejor y lo peor del sexting.

Del “MeToo” en adelante, las relaciones amorosas entre hombres y mujeres cambiaron sus límites. Todos recalcularon conductas y actitudes. Lo qué estaba bien o mal hacer volvió a definirse y hasta las fantasías eróticas se pusieron bajo la lupa.

En este contexto nuevo e inestable, Luciana Peker escribió “Sexteame. Amor y sexo en la era de las mujeres deseantes”(Paidós). Periodista de género de gran experiencia, con sus libros anteriores (“Putita golosa. Por un feminismo del goce” y “La revolución de las hijas”), se transformó en referente de las chicas, no sólo luchando por cuestiones tan esenciales como la violencia de género, sino también reivindicando el derecho femenino a manifestar y vivir sus deseos.

 

Luciana Peker

 

Concentrada a fondo en dilucidar qué impide hoy a los hombres y las mujeres tener encuentros más plenos; define el terreno que abonó la lucha de “Ni una menos”, como un espacio donde ellas ponen en juego sus deseos como nunca antes y ellos se quedan sin ganas, entre la furia y el desasosiego.

Sobre las reivindicaciones feministas, el amor posible, el sexo, la pornografía y el sexting, Luciana Peker habló con NOTICIAS.

NOTICIAS: ¿Cómo convive hoy en las mujeres el deseo sexual con la necesidad de no ceder en las conquistas logradas?

Luciana Peker: Es obvio el nivel de ascenso que hemos tenido en la política, el periodismo, la economía. Disputamos poder de una manera muy fuerte. Entonces, ellos dicen: “cambien el mundo, denuncien abuso sexual, pidan lugar en las empresas, frenen la violencia de género, pero no van a tener más sexo, no van a ser queridas”. En un programa al que fui invitada, Rubén Mühlberger me dijo exactamente eso: “Ustedes se van a quedar solas como ninfas en el paraíso”. La reacción de siempre ha sido la violencia, la discriminación, la opresión. Hoy, en una etapa post “Ni una menos”, la respuesta es: “Ustedes se van a quedar afuera del deseo”.

 

NOTICIAS: La trampa histórica para la mujeres fue que si deseaban eran “fáciles” y si no, era “frígidas”. ¿Existe hoy esa paradoja?

Peker: Sor Juana Inés de la Cruz lo dice en su poema “Hombres necios”. Los hombres se quejan de lo mismo que piden. Los varones se quejan del “Me Too”, de “Ni una menos” y de las denuncias de abuso, porque es un movimiento puritano y ellos quieren coger. Y cuando las mujeres quieren coger, ejercen algún método de castigo para hacerlas sentir mal. Sor Juana está más vigente que nunca. Un tema que me parece muy importante es el de la edad. Es cierto que los varones jóvenes realmente están cambiando. Hoy el problema es con los mayores de 40. Hay una cita de Paul Preciado que pongo en el libro, que me hizo llorar cuando me la mandaron y dice que las mujeres en el mercado sexual tenemos 20 años más que la edad cronológica. Y a eso se nos van sumando años si tenemos hijos, si no somos flacas, etc. Yo tengo todo para arriba. Los varones en el mercado amoroso, si tienen 40 actúan como si tuvieran 30 o 20 y a las mujeres de mediana edad nos tratan como si fuéramos personas más grandes. Eso genera grandes diferencias, que no suelen reconocerse.

NOTICIAS: Desde siempre los hombres han sexualizado las relaciones con mujeres, ¿por qué?

Peker: Creo que eso pertenece a una época donde los problemas eran mejores. Ahora los varones no quieren saber nada. Las mujeres tienen más deseo que ellos. Ese deseo se ve en la cultura, en la política, en lo social. Las mujeres están más encendidas. Los hombres en cambio están con un fuerte problema de baja del deseo ante mujeres que los avanzan. No saben qué hacer. Y pasan dos cosas. Primero, el consumo excesivo de viagra. Ellos tienen que mostrar una ficción de potencia que no es real. Porque hay un enorme problema de impotencia. Ellos ponían el sexo ante todo, pero ahora quienes lo ponen son las mujeres. Frente a estos escenarios intento no demonizar a los varones. Algunos están legítimamente mareados por el cambio de época.

NOTICIAS: El cambio de roles también transforma las fantasías eróticas. Ya no es tan excitante una situación de sometimiento del estilo “Cincuenta sombras de Grey”.

Peker: Hay una película de Netflix que generó mucha polémica. Se llama “365 días”, es como “Cincuenta sombras de Grey” pero trucha. Él la secuestra para que ella sea sumisa. Y ella termina adorándolo, por supuesto, con síndrome de Estocolmo. Esa película resume la fantasía de volver al lugar de la mujer sumisa, que se plantea que tal vez así los varones van a regresar. La baja de deseo masculino no es culpa nuestra. Y hay situaciones de liberación que no tienen vuelta atrás. Pero no objeto ninguna fantasía de las mujeres.

 

Sextame

 

NOTICIAS: ¿No se pretende demasiado cambio de los varones en muy poco tiempo?

Peker: Creo en el poder del cambio, aún en un varón de 70 u 80 años.

NOTICIAS: Otra paradoja: el derecho de las mujeres a mostrar su cuerpo y, por otro lado, la realidad de que una vestimenta muy sexy puede ponerte en riesgo y perjudicarte laboralmente. Algunas situaciones de la televisión han abierto el debate sobre este tema.

Peker: (Le pide a su hija que está cerca de ella, durante nuestra entrevista por Zoom, que cuente qué suele decirle respecto de la ropa) “Yo lucho contra el machismo pero no le gané”. Antes, para poder llegar a los lugares de poder que ejercían varones, escondíamos lo más posible los signos que cada una eligiera de su feminidad. Eso no es a lo que yo aspiro. Lo que deseo para las adolescentes es que sean libres, que nunca sean juzgadas. Pero vivimos en una sociedad en la que ser mujer es peligroso. Yo dije una frase cuando me tocó hablar en el Congreso que sostengo siempre: “no voy a parar hasta que mi hija mujer tenga los mismos derechos que mi hijo varón”. Hoy mi hija mujer tiene muchos más riesgos que mi hijo varón. La televisión es del siglo XIX. Allí hay mujeres completamente desexualizadas o sobre erotizadas. Si tenés un cuerpo de los que un varón se puede encontrar en la vida real, que no es ni super erótico ni para nada erótico, la televisión no lo soporta.

 

Marcha por el aborto

 

NOTICIAS: ¿Qué pasó con el sexo y el “sexting” durante la cuarentena?

Peker: El “sexteo” tiene las mismas connotaciones que el sexo personal. Puede ser una herramienta maravillosa para las mujeres que por lo general en la cama no dicen qué les gusta y qué no o con qué fantasean. El “sexting” te permite armar tu propia fantasía erótica. Los riesgos tienen que ver con la violencia de género o con destratos que también se dan a nivel personal. En el “sexteo” es horrible lo que yo llamo el “sexo carilina”: que un varón termine la comunicación después de una masturbación como si vos fueras una película que puso, a la que él le da “stop” cuando quiere. Hoy apagan el teléfono y no te conocieron nunca más. Esas son nuevas formas de violencia. Creo que la cuarentena nos mostró, en todo el mundo, que hay un exceso de soledad, un exceso de sexo descartable. Me gusta la potencia de la autosatisfacción en las mujeres como un lugar liberador. Pero soy una militante de intentar volver al encuentro amoroso, de la piel, de las imágenes y las palabras.

 

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Adriana Lorusso

Adriana Lorusso

Editora de Cultura y columnista de Radio Perfil.

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