Lunes 26 de octubre, 2020

COSTUMBRES | 24-08-2020 14:30

Ovnis y fantasmas: La vida paranormal de los famosos

¿Por qué tan susceptibles a las creencias sobrenaturales? El caso de Celebrity Ghost Stories.

“Empecé a ser vegetariana hace 25 años cuando tuve un avistaje de naves en Córdoba. Iba con una guía y dos amigas. Escalamos un cerro en Córdoba y unas luces nos siguieron. La guía nos dijo que eran naves sutiles. Cuando llegamos a un balcón natural, junto a un precipicio, ella empezó a pedirles que se hicieran presentes. Y 'ellos' le pidieron que yo cantara. Y canté. De repente, muchas luces se prendieron. Lloramos, nos abrazamos y cuando nos estábamos yendo, pensé que nos podíamos caer, porque caminábamos cerca del precipicio y había mucha bruma. Pero se encendió la luz de una nave. Entonces la guía me dijo: deberías dejar de comer carne porque tiene una toxina que inhibe la telepatía. Cuando al tiempo me invitaron a un asado, hice el intento de comer carne y no pude. No me llegaba el tenedor a la boca”, la que contó esta historia increíble fue Patricia Sosa, hace pocos días, en la mesa de Mirtha Legrand comandada por Juana Viale. Y la extraña historia rebotó toda la semana en programas de televisión y sitios de internet, donde la reacción fue del asombro a la burla. Porque, aunque no es la primera vez que la cantante habla de estos temas, ni la única famosa que deposita su fe en fenómenos paranormales; resulta curioso que a Sosa no se le ocurra cuestionar, ni por un instante, su propia capacidad de sugestión.

 

Patricia Sosa

 

Y la razón es simple: las creencias mágicas son parte del ADN de los humanos y un modo de apostar por la trascendencia. Por eso, aunque la ciencia insista una y otra vez en que la comprobación empírica es la única fuente de lo real, siempre habrá quien mantenga la ilusión de que hay algo más del otro lado del universo, dispuesto a aparecer para darle un sentido sobrenatural a nuestra existencia.

¿Hay gente más proclive que otra a creer en fantasmas insistentes y ovnis inalcanzables? ¿Y por qué hay tantos famosos dispuestos a considerar estas experiencias como ciertas? ¿Puede volvernos la incertidumbre más vulnerables a las soluciones mágicas? Estas y otras preguntas intenta responder esta nota.

Otro plano

La mesa de Mirtha parece crear un ambiente de intimidad que invita a muchos famosos a contar experiencias poco habituales. Este fue el caso de Lucía Galán, que también en ese programa contó hace tiempo atrás el método que usa para dialogar con los muertos. Se llama “transcomunicación trascendental” y la cantante conoció la técnica a través de un matrimonio francés, el de Yvon y Maryvonne Dray, que perdieron a su joven hija en un accidente de autos. El método utiliza el “ruido blanco” de una televisión sin señal, por ejemplo, para hacer grabaciones donde se escuchan tenuemente las voces de personas fallecidas. Para demostrar la teoría, Galán recurrió a una grabación hecha en su propio celular en la que, según cree, un amigo muerto dejó el mensaje -“volveré”- y sorprendió a todos los que estaban sentados en la mesa ese día.

 

Lucía Galán

 

El diálogo con familiares que no están es la más recurrente de las situaciones que describen los famosos. El testimonio más reciente fue el de Ángela Torres que reveló su conexión especial con su abuela “Lolita” y el de Sofía Zámolo, que contó que se siente en comunicación con su hermano fallecido y su abuela.

Pero si es lógico que quienes perdieron a un ser amado imaginen señales de contacto donde sólo hay deseo de volver a ver a las personas perdidas, la aparición de fantasmas puede entrar en el frondoso terreno de la más pura imaginación.

Por ejemplo, Barbie Franco ha relatado con insistencia en los últimos tiempos, que la casa que comparte con su pareja, Fernando Burlando, en Barrio Parque; está poseída por un fantasma que cierra las puertas y deambula por los pasillos. El empresario teatral Lino Patalano, por su parte, también ha comentado varias veces que un fantasma sube solo en el ascensor del teatro Maipo, y es probable que se trate de un ex empleado muerto.

Un conocido ciclo televisivo es la prueba determinante de que los famosos son muchos más susceptibles que otros mortales a vivir experiencias paranormales. Se trata de “Celebrity Ghost Stories”, un programa del canal A&E, que durante varias temporadas se dedicó a repasar “encuentros con fantasmas y espíritus enojados, hechos inexplicables y mágicos”, según reza la descripción que el canal hacía del envío. Por él pasaron muchísimas celebrities (Carrie Fisher, Alice Cooper, Lorenzo Lamas, Paula Abdul entre decenas de famosos) que, acompañadas de una medium, recorrieron sus más inquietantes recuerdos y temores.

Y si bien las historias de fantasmas forman parte de la más antigua tradición británica, que heredaron los norteamericanos, los famosos parecen tener una especial afinidad con esta clase de experiencias.

“Muchas personas que han vivido en forma exterior, sin demasiada reflexión o han tenido una existencia con más oportunidades, frente a la pérdida de una persona querida o (lo que está sucediendo ahora) la falta de trabajo, se vuelcan a la espiritualidad o, de modo más extremo, a las creencias en fenómenos mágicos -explica la psicóloga Beatriz Goldberg-. En el caso de los famosos, logran incluso ejercer gran influencia en estos temas sobre la gente que los sigue”.

La incertidumbre que suele tener la vida profesional de los artistas, según la profesional, también puede alentarlos a poner sus esperanzas en soluciones mágicas.

Platos voladores

Unos minutos después de que Patricia Sosa culminara el testimonio que consignamos al principio; la anfitriona del programa, Juana Viale, contó su propia experiencia con seres extraterrestres. “Me pasó en Mendoza. Ámbar, mi hija, tenía tres años e íbamos en el auto con dos amigas. Por el techo abierto, a las 2 de la tarde, vimos una luz que se movió de un lado a otro y después desapareció”, contó con asombro.

 

Juana Viale

 

Los ovnis parecen ser una convicción de otra clase, porque cualquier científico, por más racional que sea, tiene claro que es probable que en el universo existan otras formas de vida, y que esas vidas puedan llegar algún día a la Tierra. De hecho, muchos políticos norteamericanos han sido fervientes creyentes en el fenómeno ovni. El último caso conocido fue el de Hillary Clinton, que según dicen, fogoneada por su jefe de campaña, John Podestá; prometió desclasificar los archivos secretos de la NASA sobre el tema.

 

Hillary Clinton

 

Quien más quien menos, todo el mundo tiene alguna anécdota sobre luces danzantes y naves desconocidas. La cuestión se vuelve fantasiosa cuando se empieza a suponer que seres de otro planeta envían mensajes, quieren ocupar la tierra o están ocultos entre nosotros. De eso sí, no hay ninguna evidencia.

Un estudio realizado por la Universidad de Chicago, llevado adelante por los científicos David Gallo y Stephen Gray, intentó averiguar quiénes eran las personas más proclives a creer en fenómenos paranormales. Llegaron a la conclusión de que la gente más creyente tienen un modo menos analítico y más intuitivo de procesar la información. Y otro dato interesante: los escépticos se sienten menos felices que los más supersticiosos.

 

Fantasmas

 

Por lo tanto, si las experiencias paranormales pueden darnos una mejor versión de los aspectos más duros de la vida, será tiempo de darle vacaciones al sentido crítico y empezar a buscar señales favorables en el cielo.

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Adriana Lorusso

Adriana Lorusso

Editora de Cultura y columnista de Radio Perfil.

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