Tuesday 21 de May, 2024

COSTUMBRES | 16-11-2023 06:09

Monarquía reciclada: Hacia dónde va la corona española

La princesa Leonor cambia la imagen de una casa real conflictiva. Juventud, feminismo y popularidad, tres valores que inspira la futura reina.

El 31 de octubre pasado, la princesa Leonor de Asturias cumplió 18 años. Con su llegada a la mayoría de edad, comenzó a escribirse una nueva página en la monarquía española. Es la primera mujer heredera al trono de España en casi dos siglos, desde que en1843 la reina Isabel II jurase la Carta Magna.

Pero tambien será la primera reina de la democracia y la primera en ostentar el cargo de Capitana General de las Fuerzas Armadas, títulos que marcan una nueva etapa de modernidad en la institución. Con estos hitos, está llamada a ser un referente para su generación.

Una generación que no conoció el mundo sin internet, que puja con ahinco por la igualdad, que se ha concientizado a fuego respecto del cambio climático, que es la más diversa por su orientación sexual, pero que también desconfía de la política y alza la voz, porque no se siente escuchada. Este es el desafio para la futura reina que deberá defender la renovación de una monarquia con un guión no aggiornado y escrito con el peso de siglos de historia y tradición.

Princesas Leonor e Infanta Sofía

El camino 

Después semanas plagadas de actos protocolares, la primogénita de los reyes Felipe y Letizia, cerró el mes jurando a la Constitución frente al Parlamento, un acto que la legitima para poder asumir las funciones de reina de forma automática, en caso de que faltase Felipe VI.

Atenta a la tradición, lo hizo sobre el mismo ejemplar de la Carta Magna sobre el que juró su padre el 30 de enero de 1986, también al cumplir 18 años El acto siguió en el Palacio Real donde Felipe VI le impuso el Collar de la Orden de Carlos III, la principal condecoración civil que concede el Gobierno. Tras la entrega, Leonor pronunció su primer discurso como heredera.

"Me debo a los españoles. Les pido que confíen en mí", aseguró ante una España convulsionada, que hoy se debate en un caos político, en medio de un acuerdo entre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Junts per Catalunya, que con su apoyo facilitará la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno.

No por nada, antes del almuerzo oficial, el rey Felipe VI recordó que los principios y valores de la Constitución deben prevalecer en todo momento y destacó lo que la Corona simboliza la unidad y permanencia de España. "El juramento de la Constitución de la princesa de Asturias ante las Cortes Generales es la solemne expresión del compromiso de quien encarna la continuidad de nuestra monarquía", dijo antes de pedir un brindis por su hija.

Leonor y Letizia

Una continuidad que ha estado bajo observacion popular luego de los escándalos del rey emérito y de varios miembros de su entorno. Sin embargo, según una encuesta reciente publicada en el diario “La Razón” de España, el 70,4 % de los españoles cree que Leonor reune las condiciones necesarias para asumir las funciones de la corona en un futuro.

Si así lo ven, es porque a pesar del desgaste que ha sufrido la institución, la renovada Casa Real proyecta una imagen que pretende conectar con las aspiraciones de las sociedad española. Su reto, más allá de la formación académica y la proyección institucional de la heredera, será mantener esta conexión con el pueblo, no sólo con aquel que profesa arraigadas tradiciones monárquicas, sino también con el de la contestataria modernidad que manifiestan los de su propia generacion.

Moda y la política

A contramano de los que buscan constreñirla a un costado puramente frívolo, la moda es siempre una manifestación social, cultural y politica. Así que, como dice el refrán, “que la vestimenta no hace al monje...pero bien que le ayuda”, para semejante ocasión la princesa Leonor (cuarta reina por derecho de España tras sus antecesoras Isabel II, Juana I de Castilla e Isabel la Católica) dio la sorpresa vestida con un traje sencillo de pantalón en color blanco.

La prenda fue confeccionado por la sastreria Serna, una centenaria empresa de Madrid que también realizó el uniforme del entonces príncipe Felipe el día de su boda, prescindiendo de los vestidos tan habituales en esas ocasiones.

Letizia y Felipe

Un atuendo cargado de simbolismo, tanto político como feminista. La elegante sencillez servía para dar relevancia a la jura de la Constitución, y el color blanco, asociado con el concepto de pureza, se podía asociar a la defensa de los derechos y el empoderamiento de las mujeres.

No sólo es el color que utilizaron las primeras sufragistas a comienzos del siglo XX, sino también varias líderes políticas como Hillary Clinton, en ocasiones especiales. Casualmente, es el preferido de la reina Letizia, en las fechas clave de su vida. Lo eligió en su presentacion oficial como la prometida de Felipe, para los bautizos de sus dos hijas y para los actos institucionales de la proclamación.

La tendencia monocromática de la Princesa de Asturias solo se rompió por la insignia con el lazo rojo del Toisón de Oro, que representa a la orden de caballería creada a principios del Siglo XV, un símbolo de su condición de heredera de la Corona que llevaba en la solapa.

Su hermana, la infanta Sofía, también usó la moda para manifestarse. Su romántico “vestido-capa” estampado con flores de la marca inglesa Erdem (una de las favoritas de Kate Middleton) fue alquilado para la ocasión, sumándose a la tendencia de la moda circular.

La voz de las mujeres. Mas allá de los festejos, las notas de color por el vestuario y los cuchicheos sobre la posible presencia del descastado rey emérito, Don Carlos de Borbón, fue la politica al rojo vivo la que metió la cola entre tanta pompa y circunstancia. El Parlamento que se encuentra hoy la princesa es muy diferente al que recibió a su padre, mucho más fragmentado y polarizado y con más presencia de mujeres. El Congreso que presenció la jura de Felipe de Borbón contaba con sólo 22 miembros femeninos y actualmente son 155 las diputadas, un 44% del total. Más de la mitad del gabinete de Pedro Sanchez son mujeres (12 ocupan los ministerios), mientras que en 1986 brillaban por su ausencia en el de Felipe Gonzalez . En ese entonces fue un hombre, Gregorio Peces Barba, quien como presidente de la Cámara Baja fue el encargado de recibir el juramento de la Constitución. En esta ocasión ha sido un mujer, Francina Armengol, tercera autoridad del Estado, la que tuvo la tarea. Además de lucir un vestido en el mismo color azul klein que el diseño de Carolina Herrera que vestía la Reina (protocolarmente inaceptable) fueron sus palabras, en las que evitó cualquier referencia a la historia de España y a la monarquía, las que terminaron de enrarecer el clima a la ceremonia. Su discurso, para muchos, se asemejó más al de un mitin político, con referencias al feminismo, la crisis climática y la lucha contra la violencia de género; que a una ceremonia formal. Y como si esto fuera poco, interrumpió la larga ovación a la Princesa que le dieron casi unánimemente los diputados y senadores presentes.

Jura de la princesa

Leonor se presentó ante el Parlamento con muchas ausencias. La de su abuelo, el rey emérito Juan Carlos I, distanciado de la familia real tras su partida obligada a los Emiratos Árabes. Y también la de algunos representantes de varios partidos en las Cortes. Irene Montero, de Igualdad, fue muy crítica del acto, afirmando que se prentende hacer un "lavado de cara feminista" de la monarquía. "No hay hada más antagónico a la monarquía que el feminismo o la democracia", declaró.

Según preveen los analistas politicos, la jura de Leonor aportó una sensación de normalidad en medio de la tensión de la escena política y reforzó el sentido de unidad del Estado, haciendo gala de la supuesta “ausencia de parcialidad” que caracteriza a la Corona. Una reina que sólo reinará por la circunstancia de no tener hermanos de sexo masculino.

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Gabriela Picasso

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