Tuesday 21 de April, 2026

CULTURA | 19-04-2026 17:43

Cazador de nazis: el fiscal que rompió el pacto de silencio de Europa

El fiscal italiano Marco De Paolis revela cómo persiguió nazis impunes y abrió archivos ocultos que Europa prefirió callar.

Hay libros que reconstruyen la historia y otros que la interpelan. “Cazador de nazis” (Editorial El Ateneo, 2026) se inscribe en esta segunda categoría. No solo narra, sino que incomoda, revisa y exige. Su autor, Marco De Paolis, es una de las figuras más relevantes en la persecución judicial de criminales de guerra nazis en Italia. Magistrado militar desde fines de los años ochenta y actual Fiscal General Militar del Tribunal de Apelaciones de Roma, De Paolis dedicó más de quince años, entre 2002 y 2018, a desenterrar expedientes olvidados y a devolverles voz a miles de víctimas silenciadas.

El punto de partida de esa cruzada judicial remite a uno de los episodios más inquietantes de la posguerra europea, el hallazgo en 1994 del llamado “Armario de la Vergüenza”, un archivo oculto durante décadas en Roma que contenía centenares de investigaciones sobre masacres perpetradas por tropas nazis y fascistas tras el colapso italiano de 1943. Aquellos expedientes, deliberadamente archivados en 1960 bajo el argumento de falta de pruebas, revelaban en realidad nombres, lugares y responsabilidades. Era, en esencia, la prueba de una omisión histórica del Estado.

De Paolis decidió avanzar allí donde otros habían optado por el silencio. Su método combinó rigurosidad jurídica y una obstinación casi detectivesca: viajó a Alemania y Austria, interrogó a antiguos miembros de las SS, recopiló más de mil exhortos internacionales y reunió miles de testimonios. El resultado fue una maquinaria judicial inédita con más de 500 procesos penales por crímenes de guerra, 79 imputados nazis, 17 juicios emblemáticos y 57 condenas a cadena perpetua en primera instancia. Detrás de esas cifras, una convicción que atraviesa todo el libro, el dolor no prescribe.

“Cazador de nazis” reconstruye esa odisea con precisión documental y una dimensión íntima que lo distingue de otros relatos históricos. No es solo el expediente, es también la memoria viva de quienes sobrevivieron. El libro se detiene en episodios clave de la barbarie nazi en Italia, como la Masacre de Marzabotto, donde tropas alemanas asesinaron a cientos de civiles en el otoño de 1944, o la Masacre de Sant'Anna di Stazzema, símbolo del terror ejercido sobre poblaciones indefensas. En ambos casos, De Paolis logró reabrir causas que parecían definitivamente clausuradas por el paso del tiempo y la desidia institucional.

El libro también ilumina un capítulo menos narrado de la historia europea, la lenta, incompleta y a menudo incómoda persecución de criminales nazis tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Durante décadas, muchos responsables lograron evadir la justicia, amparados en el caos de la posguerra, en complicidades políticas o en la simple voluntad de olvidar. Algunos encontraron refugio en sitios lejanos a sus ciudades de origen, como el célebre Erich Priebke que estaba escondido y hacía una vida despreocupada en Bariloche, evidenciando que la red de impunidad fue tan extensa como el propio conflicto.

En ese contexto, el trabajo de De Paolis adquiere una dimensión ética que excede lo jurídico. Su libro es, al mismo tiempo, una crónica de investigación, un alegato contra el olvido y una reflexión sobre el rol del Estado frente a sus propias deudas. “Solo cumplí con mi deber”, afirma el fiscal con una sobriedad que contrasta con la magnitud de su tarea. Sin embargo, en cada página queda claro que ese deber implicó enfrentarse no solo a los perpetradores, sino también a décadas de indiferencia.

Con un estilo sobrio, preciso y profundamente humano, “Cazador de nazis” es una pieza fundamental para comprender cómo la justicia puede, incluso tardíamente, restituir algo del orden perdido. No repara el horror, pero lo nombra, lo documenta y lo juzga. Y en ese gesto, acaso, reside su mayor potencia: recordar que la memoria no es un ejercicio del pasado, sino una responsabilidad del presente.

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Mariano Casas Di Nardo

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