Viernes 9 de diciembre, 2022

CULTURA | 06-11-2022 10:31

Guillermo Saccomanno: "El intelectual que agarra un cargo está 'tronado'"

Es uno de los grandes autores argentinos y también uno de los más críticos. Acaba de publicar nuevo libro y se estrena como artista visual.

Acaba de publicar un nuevo libro y de estrenarse como flamante artista visual. Guillermo Saccomanno, a los 74, vive un año muy especial, que empezó en abril en la Feria del Libro, cuando pateó el tablero en el discurso inaugural y acusó a todos los presentes de contribuir al statu quo del capitalismo. El largo exabrupto por el que exigió el pago de dignos honorarios, dio que hablar largamente en los medios y las reuniones literarias y despertó por igual elogios y críticas encendidas.

El escritor, uno de los más notables de la literatura argentina, comenzó su carrera como guionista de historietas y también escribió publicidad. En 1984, editó su primera novela “Prohibido escupir sangre”. Con “El oficinista”, uno de sus textos más famosos, obtuvo el Premio Biblioteca Breve Seix Barral y por “Cámara Gesell”, el Dashiell Hammett.

Vive entre Buenos Aires y Villa Gessell, la ciudad que compartió con Juan Forn y que sintió vacía cuando este murió en 2021.

Su último libro se llama “Esperar una ola” (Planeta) y la muestra de dibujos y pinturas que expone hasta fines de diciembre, “Sin palabras”. De sus obras recientes y su relación con la escritura, del dinero, el peronismo y el mundo en crisis, Sacomanno habló con NOTICIAS, en una larga charla en Buenos Aires.

Esperar una ola

Noticias: Uno de los textos de “Esperar una ola” se refiere a la omnipresencia del dinero. Este fue también uno de los ejes de su discurso en la Feria del Libro.

Guillermo Saccomanno: Es que lo que hacemos los escritores se inserta en el mercado y nadie está fuera del sistema de la plusvalía, ni siquiera el poeta que tiene que pagar su propia edición. Yo vivo de los subsidios. Tengo la suerte de haber ganado el Premio Nacional de Novela, que es un subsidio mensual; y gané dos premios municipales. El primero es también un subsidio de por vida y tengo la jubilación. Entonces voy juntando de ahí y también de algunas colaboraciones con medios, pero un escritor no vive de su literatura. Este es uno de los pocos países del mundo donde hay un subsidio para los escritores. En ese sentido, Argentina es de avanzada. De todos modos, yo terminé el discurso de la Feria con una idea de John Berger que dice: “Escribo con la esperanza entre los dientes”. Lo nuestro es un laburo y es arte, y el arte está para buscarle una interpretación o transformar la realidad. No se puede separar el arte de la vida.

Juan Forn

Noticias: ¿Por qué eligió volver a dedicarle este libro a Juan Forn?

Saccomanno: Es que Juan ya no está (N. de la R.: murió en 2021) , pero está todo el tiempo. Su muerte fue un desastre para mí, era un hermano, habíamos vivido mucho. Habíamos sido amigos. Nos habíamos peleado, nos habíamos reconciliado. Era una relación familiar.

Noticias: Usted cuenta que se fue a vivir a Villa Gesell para “limpiarse” ¿de qué?

Saccomanno: Yo trabajaba en publicidad y cuando dejé la publicidad tomé una decisión muy radical: dejar de tomar pastillas y medicaciones y de chupar. Bajé el nivel de consumo de alcohol. La publicidad es un ambiente muy tóxico. Yo vivía con una botella de vodka en un cajón del escritorio.

Noticias: Su padre es una figura con mucha fuerza en su vida.

Saccomanno: Mi viejo era escritor de ficción, fue dramaturgo, periodista -entre sus múltiples oficios-, fue militante gremial, perseguido. La persecución política la vivimos en casa en la época del peronismo y del post peronismo, porque él era militante sindical y era socialista. Yo me crié entre la militancia, la política y la acción; en casa había armas. A veces mi viejo no venía a dormir. Recuerdo que una vez me llevó de viaje al interior, a Rosario, y lo secuestraron. Estuvo tres días sin aparecer mientras yo estaba en un ranchito a orillas del Paraná. Mi viejo había sido antiperonista muy profundo y después de la revolución del ‘55 cambió totalmente la perspectiva. Después del bombardeo, después de los fusilamientos se acercó al peronismo. Yo empecé a militar desde los 15 años en el trotskismo, en lo que hoy es el Partido Obrero, que en ese entonces era Política Obrera. Me crié entre los libros y la política, no puedo separar una cosa de otra, no puedo separar la literatura de la política.

Guillermo Saccomanno en la Feria del Libro

Noticias: ¿Y el trotskismo donde quedó?

Saccomanno: Yo vengo del marxismo, soy marxista, pero no soy gorila y esto es lo que se presta a confusión, que muchos piensan que soy peronista, porque no soy gorila. Pero al peronismo hay que reconocerle la resistencia, la justicia social, la justicia económica.

Noticias: El tema de la vejez está muy presente en “Esperar una ola”. ¿Es un tema que lo preocupa?

Saccomanno: Me preocupa porque el paso de los años te preocupa. Yo tengo 74, puedo no parecerlo, pero los tengo. El paso del tiempo y la memoria te marcan. Cuando escribí este libro el primer proyecto era escribir 100 cuentos felices, porque la felicidad consiste en escribir y no en otra cosa. A medida que iba avanzando me daba cuenta de que se me escapaba el sentido de lo que estaba escribiendo. Y esto es lo que mejor te puede pasar, no saber muy bien qué estás haciendo. Yo creo que en el fondo uno escribe para averiguar quién es.

Noticias: Circulan ciertos discursos que reivindican la dictadura. ¿Qué piensa de este fenómeno?

Saccomanno: Siempre estuvieron. La dictadura no se hubiera producido sin la complicidad de los partidos políticos. No se olvide que faltaba poco para la caída de Isabel. Acá, lo que se vuelve necesario es hacer un cuestionamiento del peronismo y de Perón, que nadie se anima a hacer. Esto tiene que ver con la verticalidad y no con la horizontalidad, una cosa son las conquistas sociales cuando te las dan y otra cosa cuando las peleaste. El peronismo recién se vuelve insurgente y resistente a partir del ‘55. Es entonces cuando el peronismo se hace revolucionario. Los gorilas siempre estuvieron, el golpe militar del ‘76 se produce con el aval de un sector muy importante de la sociedad argentina. Hay una frase de Tzvetan Todorov que que dice: “Un país que ha tenido campos de concentración, tiene el corazón comido por gusanos”. El fascismo nunca se fue. Un país que tuvo campos de concentración tiene que hacerse cargo de que hay una complicidad civil que ha sido muy grande. Yo creo que todavía no nos hemos quitado de encima la dictadura. Además, qué democracia es esta donde tenemos que hacernos cargo de una deuda externa que no contrajo ni usted ni yo, ni sus abuelos, ni mis abuelos, ni mis hijos. Entonces yo creo que hay que revisar todo. Porque mientras estamos discutiendo sobre “los copitos” las reformas de Sergio Massa son tremendas.

Sin Palabras-Guillermo Saccomanno

Noticias: En este contexto cuál es el rol de los intelectuales

Saccomanno: Para mí es importante la independencia del intelectual. Yo creo que el intelectual que agarra un cargo, está tronado. Uno debe mantener la independencia, pero la independencia intelectual no implica no tener posición tomada ante la realidad.

Noticias: Fogwill le atribuía al trabajo en la publicidad un gran entrenamiento. ¿Siente algo parecido?

Saccomanno: Sí, al igual que el mundo de la historieta que es donde también estuve. Estos géneros te dan una experiencia, te hacen perderle el miedo a la página en blanco. El asunto es en qué medida la escritura te pone en tensión con el mundo en el que vivís, porque si no te cuestionás, ¿para qué escribís en un mundo donde no está nada bien?

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Rosario Bernasconi

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