Domingo 25 de septiembre, 2022

CULTURA | 28-09-2021 17:55

Martín Caparrós: “Seguimos votando a los mismos que arruinaron la Argentina”

Desde España, dialogó con NOTICIAS sobre su último libro, “Ñamérica”, un viaje a través de la realidad latinoamericana. Elecciones, futbol y cancelación.

Hace ocho años se fue a vivir a España pero confiesa que sigue leyendo con rigor, todas las mañanas, las noticias de la Argentina. Desde su página “chachara.org” y a través de las notas que escribe en medios de todo el mundo, Martín Caparrós es una voz siempre dispuesta a diseccionar las más diversas escenas de la politica, con su estilo directo y llano. Después de 40 años de trayectoria profesional, sus intervenciones son parte constante de los debates públicos nacionales, irritantes para algunos y certeras para otros, que admiran su trabajo y lo consideran un verdadero maestro del periodismo.

Sus libros, más de 40 volúmenes divididos entre ficción y crónica, son la zona más concreta y visible de su obra, con hitos como “La Voluntad” (la historia de la militancia de los '70 que escribió junto a Eduardo Anguita) o el más reciente “El hambre”, un trabajo impresionante donde analiza las causas de la pobreza en los grupos sociales más castigados del mundo.

Su último libro, el que presenta por estos días, se llama “Ñamerica” (Literatura Random House) y es una extensa crónica sobre el territorio de América que usa la “ñ”, porque habla español y comparte un origen y un destino. En él, atraviesa casi todas las capitales del continente latino (incluidas Buenos Aires y Miami) y la mayoría de nuestras obsesiones y miserias, desde el fútbol a las guerras narco.

Desde Barcelona, vía zoom, Caparrós mantuvo una larga charla con NOTICIAS, en la que habló sobre los temas más urgentes de la realidad: los ciclos políticos de Latinoamérica, el resultado de las elecciones en la Argentina, el crecimiento de la derecha, las cancelaciones, Messi y el modelo ambiguo del futbol.

NOTICIAS: En el artículo que subió a su página Chachara.org el día después de las PASO, usted dice: “La política argentina de las últimas décadas es un vaivén patético entre dos grupos que, cada vez que gobiernan, consiguen rehabilitar al otro”. Esta idea se enlaza con la que expresa en “Ñamerica”, respecto de los ciclos sin salida de la política Latinoamericana. ¿Por qué piensa que sucede esto?

Martín Caparrós: Creo que en general, la mayoría de los países de la región estamos en una especie de calesita. Pasamos de unos a otros porque no se nos ocurren alternativas mejores. Y básicamente es culpa de nosotros, ciudadanos. Seguimos soportando y votando a los mismos que arruinaron la Argentina, en el caso de la Argentina. Y en otros países también. Y si no lo arruinaron, fueron rechazados por un voto muy mayoritario que después, como no encuentra otra salida, los vuelve a votar. Es un círculo cada vez más vicioso.

Latinoamérica

NOTICIAS: Frente a esta falta de salida aparecen figuras ligadas a la extrema derecha, como en el caso de Brasil, con Bolsonaro.

Caparrós: En el caso de Brasil no lo sé bien. Pero me impresionó ver que había más de 200.000 personas que votaron a Milei. Un señor que vocifera contra el diablo, insulta a quien se le cruza y no tiene la menor solidez argumentativa. Me parece que hay como una degradación general de los ciudadanos, si consideran que Milei podría de algún modo representarnos. Me impresionó tanto como que casi 70.000 personas en la provincia de Buenos Aires votaran el culo de Cinthia Fernández. Que ella lo haga, bueno, es su recurso. Pero que 70.000 personas consideren que vale la pena poner su voto por alguien que hace eso, me parece una degradación que va mucho más allá de los políticos. Los políticos no están ahí porque hayan llovido o alguien los haya impuesto, sino porque los siguen votando.

NOTICIAS: ¿Estos fenómenos tienen que ver con un hartazgo de la política o con algo más estructural, como una falta de recursos para analizar la oferta electoral?

Caparrós: En el mundo hay cada vez más información pero menos educación. Y una información que evita cualquier forma del pensamiento. Eso está instalado sobre una educación muy deficiente. Y también el sonsonete continuo de que la política no sirve para nada y de que los políticos son todos unos delincuentes. Lo que es probable. Pero si renunciamos a la política, renunciamos a cualquier esperanza de transformación de nuestras sociedades. Una cosa es decir: “estos señores no merecen ser mis representantes” y otra, “la política no sirve para nada”. Si la política no sirve para nada, nos instalamos cómodamente en la degradación y nos quedamos ahí.

NOTICIAS: ¿Qué pasó con su participación en la Mesa del Hambre? ¿Cuál es su punto de vista sobre ese proyecto?

Caparrós: A mí me convocó Alberto Fernández antes de ser presidente. Tuvimos un diálogo casual en Madrid. Le hablé, como había hablado con otros políticos antes, de la necesidad de que la Argentina encarara una campaña seria para acabar con el hambre; una situación que no tiene sentido en un país que lo único que hace es producir alimentos. Él se entusiasmó. Yo le insistí mucho en que me parecía que la única forma de producir un efecto real era pensar políticas a largo plazo, que hicieran que con el tiempo el asistencialismo dejara de ser necesario. Cuando lanzó esa campaña, ya como presidente, me invitó al lanzamiento. Fui porque me parecía que, si en algo podía ayudar a que se solucionara el problema central, tenía que hacerlo. Eso fue lo último que supe hasta octubre del año pasado, cuando vi que estaba en algunos diarios anunciado que yo iba a estar en una reunión de la Mesa del Hambre. Entonces llamé para decir: “si quieren que esté en algún lado pregúntenme a mí primero”. Ese fue el último contacto que tuve. Durante ese tiempo comprobé, con bastante pena, que la mayoría de las cosas que estaban haciendo seguían siendo políticas asistenciales.

Mesa del hambre

NOTICIAS: Usted siempre fue muy crítico del kirchnerismo, ¿cómo resultó ese acercamiento?

Caparrós: Yo estaba interesado en colaborar con algo que me sigue pareciendo de primera necesidad. Si lo hacían ellos, colaboraba con ellos. Yo sigo dispuesto a colaborar con un trabajo serio para erradicar las causas del hambre. No para repartir alimentos, sino para hacer que nadie necesite que le repartan alimentos.

NOTICIAS: ¿Por qué en la Argentina y en Latinoamérica, la emigración es un tema central? ¿Por qué todo el mundo quiere irse?

Caparrós: Latinoamérica es la región del mundo donde hay mayor proporción de emigrantes por habitante. Este es un dato fuerte con respecto al fracaso de la región. Emigrar es renunciar a la búsqueda de un mejora colectiva para centrarse en un intento individual. Al mismo tiempo, es un signo muy estrepitoso del fracaso de esos países de los cuales tanta gente se va. Y también es cierto que los que se van son algunos de los más dinámicos. Si uno toma la decisión de irse, es que tiene cierta fuerza, ciertas ganas. Entonces estos países están perdiendo gente que es la que mejor podría ayudar a las transformaciones que necesita.

NOTICIAS: Buenos Aires es un capítulo de “Ñamérica”. ¿Fue difícil escribirlo?

Caparrós: Me preocupaba hacer esa crónica, era la ciudad más difícil de todas. Cómo sintetizar en 20 páginas el lugar donde viví casi toda mi vida, donde nací. Lo que le dio finalmente el clima fue algo que no esperaba y que se repite en la crónica. Gente que me va cruzando por la calle y me dice: “¿Te fuiste? Qué bueno, qué suerte, qué envidia”. Esta cantidad de gente me hizo entender que no estar ahí era un privilegio, cuando siempre hemos creído que estar en Buenos Aires era un privilegio. Me pareció muy elocuente.

Buenos Aires

NOTICIAS: En ese capítulo usted habla de Boca. ¿Qué lugar ocupa el futbol en su vida?

Caparrós: En general no veo fútbol argentino porque juegan a las dos o tres de la mañana y no me quedo despierto hasta esa hora, para ver un futbol que es cada vez peor. Hasta el año pasado solía ver al Barcelona porque me gustaba ver jugar a Messi. Una especie de placer estético que es lo menos futbolero que hay. Y además me molestan cosas del futbol. Ñamerica es una zona de producción importante de jugadores de futbol, donde los grandes jugadores son modelo: millones de chicos que quieren ser como ellos. Ser como ellos significa ser el “hiper migrante”. Lo que el jugador quiere es que lo vendan afuera, para ganar los millones que nadie más en su país puede ganar y con esos millones comprarse el coche más poderoso, la rubia más tarada y la casa más rimbombante. Me parece desesperante. Es un modelo deplorable de salvación individual.

Lionel Messi

NOTICIAS: ¿Le pesa como escritor y periodista, en estos tiempos, la amenaza de la cancelación?

Caparrós: No lo siento como un presión en mi vida cotidiana. Tengo la pretensión de suponer que no tengo nada por lo cual sentirme presionado. Mi exposición al feminismo es antiquísima. Mi mamá es una muy antigua militante feminista (N.de la R.: Martha Rosenberg, médica y psicoanalista, pionera en la lucha por el aborto legal en la Argentina). Yo estaba en un grupo feminista en el año '76, en Francia. Pero me preocupa el tema del juicio a priori. Creo que las personas deben tener la posibilidad de defenderse ante alguna instancia. También creo que es muy necesario que se repruebe, de las formas más enfáticas, a los que hacen cosas que ya no soportamos.

NOTICIAS: ¿Cómo ve el periodismo hoy, con las condiciones de producción que impone la época, por ejemplo, en las páginas web?

Caparrós: Creo que en distintos soportes y de distintas maneras el periodismo va a sobrevivir. A mí tampoco me dijeron hace 30 años: “andate a tal lado y escribite 30.000 caracteres”. Yo tenía que pelear en lugares que, a priori, no hacían eso y creo que sigue habiendo gente que pelea para hacer lo que quiere, más allá de que el contexto no lo favorezca. Ahora también hay algunas ventajas. Para empezar, el hecho de que hoy es infinitamente más fácil plasmar el trabajo que uno ha hecho en un soporte. Y si es bueno, probablemente haya gente que empiece a verlo y se difunda y tal vez sea posible sacar un mango. Hace 30 años esto no era así. Para publicar tenía que haber un medio que lo aceptara y muchas veces no lo hacían. No idealicemos los medios de antaño porque, de maneras distintas, eran tan malos como estos.

 

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Adriana Lorusso

Adriana Lorusso

Editora de Cultura y columnista de Radio Perfil.

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