Viernes 23 de febrero, 2024

CULTURA | 14-08-2023 18:30

¿Qué significa hoy vivir en la pobreza?

Qué revela la investigación liderada por uno de los más destacados especialistas argentinos. Prejuicios y el ambiguo rol de la política.

La noción de pobreza, entre nosotros, se define mucho más por los fantasmas que agitan las disputas políticas o el miedo, que por los datos reales que arrojan las investigaciones. Mientras los porcentajes de personas alcanzadas por la inseguridad alimentaria y el empleo precario no paran de crecer, la percepción exacta de quiénes son y cómo viven “los pobres”, está tan afectada por los prejuicios y la información sesgada, que nos impide entender cómo este dato dramático de la realidad nacional, es parte esencial de la crisis que nos afecta a todos.

Javier Auyero, uno de los más importantes especialistas argentinos en el tema, profesor de Sociología en la Universidad de Texas y autor de un clásico como “La política de los pobres”; realizó junto a la estudiante de Ciencias Antropológicas, Sofía Servián; un estudio profundo en un barrio arquetípico del Conurbano: La Matera, en Quilmes. El trabajo de campo estuvo a cargo de Servián, que vivió toda su vida en una zona aledaña, el barrio La Paz, y conoce muy bien las condiciones y cualidades de La Matera. Juntos, a partir del testimonio cotidiano de la gente, estudiaron las variables que hoy tienen influencia en la vida de los vecinos: inseguridad, carencia de servicios, precariedad laboral, relaciones con la política, dieta insuficiente y violencia. El resultado de la investigación fue volcado en “Cómo hacen los pobres para sobrevivir” (Siglo XXI), un libro en el que repasan los recursos con que quienes menos tienen hacen frente a la “privación y la explotación”.

Sofía Servián y Javier Auyero

“No hacemos análisis político” se encarga de remarcar una y otra vez Auyero, durante la charla con NOTICIAS; explicando así que el trabajo sociológico tiene el deber de describir y analizar sin opinar. Sin embargo, reconoce que la escritura de este libro les permitió entender la importancia de que la sociedad “mire el mismo problema de otra manera” y de que las consecuencias de la pobreza se visibilicen.

Noticias: ¿Cómo se define la palabra “pobre”?

Javier Auyero: La definición técnica del Indec delimita a la gente que está por debajo de lo que se necesita para cubrir una canasta básica de alimentos. La Universidad Católica mide la pobreza por otros indicadores infraestructurales, por ejemplo, de acceso al derecho educativo, etcétera. Como se la mida, la pobreza en Argentina es masiva y ha crecido desde el retorno de la democracia.

NOTICIAS: Ustedes señalan en su libro la importante carencia alimentaria de la población.

Sofía Servíán: De hecho, en el primer capítulo, mencionamos la frase “soñar con milanesas”; porque cuando en 2019 le preguntabas a la gente qué esperaba en el corto plazo, nos contestaba “espero volver a comer milanesas más seguido, comer carne, comer asado”. Es un tema de conversación muy habitual en lo cotidiano.

Cómo hacen los pobres para sobrevivir

Auyero: Los comedores populares, en ese sentido, hacen un trabajo muy importante de infusión de comida básica en lo más bajo de la escala social.

NOTICIAS: Uno de los temas que se debate en la Argentina, en estos años, son los planes sociales. Ustedes señalan en el libro que si no fuera por los planes, mucha gente no sobreviviría.

Auyero: Se vio muy claramente durante la pandemia que los planes son efectivos para paliar los efectos más dramáticos de la pobreza. Hay estudios que demuestran que si no hubiese existido el ingreso de emergencia, un millón y medio de personas más hubieran caído en la pobreza. Hasta donde yo sé, todos los planes sociales combinados representan entre 1 y 2 por ciento del Producto Bruto Interno. Por eso, tengamos cuidado al sobredimensionar los planes porque hablan de una presencia muy precaria del Estado en las zonas marginadas. No llegan a cubrirle a nadie las necesidades educativas, alimentarias, de medicamentos. Hecho ese diagnóstico, ¿qué se puede hacer con los planes? Es la pregunta del millón. A la pobreza no se la resuelve solo con acción estatal. Un mercado es la economía y es la política. No es ni uno ni lo otro. Un mercado laboral que siga generando empleo con el alto nivel de informalidad y precarización que tiene en la Argentina, no va a resolver el tema de pobreza.

Organizaciones sociales

NOTICIAS: ¿Qué sucede con el tema de la vivienda?

Servián: El tema de la vivienda no es tan grave. “La Matera”, el barrio donde hicimos la investigación, surgió como un asentamiento. Es un barrio bastante urbanizado hoy en día. Buena parte del barrio tiene sus casas hechas por el Estado. Los problemas hoy son inseguridad y cómo llegar a cubrir los alimentos.

Auyero: A diferencia de Estados Unidos, donde yo vivo, aquí se ha abordado el tema de la vivienda, de parte de los sectores populares, por medio de la acción colectiva. La gente se organiza, toma una tierra y le reclama al Estado que les haga la vivienda. Mientras tanto se las empiezan a hacer ellos. La ocupación de tierras y la autoconstrucción son en Argentina y en toda América Latina, la manera en que los más pobres han adquirido tierra y vivienda. En eso Argentina no es excepción. Tampoco es excepción la manera en que los políticos procesaron eso, con cierta tolerancia. En épocas electorales, en toda América crecen las ocupaciones de tierras. Y es muy costoso echar a la gente.

Barrio

NOTICIAS: ¿Cómo afecta a estos barrios la inmigración?

Auyero: Los barrios son muy heterogéneos. Pero no hemos visto problemas de integración. En este sentido, Argentina tiene tasas comparativamente bajas, respecto de América Latina, de violencia. Sin embargo, es el país en donde la violencia ha crecido más rápidamente en las dos últimas décadas, en toda América Latina. Medido en términos de tasa de homicidios, Argentina todavía sigue teniendo un promedio bajo. Pero cuando ves cómo evoluciona esa tasa, la sensación es otra, porque ha cambiado radicalmente en el transcurso de una generación. Y la violencia urbana tiende a concentrarse en las zonas más pobres. Sin embargo, lo paradójico, es que el discurso de la violencia no lo manejan ellos. Nosotros hablamos de la violencia y del temor. Pero los que más la sufren son los que están más abajo, porque allí se concentra la violencia sistémica, el tráfico de drogas, la colusión policial, etcétera.

NOTICIAS: ¿El crecimiento del narcotráfico explica el aumento de la violencia?

Servián: Yo creía que la droga podía explicar la violencia en el barrio, pero no alcanza esta explicación. Antes de que un pibe agarre la droga, pasaron muchas otras cosas. Muchas necesidades y carencias.

Auyero: Quienes estudian el crecimiento de la violencia te dicen que la desigualdad social es una de las variables que explica el crecimiento de la violencia. El tráfico de drogas, por ser criminalizado, genera violencia. Es muy difícil verlo en el terreno, porque las fuerzas que aceleran la violencia y la moldean muchas veces están por fuera del terreno. Tienen que ver con drogas, con desigualdad, con oportunidades.

NOTICIAS: También aparece, en el mapa de la pobreza, la figura del puntero. Este personaje que tiene una cara amable, que consigue cosas para la gente, pero también puede ser quien los obliga a hacer otras que no desean.

Servián: Cumple una función dentro del barrio. Cuando hay inundaciones o se corta la luz, no pueden llamar a Edesur y quejarse. Llaman al puntero.

Auyero: Nosotros no quisimos demonizar al puntero, porque la causa de la pobreza no es el punterismo. Esto es un efecto de, por un lado, el empobrecimiento y al mismo tiempo, de cómo funciona la política. Porque los políticos acumulan poder con redes enormes de punteros. Cuando yo hacía mis primeros trabajos, en el '94 y '95, yo decía la palabra "clientelismo" y acá en Argentina me respondían que no había clientelismo en la Argentina.

Ollas populares

NOTICIAS: ¿Qué pasa en el mundo con el clientelismo?

Auyero: Existen redes clientelares en todo el mundo, contra lo que piensan los argentinos que creen que inventamos todo. Están en todos lados, porque es una manera de aparecer del Estado, muy mediado por la forma en que se hace la política. Mecanismos como la AUH (Asignación Universal por Hijo) eliminan la mediación personalizada. Estos son programas creados por el Banco Mundial, aunque después insultemos al Banco Mundial. Se llaman “Cash Transfer Programs” (Programas de asistencia en dinero en efectivo). Dan “cash” a los sectores populares a cambio de una prestación: vacunación y educación. Están en toda América Latina. No los inventó el kirchnerismo.

NOTICIAS: ¿Cuál es la relación del barrio con la política?

Servián: Escuchándolos a ellos me di cuenta de que tienen estos problemas desde hace más de 40 años, que no hay mucho que se haya hecho estructuralmente para cambiar esa realidad y realmente entienden mejor la política. No se casan con nadie. Una chica me dijo: “Acá la única política que importa es poder llenar la heladera de tu casa para que tus hijos coman”.

Auyero: En realidad este cinismo frente a la política, no es un valor cultural del desposeído, ha sido producto de lo que el campo político les ha ofrecido. Y les ha ofrecido fracasos. Esas repetidas interacciones negativas generan frustración con la política. Lo problemático es que en democracia eso crea una especie de atmósfera mental que favorece discursos, prácticas y candidatos muy autoritarios. El discurso contra la “casta política” resuena porque ellos también ven una casta política y a la política como un negocio. Tienen una vida ardua, complicada, difícil, no llegan a darle comer a tus hijos pero todo el tiempo alguien les dice: “son unos vagos”.

NOTICIAS: ¿Cuál es la salida que ve la gente con la que trabajaron?

Servián: La educación. La mayoría de las mujeres que entrevistamos hablan de que sus hijos puedan terminar el colegio y puedan ir a la universidad. Todo esto lo vimos especialmente cuando trabajamos en el comedor, 6 meses.

Auyero: Quieren progresar. El principio de esperanza mueve a todos los humanos, pero lo interesante es ver qué forma adquiere ese principio en un contexto que conspira contra cualquier posibilidad de mejorar mi vida. Es una carrera de obstáculos y, sin embargo, la gente quiere seguir corriendo esa carrera de obstáculos. Ahora nos estamos dando cuenta de por qué escribimos el libro. Tenemos masas de gente sumergida y con problemas muy básicos, pero en las universidades y los medios estamos discutiendo la inteligencia artificial.

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Adriana Lorusso

Adriana Lorusso

Editora de Cultura y columnista de Radio Perfil.

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