Erling Haaland cambió por un momento la pelota por el mate y consiguió una repercusión que excedió las páginas deportivas. El New York Times compartió en X una nota de The Athletic sobre la infusión, con el delantero noruego como nuevo adepto. El gesto de una estrella del Manchester City alcanzó así otra escala: una costumbre cotidiana en estas latitudes se volvió tema de curiosidad para lectores de todo el mundo.
La publicación del diario, difundida el 20 de octubre, presentó al atacante como el último convertido a una bebida que lleva tiempo conquistando al fútbol y fuera de él. El enlace remite a una guía para principiantes sobre el mate, anunciado como la nueva bebida favorita de Haaland. La noticia se construyó alrededor de una imagen doméstica, lejos de los goles y los récords que suelen acompañar su nombre.

El origen estuvo en el posteo que el futbolista hizo el domingo 18. Con el mate en la mano, agradeció a Julián Álvarez, Enzo Fernández y Gerónimo Rulli por habérselo presentado. Combinó un “Gracias” en castellano con el resto del mensaje en inglés y el emoji de la infusión. La dedicatoria identificó a los responsables de ese acercamiento y encendió la conversación entre los hinchas argentinos.
Julián respondió con un “Erlingoooo”; Enzo celebró con una referencia al “protocolo”. Los intercambios reforzaron el tono de complicidad entre futbolistas. Álvarez había compartido plantel con el noruego en el City antes de pasar al Atlético de Madrid. La foto mostró que los vínculos entre jugadores también transportan gustos y rituales, incluso cuando dejan de coincidir todos los días en un vestuario.
Haaland se suma a una lista que ya tenía un caso emblemático: Antoine Griezmann. En una entrevista publicada por la FIFA en 2018, el francés contó su afinidad con Uruguay. Su compañero Carlos Bueno lo había iniciado en el mate durante su etapa en la Real Sociedad. El recorrido permite reconocer una vía de expansión de la bebida: las amistades sudamericanas dentro de equipos europeos.
De raíz guaraní, la práctica reúne yerba, agua y bombilla, pero también una forma de compartir tiempo. Puede tomarse en ronda o a solas, como en la postal del noruego. Los termos y la bombilla cruzan fronteras con la misma naturalidad que una camiseta de fútbol. El interés del Times agrega una vidriera a esa circulación cultural. Para quienes lo toman a diario, la novedad es el embajador; para otros lectores, el goleador funciona como puerta de entrada a un ritual que merece su propia explicación.














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