Friday 3 de July, 2026

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Mauricio Pochettino, el DT de Estados Unidos en el Mundial: "Me siento 200 por ciento argentino"

En conferencia de prensa, tras las contundentes victorias del seleccionado estadounidense, el entrenador santafecino reivindicó su identidad y pertenencia albiceleste.

Sin dudas, la llegada de Mauricio Pochettino al seleccionado de Estados Unidos representó una de las apuestas más ambiciosas en la historia del fútbol norteamericano. La designación del entrenador argentino en septiembre de 2024 respondió a la decisión de la Federación de Fútbol de Estados Unidos (U.S. Soccer) de contratar a un técnico de prestigio internacional para liderar el proyecto con vistas al Mundial 2026, certamen del que el país es anfitrión junto con México y Canadá.

La contratación de Pochettino implicó un importante esfuerzo económico y deportivo, ya que se convirtió en el entrenador mejor remunerado de la historia de la selección estadounidense. El propio entrenador explicó que aceptó el desafío por el potencial de crecimiento del fútbol en Estados Unidos, la calidad de la nueva generación de futbolistas y la posibilidad de disputar una Copa del Mundo como local. 

Durante la Copa, el trabajo del santafesino comenzó a traducirse en resultados deportivos muy postivos. Estados Unidos protagonizó una de las mejores actuaciones de su historia en una Copa del Mundo al finalizar primero en su grupo con victorias sobre Paraguay por 4-1 y Australia por 2-0, además de una ajustada derrota frente a Turquía por 3-2. Posteriormente eliminó a Bosnia y Herzegovina por 2-0 en la ronda siguiente, alcanzando los octavos de final y estableciendo el mejor registro goleador de la historia del seleccionado estadounidense en un Mundial, con once tantos convertidos, superando los siete que había conseguido en Uruguay 1930 como en Corea-Japón 2002.

Bajo la conducción de Pochettino, el equipo exhibió un estilo ofensivo, dinámico y de presión alta, una marca registrada de todos sus equipos, consolidando además el mejor comienzo mundialista de la historia moderna del seleccionado norteamericano. Incluso, tras la clasificación a los octavos de final, el argentino expresó el crecimiento que observaba en su plantel y dejó una de las frases más resonantes del torneo al afirmar que el grupo había comenzado a creer que podía competir con cualquiera. En distintas conferencias insistió en que "¿Por qué nosotros no?" debía convertirse en la consigna del seleccionado, convencido de que el conjunto estadounidense podía desafiar a las grandes potencias del fútbol mundial.

Uno de los momentos más comentados del Mundial fue una conferencia de prensa posterior al triunfo sobre Bosnia y Herzegovina, cuando un periodista le preguntó si ya comenzaba a sentirse estadounidense luego del éxito alcanzado. Pochettino respondió con una declaración que rápidamente recorrió el mundo futbolístico: "No. Soy 200% argentino". Luego amplió su explicación reivindicando sus raíces y dejando en claro que su nacionalidad nunca estaría en discusión, aunque al mismo tiempo destacó el enorme cariño que había desarrollado por el país que dirigía y por el proyecto que encabezaba.

La carrera de Pochettino comenzó mucho antes de alcanzar la elite de los entrenadores. Nacido el 2 de marzo de 1972 en Murphy, provincia de Santa Fe, inició su formación futbolística en las divisiones inferiores de Newell's Old Boys. Fue uno de los jóvenes talentos descubiertos por Marcelo Bielsa durante la histórica etapa del club rosarino a comienzos de los años noventa. Como defensor central ganó los campeonatos argentinos de 1990-91 y Clausura 1992, además de disputar la final de la Copa Libertadores de 1992. Su rendimiento lo llevó rápidamente a la selección argentina y posteriormente al fútbol europeo. 

Mauricio Pochettino

En 1994 fue transferido al Espanyol de Barcelona, donde desarrolló gran parte de su carrera como futbolista. Allí se convirtió en uno de los referentes históricos de la institución, conquistó la Copa del Rey en el año 2000 y se consolidó como un defensor de fuerte personalidad. Más tarde jugó en Paris Saint-Germain y Girondins de Burdeos antes de regresar al Espanyol para finalizar su carrera. Paralelamente integró durante más de una década la selección argentina y participó del Mundial de Corea-Japón 2002 bajo la conducción de Bielsa.

Su etapa como entrenador comenzó precisamente en Espanyol en 2009. Sin experiencia previa en bancos de suplentes, asumió con el equipo comprometido por el descenso y logró mantener la categoría, iniciando una carrera que rápidamente despertó reconocimiento en Europa. Posteriormente dirigió al Southampton de Inglaterra, donde sorprendió por la intensidad de juego y el desarrollo de jóvenes futbolistas. Ese rendimiento lo llevó al Tottenham Hotspur, club en el que alcanzó el mayor reconocimiento internacional.

Allí transformó al equipo londinense en protagonista permanente de la Premier League, peleó el campeonato inglés hasta las últimas fechas y condujo al club a la primera final de la Liga de Campeones de Europa de su historia en 2019, aunque cayó frente al Liverpool. Más tarde pasó por Paris Saint-Germain, donde conquistó la Supercopa de Francia, la Copa de Francia y la Ligue 1, antes de asumir nuevos desafíos en el fútbol inglés y finalmente aceptar la propuesta de Estados Unidos. 

Mauricio Pochettino

La elección de Pochettino por parte de U.S. Soccer respondió al convencimiento de que el Mundial de 2026 representaba una oportunidad histórica para impulsar definitivamente el crecimiento del fútbol en el país. La federación buscó un entrenador acostumbrado a competir al máximo nivel europeo, con prestigio para gestionar planteles jóvenes y capacidad para instalar una identidad futbolística reconocible. Diversos dirigentes estadounidenses destacaron que Pochettino rechazó otras ofertas para asumir el proyecto y que su liderazgo debía trascender el propio Mundial, razón por la cual incluso comenzaron negociaciones para extender su contrato hasta 2030. 

Desde su presentación, el entrenador insistió en que el objetivo no consistía únicamente en obtener buenos resultados inmediatos, sino en modificar la mentalidad competitiva del seleccionado estadounidense. En distintas entrevistas sostuvo que el país disponía de recursos deportivos, infraestructura y una nueva generación de futbolistas capaces de competir con las grandes potencias si lograban desarrollar una verdadera convicción colectiva. Esa filosofía quedó reflejada durante la Copa del Mundo de 2026, donde Estados Unidos alcanzó una actuación histórica, rompió varios registros ofensivos y consolidó la figura de Mauricio Pochettino como uno de los grandes protagonistas del torneo sin renunciar nunca a la identidad que él mismo definió con una frase que rápidamente quedó incorporada al imaginario del Mundial: "Soy 200% argentino".

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