Por lo general tratamos de recomendar aquí obras maestras del cine (o que creemos que lo son), pero hacemos una excepción con esta adaptación de la vida de Jesús que vale por varias razones. George Stevens era un maestro de la comedia hasta que fue a Alemania a fines de la Segunda Guerra Mundial y filmó los campos de exterminio. Eso lo cambió profundamente y comenzó con dramas, de los cuales La más grande... es quizás el cenit. Narra la historia del Evangelio (en realidad se basa en una novela) con el elenco más tremendo posible (hasta aparece John Wayne a decir una y sólo una frase), con el entonces casi desconocido Max Von Sydow como Jesús (solo había hecho las películas de Bergman entonces) y con un tratamiento pictórico y épico en cada secuencia que representa el punto culminante (casi exagerado, confesemos) del espectáculo piadoso que Hollywood intentó a partir de los 50. Aún hoy, una rareza con momentos extraordinarios.
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