La primera actividad reservada de Kristalina Georgieva fuera de la agenda oficial tuvo como escenario un salón privado del Palacio Duhau, en el barrio porteño de Recoleta. Allí, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional compartió una cena con una decena de los principales empresarios argentinos en un encuentro concebido para escuchar de primera mano cómo percibe el sector privado la marcha de la economía, cuáles son los obstáculos que aún limitan la recuperación y qué desafíos consideran prioritarios para consolidar el crecimiento.
La reunión comenzó poco después de las 20 y se extendió durante varias horas en un clima descontracturado, lejos de los discursos protocolares que habían marcado el resto de la jornada. A a partir del testimonio de varios de los asistentes, Georgieva evitó monopolizar la conversación y prefirió formular preguntas antes que transmitir definiciones. El menú fue lomo acompañado de verduras y sin embargo, el verdadero plato principal de la noche fue el intercambio sobre la situación económica argentina.
Uno de los temas que más intercambio despertó en la titular del organismo fue el sistema tributario. Los empresarios coincidieron en que dedicó buena parte de la conversación a consultar por la elevada carga impositiva y la complejidad del esquema fiscal argentino. "Preguntó mucho sobre el tema impuestos. Quería entender por qué había tantos y cómo nos afectaba", relató uno de los participantes una vez finalizado el encuentro.

La directora gerente también buscó profundizar en las razones por las que algunos sectores continúan sin evidenciar una recuperación sostenida. La industria manufacturera y la construcción aparecieron reiteradamente en la conversación como actividades que todavía no logran acompañar el desempeño de otros segmentos de la economía. En ese contexto, Georgieva consultó qué medidas podrían acelerar esa recuperación y cuál debería ser, a juicio del empresariado, el rol del Estado para favorecer ese proceso. "Habló sobre el rol del Estado. Nos preguntó cómo veíamos las cosas. Mencionó que había sectores rezagados y quiso entender cómo podían recuperarse", describió otro de los asistentes.
De acuerdo con la nómina difundida por el FMI, participaron Jorge Brito, presidente de Banco Macro; Eduardo Elsztain, titular de IRSA; Marcos Bulgheroni, de Pan American Energy; Pierpaolo Barbieri, fundador de Ualá; Juan Martín de la Serna, presidente de Mercado Libre Argentina; Daniel Novegil, CEO de Ternium; Martín Pérez de Solay, de Glencore; Mariana Schoua, presidenta de AmCham; Isela Costantini, Strategic Advisor, y Catalina Cascio, de Ferrosider. Georgieva estuvo acompañada por Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo; Luis Cubeddu, subdirector del mismo departamento, y Joyce Wong, jefa de la misión del organismo para la Argentina.
Uno de los pasajes que más sorprendió a quienes participaron de la cena fue la consulta de Georgieva acerca de las causas que explican el colapso del régimen de convertibilidad. De acuerdo con la reconstrucción realizada por los medios, los empresarios atribuyeron aquella crisis a una combinación de factores, entre ellos la devaluación de Brasil en 1999, el deterioro del escenario internacional y diversos desequilibrios macroeconómicos que terminaron desembocando en la crisis política, económica y social de 2001.
El diagnóstico que transmitió el empresariado fue, en términos generales, favorable al rumbo económico del Gobierno, aunque acompañado de advertencias sobre los desafíos pendientes. "La visión general es que compartimos el rumbo. Siempre hay cosas para mejorar", resumió uno de los presentes. Otro de los asistentes señaló que Georgieva manifestó conformidad con la evolución de las principales variables macroeconómicas y volvió a insistir en una preocupación que había expresado durante toda la jornada: la necesidad de que la recuperación económica alcance también a los sectores que aún permanecen rezagados. "Repitió bastante lo que había dicho durante el día", sintetizó.

El tono de la conversación estuvo marcado por la prudencia. "Estuvo muy amigable y nadie se jugó mucho a nada. En este tipo de cenas nadie se juega", comentó uno de los empresarios consultados, reflejando el carácter reservado que tuvo el encuentro. La cena constituyó el cierre de una intensa primera jornada de actividades de la directora gerente en Buenos Aires. Horas antes había mantenido una reunión con el presidente Javier Milei, participado de un encuentro con el Gabinete ampliado, ofrecido una conferencia de prensa junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y dialogado con estudiantes universitarios.
En todas esas actividades transmitió un mensaje de respaldo al programa económico del Gobierno y sostuvo que la Argentina atraviesa una posición "muy sólida", al tiempo que descartó la necesidad de un financiamiento adicional para 2027 y señaló que el desafío de la próxima etapa será consolidar el crecimiento, generar empleo formal y lograr que la recuperación alcance a todos los sectores de la economía.
Al finalizar la jornada, Georgieva también dejó un mensaje público a través de su cuenta de X. "Gracias, Presidente @JMilei, por un diálogo productivo sobre el progreso de Argentina y el camino a seguir. Mantener las reformas, fortalecer la estabilidad y atraer inversiones serán claves para impulsar el crecimiento y crear más oportunidades para el pueblo argentino", escribió la directora gerente del Fondo Monetario Internacional tras su encuentro con el mandatario argentino.
La agenda de Georgieva continua este martes con una visita a Vaca Muerta, en Neuquén, junto a Luis Caputo y al presidente de YPF, Horacio Marín, donde el Gobierno buscará exhibir uno de los proyectos estratégicos sobre los que apuesta para incrementar las exportaciones, atraer inversiones y fortalecer la generación de divisas. Posteriormente, la titular del FMI viajará a Montevideo para continuar su gira por Uruguay.















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