Jueves 8 de diciembre, 2022

EMPRESAS Y PROTAGONISTAS | 20-10-2022 12:24

CUERPO, EMOCIÓN Y LENGUAJE

Los tres ejes del coaching.

Las personas solemos creer que vemos las cosas como son, y que por lo tanto tenemos un acceso privilegiado a la verdad, pero pareciera ser que no es tan simple la cosa, pues como podemos notar, frente a un mismo hecho opinamos distinto y ante la diferencia de opiniones nos preguntarnos: ¿Quién tiene razón? Los sistemas y las personas se orientan hacia las preguntas que se le formulan, y esta pregunta nos orienta, no solo a quien tiene la verdad, sino además a quién está equivocado. Entramos al mundo binario de lo bueno o lo malo, lo correcto o lo equivocado, lo blanco o lo negro, y nos perdemos toda la gama de posibilidades intermedias. En nuestros entrenamientos de coaching en ECOA (Escuela Coaching Ontológico Americano) proponemos preguntas diferentes, que nos orienten a la posibilidad de convivencia con la divergencia.

 

¿Es posible que todos pensemos igual?

No, lo cual es muy positivo, pues como dijo Walter Lippmann, “Cuando todos piensan igual es porque nadie está pensando”. La divergencia de pensamiento es clave en la creatividad y el crecimiento. En su libro La Espiritualidad del Éxito, el escritor Vincent Roazzi afirmó, “Cuando dos socios (o dos ejecutivos) están de acuerdo con demasiada frecuencia, uno de ellos es innecesario. La discrepancia es la semilla de la innovación, pues usted no puede descubrir lo que no sabe basándose en lo que sabe. El progreso reside en las preguntas, no en las respuestas […] La discrepancia, el ver las cosas de manera distinta, es un componente esencial del éxito.”

 

¿Podemos convivir pacíficamente con la discrepancia y aún aprovecharla positivamente?

En primer lugar sostenemos que es posible, si no lo declaramos posible, matamos laposibilidad antes de nacer. Y además creemos que es necesario. Cuando aceptamos la divergencia como una realidad, y luego la celebramos como parte de un abanico de posibilidades desconocidas, la convertimos en un combustible creativo. Todo depende de lo que seamos capaces de interpretar, no como una verdad absoluta, sino como un espacio de elección. Se trata de entrenar la manera de escuchar, para descubrir, antes que para responder.

 

¿A qué se debe la diversidad de interpretaciones?

Desde el coaching ontológico proponemos que la manera en la que vemos la realidad está teñida por tres dominios que nos constituyen en tanto seres humanos: cuerpo, emoción y lenguaje. Son dimensiones distintas de nuestra existencia que conviven en la unidad que somos.

Nuestro cuerpo por su parte comprende la biología (la constitución física, la edad, el sexo, etc.) y la corporalidad (la manera en la que movemos ese cuerpo: los gestos y las posturas). No veremos lo mismo con una sonrisa que con un rostro adusto, ni estando sanos o enfermos, con predisposición de movimiento hacia adelante o hacia atrás. El cuerpo es una gran influencia en el tipo de observador que somos.

Nuestro mundo emocional abarca las emociones en sí, que es una energía generada en nuestra biología que nos predispone para determinadas acciones y los estados de ánimo (un telón de fondo emocional más estable y duradero que las emociones y que a su vez condicionan nuestra predisposición para ciertas emociones). Estas dos, son más bien instintivas e irracionales. Pero también están los sentimientos que son una mezcla de racionalidad con emoción,se relacionan con algo más mental entremezclado con lo emocional. Así sentimos amor por alguien, o por algo que apreciamos, o sentimos que es nuestro deber hacer tal o cual cosa de acuerdo con nuestras creencias.

Y por último está el lenguaje, que involucratodo aquello que pensamos, decimos, escuchamos y callamos. El lenguaje, sostenemos desde el coaching, es el espacio por excelencia para aprender,y el más preponderante para crearnos a nosotros mismos, generando creencias y mundos interpretativos, que a la postre, nos constituyen en personas que sostienen una cierta corporalidad y vive en determinados espacios emocionales.

Todo ellos decimos nos constituye en observadores muy particulares de la realidad, donde cada uno la interpreta “a su manera”. Desde este espacio, consideramos la divergencia de interpretaciones inevitable, y todo aquello que es inevitable nos coloca frente a la disyuntiva de resistirlo, o aceptarlo y aprovecharlo para generar las posibilidades en las que queremos vivir. Todo depende de le interpretación que seamos capaces de hacer. 

 

Por: Lic. Pablo Seghezzo y Lic. Fernando Persello

Directores de la Escuela ECOA (Escuela Coaching Ontológico Americano)

Teléfono de contacto: +54 9 351 328-3242

Página Web: www.ecoaweb.com

Instagram: @ecoa.central

Facebook: Escuela Coaching Ontológico Americano

 

 

 

 

por CEDOC

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