EMPRESAS Y PROTAGONISTAS | 25-09-2023 09:54

El contacto de la justicia con los ciudadanos. Las audiencias en procesos judiciales de familia. Primera parte - PNT

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Cuando un cliente llega al estudio tiene idealizada a la Justicia, es labor del abogado, explicar cómo es la realidad, más aún en materia de familia.

Cuantas veces un cliente manifestó ¿El juez no se da cuenta? ¿No entiende lo que está pasando? ¿Cuánto tiempo se va a tomar para resolver esto? ¿No ve que es urgente?

Lo primero a explicar es que el proceso tiene reglas propias que están en un código, actualmente en dos,  porque en el caso de familia, en el Código Civil y Comercial de la Nación se han introducido normas procesales. El código procesal funciona como una especie de reglamento que determina como deben desarrollarse los actos dentro del proceso, entre otras cuestiones, como debe peticionarse, cuál es el plazo para resolver, cuándo y cómo se debe ofrecer la prueba para acreditar los hechos esgrimidos como fundamento del reclamo.

El Juez es el director de ese proceso, tiene deberes que cumplir para llevar adelante el desarrollo de las actuaciones y dispone de facultades para ordenar e instar ese desarrollo y mantener la disciplina de quienes intervienen en él.

Durante el proceso existirán momentos en los cuáles habrá un contacto directo entre el Magistrado y las partes, primordialmente, en las audiencias.

Las audiencias actualmente se celebran de modo virtual, pero nada obsta a que los abogados solicitemos la presencialidad, para que nuestro cliente acceda a la posibilidad de ser escuchado directamente por el Juez.

Dado que la audiencia es una situación extraña a la vida habitual del cliente, es importante preparar en forma previa,  aquello que quiere decir.

¿El ámbito?  Nuestro estudio. Es necesario armar un esquema de prioridades respecto de los temas, porque el tiempo es limitado y si se lo prepara,  existirá menos riesgo de olvidarse aquello que es importante que sea escuchado.

Muchos abogados hablan por sus clientes y esto deja a las personas en una situación de vulnerabilidad e impotencia. Tenemos que ayudarlos a salir de allí, ellos son los dueños del proceso.

El temor a la autoridad puede ser superado, pues con respeto,  todo se puede decir. 

Si el cliente logra hablar y decir aquello que es importante, se sentirá escuchado, esto no implica que la decisión sea favorable a sus intereses, pero  tendrá una sensación diferente,  porque se escuchará ejerciendo su propio derecho de defensa y recuperará aquella fuerza que muchas veces, la judicialización de los conflictos arrebata.

Los clientes deben recuperar la autogestión de sus conflictos en materia de familia, para ello, las herramientas que les podamos brindar son la llave. El cambio es posible, nuestra contribución es clave.

Ana Laura Díaz

Consultas @rupturas.inteligentes www.rupturasinteligentes.com

por CEDOC

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