Thursday 19 de February, 2026

ESPACIO NO EDITORIAL | 03-02-2026 10:48

Licenciada Karina M. Morea

El impacto invisible del cáncer: “la importancia de la Psicooncología en el tratamiento y acompañamiento del paciente oncológico”

Con más de 25 años en el ejercicio de la Psicología Clínica y 20 años dedicada al trabajo específico en Psicooncología, la Licenciada Karina M. Morea comparte en esta entrevista una reflexión sobre la importancia de abordar el cáncer desde una perspectiva integral, que contemple tanto los aspectos médicos como los emocionales y subjetivos de quienes atraviesan la enfermedad.

 

Lic. ¿Cómo fue su camino profesional hasta especializarse en psicooncología y qué la motivó a elegir esta área?

Bueno, podría comenzar reconociendo que esta profesión me eligió a mí más que yo a ella. Allá por agosto del año 2001 me recibía de Licenciada en Psicología donde en realidad se esperaba de mí que fuera Ingeniera Química o Contadora. Sin darme cuenta ése fue el primer desafío que la vida me puso por delante: ser fiel y consecuente con mi propio deseo.

Luego de recibirme y mientras me preparaba para rendir mi examen de residencia, comencé a hacer una pasantía en el Instituto A. H Roffo (instituto de oncología). Este fue mi primer acercamiento a la Psicooncología, sin saber que esta experiencia iba a marcar finalmente el rumbo de mi dedicación a la Salud.

Por esos años, la facultad no nos preparaba para abordar la complejidad que tiene la atención al paciente oncológico. Recuerdo que para ser preseleccionada en esa pasantía debía presentar un proyecto de trabajo terapéutico con pacientes oncológicos. Ahí fue mi búsqueda y dedicación, lo que comenzó siendo un pasatiempo hasta rendir el examen de residencia se convirtió en un nuevo desafío.

La Psicooncología era una especialidad nueva que comenzaba a instalarse como necesidad en el campo de la Psicología clínica, por lo cual eran pocos los Psicooncólogos a quien podía recurrir para preparar ese proyecto y de difícil acceso a la bibliografía para mí en ese momento. Aun así, nuevamente mi propio deseo se impuso ante cualquier obstáculo y logré mi lugar en esa pasantía.

Años después, reconociendo que mi formación como Psicóloga clínica quedaba corta a la hora de acompañar a los pacientes oncológicos, comencé miformación de Post Grado en Psicooncología en la Universidad Favaloro. Este fue el comienzo de lo que hoy son 20 años dedicados a la atención en Psicooncología.

Entonces ¿qué me motivó a elegir esta área de la Psicología clínica? Podría responder: ser fiel a mi propio deseo siempre, tomando la formación académica constantecomo brújula en la clínica con los pacientes.

 

Usted es reconocida como referente en psicooncología, ¿qué cree que distingue su enfoque de trabajo?

Bueno, como explicaba anteriormente el haber tenido la oportunidad de caminar los pasillos de un hospital oncológico, escuchar el sufrimiento, la angustia, los miedos de quienes reciben un diagnóstico de Cáncer, con toda la carga emocional y simbólica que tiene esa palabra en la sociedad, me llevó a interiorizarme en la enfermedad médica para “conocerle la cara al monstro”,  para entender más en profundidad a que le tienen miedo los pacientes, cuál es la significación y representación simbólicade la enfermedad que el paciente tiene cuando recibe el diagnósticoy para el cual deben iniciar un camino de recuperación marcado por una de las afrentas más grandes que vive una persona: la invasión a su propio cuerpo y su integridad psíquica.

Es necesario entender la enfermedad y su comportamiento y evolución para poder alojar al paciente en sus miedos, angustia, ansiedades e incertidumbre para lo que tienen por delante.

Trabajar con el paciente el miedo a la muerte, el cómo se van a sentir con la Quimioterapia, Radioterapia o cirugías,inevitablemente nos lleva, como profesionales de la salud a replantearnos la escucha, readecuar herramientas y desde qué lugar vamos a escuchar a los pacientes. Necesitamos para ello tener conocimiento de cómo son los tratamientos en oncología, como y cuáles pueden ser los efectos secundarios que esos tratamientos tiene, para poder entender, alojar y acompañar a los pacientes con una escucha, no sólo técnica sino fundamentalmente empática y humana.

La vivencia de las emociones siempre es acorde a la situación que nos toca vivir, por lo cual no abordamos de la misma manera las emociones en oncología, dado que al paciente se le presenta simbólicamente la angustia de muerte pegada a lo real de una enfermedad en el cuerpo y no como miedo por la propia existencia. Hay un plus que esta dado por la enfermedad real y marca la urgencia y vivencias del paciente en lo emocional.Tener en cuenta esta mirada marca la diferencia en el abordaje con el paciente.

 

¿Qué estrategias psicológicas considera más efectivas para apoyar a pacientes y familias durante las distintas etapas del cáncer?

Bueno, principalmente estar formado y preparado como profesionales en el abordaje de pacientes con ésta patología orgánica, pero fundamentalmente ser empático y humano a la hora de escuchar al paciente en sus demandas, en su sufrimiento, en sus enojos como así también poder alojar e integrar al entorno familiar como parte del trabajo de contención emocional. Esto es clave porque despeja mucho el camino al equipo médico para poder tratar la enfermedad con la menor interferencia emocional del paciente y su familia.

A esto apuntamos en psicooncología cuando hablamos de un abordaje integral e interdisciplinario del paciente oncológico.La comunicación constante y un trabajo coordinado con el equipo medico tratante del paciente, alivia y tranquiliza, de alguna manera la incertidumbre del paciente y su familia.

 

¿Cómo influye el acompañamiento psicooncológico en el proceso de adherencia a tratamientos médicos y en la recuperación del paciente?

Es importante la pregunta porque,esta demostrado que los pacientes que reciben desde el inicio de la enfermedad (es decir, desde que reciben el diagnóstico), contención emocional especializada, logran una mayor adherencia al equipo médico y a los tratamientos como así también a la respuesta de los mismos. Esto está relacionado con el impacto emocional que genera en los pacientes recibir ese diagnóstico, pero sobre todo por la significación social y cultural que sigue teniendo hoy en día la palabra cáncercomo sinónimo de muerte, lo que genera en ese momento, muchas veces un comportamiento de negación y miedo a nombrar la palabra cáncer y enfrentar las consultas médicas y tratamientos.

Lo que no podemos poner en palabras se presenta entonces como el primer obstáculo a sortear, como parte del tratamiento que el paciente tiene por delante y que determinan el primer paso del proceso, la aceptación. Pero cuando hablamos de aceptación, no lo hacemos en términos de “sentencia de muerte”, en absoluto, sino aceptar una situación de enfermedad para la cual la medicina hoy en día ha ampliado el abanico de tratamientos para restablecer ese estado de salud y recuperación. Trabajar con el paciente el impacto del diagnostico y los miedos iniciales es importante, para crear adherencia al tratamiento y la construcción de un vínculo de confianza con su equipo médico.

Por lo que, en un contexto sanitario donde los avances médicos han ampliado las posibilidades de tratamiento y supervivencia, la psicooncología se consolida como una subespecialidad, dentro de la psicología clínica, indispensable para humanizar la atención del paciente entendiendo, junto a él y su entorno familiar, que el cáncer viene a replantear muchas veces la propia existencia, convoca al paciente a redefinir prioridades en su vida, revincularse con el entorno desde otro lugar, atravesar miedos y aprender a sobrellevar la incertidumbre inicial, construyendo respuestas a su propio tiempo subjetivo.

 

Además del trabajo asistencial, ¿qué lugar ocupan la formación, la docencia o la divulgación en su carrera?

Durante una parte importante de mi trayectoria profesional trabajé integrando equipos interdisciplinarios. Esa experiencia fue fundamental para comprender la necesidad de un abordaje integral. Tener una mirada ampliada del paciente nos plantea el desafío constante en la formación de los avances en el campo de la medicina y la oncología para poder entender mejor a nuestros pacientes en su devenir con la enfermedad.

Actualmente soy miembro del equipo de Psicoprofilaxis clínica y quirúrgica de la Asociación Argentina de Salud Mental ( AASM) y desde allí participamos en congresos y jornadas de divulgación de los distintos temas y avances en el área de la psicooncología

En este sentido, el trabajo clínico, la formación y la divulgación son pilares fundamentales para seguir construyendo prácticas de cuidado centradas en la persona, reforzando los recursos del paciente y construyendo nuevas herramientas en el abordaje clínico con los pacientes.

Hablar de Psicooncología es, en definitiva, hablar de una práctica clínica en constante formación académica, comprometida con la singularidad de cada historia. Es sostener que, aun en contextos de enfermedad, hay un sujeto que necesita ser escuchado y acompañado. Mi formación y recorrido en la profesión se apoya en esa convicción: cuidar de la salud mental en oncología no solo alivia el sufrimiento, sino que humaniza la experiencia de la enfermedad.

 

¿Qué mensaje final quisiera dejar para pacientes, familias y colegas sobre la importancia de la salud mental en el tratamiento del cáncer?

Me parece importante dejar como mensaje final que la vida es nuestro bien más preciado, que el cáncer no siempre es sinónimo de muerte, que es sumamente importante el cuidado de la salud, por un lado el cuidado preventivo nos permiten la detección temprana de muchas enfermedades y por otro lado, tener calidad de vida hoy en día se nos plantea como uno de los mayores desafíos.

En un mundo atravesado por la inmediatez y la urgencia, el estrés, vínculos disfuncionales, dificultad a la hora de poner límites y preservar nuestra salud emocional, hacen que el cuerpo aparezca en escena como paragolpes de lo emocional, “lo que no se pone en palabras se pone en el cuerpo”. Muchas veces las enfermedades son expresión de lo que no podemos nombrar, no podemos decir, no podemos aceptar, no podemos confiar y soltar… Hoy en salud no hablamos de enfermedades sino de personas atravesadas por una situación de enfermedad y esto hace a una mirada integral y subjetiva de la salud, en donde es tan importante la enfermedad como la vivencia que el paciente haga de ella y su tratamiento.

Es sumamente importante entender que un diagnóstico de cáncer no impacta únicamente en el cuerpo, sino que irrumpe en la vida de las personas, alterando proyectos, vínculos, identidad, imagen corporal y modos de habitar el mundo.

Encontrarle un sentido a la enfermedad y a todo lo que toca transitar, en términos de tratamiento, dignifica la existencia del paciente aun en los momentos más difíciles del proceso. Aquí la psicooncología encuentra su lugar y se pone al servicio de las necesidades y demanda de los pacientes.

 

 

Lic. Karina Mercedes Morea

Mat. Nac. 31754

@lic.karinammorea

WhatsApp 1168822215

 

 

 

 

También te puede interesar

por CONTENT NOTICIAS

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios