Jueves 23 de septiembre, 2021

SOCIEDAD | 21-01-2021 17:58

Turismo sanitario, el nuevo fenómeno de la pandemia

Oportunidad y oportunismo. Los que viajaron a Miami para vacunarse. Qué otros destinos vacunatorios hay y el dilema ético que enfrentan las sociedades.

Ana Rosenfeld y Yanina Latorre quedaron involucradas en el nuevo gran dilema ético que deberán resolver los países en esta etapa de la pandemia. Por fin se desarrollaron las vacunas contra el Covid-19, pero su disponibilidad es, todavía, escasa en prácticamente todo el mundo. Entonces: ¿quienes tienen dinero tiene mejores chances? En Miami, donde la abogada y la madre de la panelista consiguieron vacunarse, las autoridades definieron parámetros amplios para aplicar las dosis de Pfizer y Moderna. Y, aunque ninguna de las dos cometió un delito, sus historias (y las de otros extranjeros que se vacunaron en Estados Unidos) se sumaron a una larga lista que le dio forma a un nuevo fenómeno: el del turismo sanitario.

El problema excede a Estados Unidos. Por ejemplo, cuando el 2 de diciembre el Reino Unido aprobó su primera vacuna, las agencias de viajes en la India comenzaron a ofrecer paquetes a sus clientes ricos con la promesa de poder aplicarse las dosis. Por estos días, los destinos también comenzaron a incluir a Rusia. Sucede que en la carrera salvaje por las vacunas, hay países que quedaron en una mejor posición que otros y los poderosos de los países subdesarrollados se apuran para estar entre los primeros protegidos del mundo

En este debate no hay una única posición. Por un lado están quienes rechazan de cuajo la posibilidad de que los Estados vacunen a los extranjeros, a quienes se mira como “ventajistas”. Desde otro punto de vista se considera que la pandemia no tiene fronteras y que cuantos más se vacunen, mejor. En el medio, aparecen argumentos que sopesan el aporte que ese extranjero hace a la comunidad que lo vacuna mirando, por ejemplo, si paga o no impuestos.

Los casos de Rosenfeld y Latorre tomaron dimensión pública, pero no son las únicas que accedieron a vacunas fuera de Argentina. En el jet set local se repiten nombres de empresarios que encontraron la posibilidad en países como Suecia o Mónaco. Frente a los beneficios individuales de una billetera abultada, los expertos hacen una advertencia: la única forma de medir la efectividad de una campaña de vacunación es a nivel colectivo y no personal. “Una vacuna funciona mejor cuando uno piensa en la responsabilidad del grupo. La gente que no tiene factores de riesgo, no debería tener prioridad si hay pocas dosis”, explica Jésica Levingston MacLeod, viróloga argentina radicada en Gran Bretaña.

El disparador.

No es casual que Miami se haya convertido en el epicentro americano del turismo sanitario. La principal actividad económica de la Florida es el turismo y la ciudad se mantiene viva gracias a los “snowbirds” (“pájaros de nieve”), el término con el que se conoce a los miles de canadienses o estadounidenses del norte que, cada año, pasan el invierno en esta región. A este grupo, de diciembre a enero, se suman los latinos que se instalan durante sus vacaciones. Sin embargo, hace semanas que se comenzaron a ver nuevos extranjeros: aquellos que deciden viajar exclusivamente por la vacuna.

El asunto escaló a nivel político y el gobernador de Florida, Ron DeSantis, distinguió entre unos turistas y otros: “Si tienen una residencia y no solo vuelan de noche durante una o dos semanas, estoy totalmente bien con eso. Los snowbirds son muy diferentes de que alguien simplemente aparece y luego se va", declaró.

Esa es la defensa que hace de sí misma Rosenfeld. En su entorno insisten en diferenciar a la abogada de Latorre y subrayan su vínculo histórico con Miami, donde se instala tres meses al año y donde vive su hija y nietos. “El ‘tax payer’ (quien paga impuestos) es mejor visto que los oportunistas. En definitiva, ellos vienen, se quedan y consumen”, afirma una persona cercana.

Latorre quedó mucho más expuesta ya que publicó videos en sus redes que generaron la indignación de una parte de la población local. En sus filmaciones, reconoció haber tenido que modificar el número de ID de su madre para completar el formulario y conseguir una cita para aplicarse Pfizer. Sin embargo, aseguró que lo hizo por recomendación de las autoridades y, por lo tanto, que también se manejó dentro de la ley. “Tuvieron la oportunidad y la aprovecharon”, insiste alguien que las conoce.

En la Florida hoy las vacunas están a disposición de los mayores de 65 años y, en términos generales, es fácil conseguir un turno. Se administran en instituciones privadas que ganan dinero a través de los seguros y de los reembolsos del Estado, que es quien paga cada dosis.

El asunto de los extranjeros generó rechazos mediáticos, pero no hubo modificaciones sustanciales en el acceso y aceptar o no a los turistas quedó, en gran medida, a discreción de cada hospital, según se publicó en Miami Herald. El mismo medio citó a Carlos Migoya, presidente y CEO de Jackson Health System, quien manifestó su apoyo a los turistas sanitarios. “El objetivo es prevenir que la enfermedad se propague vacunando a tantas personas como sea posible, de la manera más eficiente posible. Así que si usted resulta ser un ciudadano de otro país o de este país, no es relevante en términos de esfuerzos de vacunación”, señaló.

En Miami sostienen que la cantidad de argentinos que se ven por las calles es sorprendente y mientras que muchos le adjudican esta presencia a los tours de vacunas, otros insisten en que son los mismos que aparecen cada temporada. Marcelo Bottini, el director regional de Aerolíneas Argentinas en Estados Unidos, descartó a NOTICIAS que se hayan incrementado vuelos desde Argentina o cantidad de pasajeros. Los turistas sanitarios, por ahora, parecen llegar a Estados Unidos, sobre todo, desde países limítrofes como México.

Modelos

En la estrategia de cada país para decidir a quién vacunar, la cantidad de dosis disponibles es un factor fundamental. En Gran Bretaña, por ejemplo, se compraron millones, pero recién llegarán de forma masiva en marzo. Por lo tanto, la campaña comenzó por los mayores de 80, los profesionales de la salud en riesgo y aquellos que acrediten ser
cuidadores de una persona mayor o de riesgo. Por estos días se comenzó a extender al resto de los profesionales de la salud y a mayores de 70 y el objetivo es continuar ampliando.

En países como Argentina, sin embargo, la Sputnik V todavía solo está disponible para los profesionales de la salud y aquellos ansiosos por vacunarse solo pueden conseguirlo si forman parte de grupo selecto de viajeros internacionales. Sin embargo, a medida que vayan llegando dosis, el fenómeno probablemente tendrá su correlato sudamericano. Desde el Gobierno descartan la posibilidad de que el sector privado, al menos mientras las vacunas sigan siendo escasas, pueda involucrarse en la campaña y comercializar dosis.

Acerca de las diferencias entre países y hacia el interior de cada uno, el coordinador de la Redbioética -Capítulo Argentino- y director del Posgrado de Genética y Derechos Humanos de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, Victor Penchaszadeh, reflexionó: “La pandemia desnudó el terrible desequilibrio económico que existe en el mundo, el de la pobreza rampante al lado de la riqueza más ostentosa. La pregunta es quiénes son los que han ganado con la pandemia. Que de esta situación salgamos a un mundo mejor o peor, no lo podemos saber aún.

Puede pasar cualquier cosa. Ojalá tengan razón quienes dicen que esto servirá para barajar y dar de nuevo en cuanto a la ética, la equidad y accesibilidad en salud”. El dilema de los tours sanitarios vuelve a poner a prueba a toda la sociedad.

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Giselle Leclercq

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