Sunday 23 de June, 2024

SALUD | 13-11-2023 06:36

Falsos recuerdos: por qué son más común de lo que se cree

En un informe periodístico británico, especialistas explicaron porque los recuerdos personales son difíciles de verificar.

"Todo el mundo tiene recuerdos falsos todo el tiempo, incluso si crees que tienes la mejor memoria del mundo", aseguró la psicóloga  Julia Shaw, , en el programa televisivo de la BBC " The Life Scientific" y añadió: " Los recuerdos de nuestras vidas vienen acompañados de un pie de página llamado componentes multisensoriales. Esos recuerdos son mucho más complejos que recordar un suceso".

En el informe televisivo británico, la académica del University College de Londres ejemplificó este efecto: “Si estás recordando un suceso, como el 11 de septiembre de 2001 con el ataque a las Torres Gemelas de New York, no tienes que acceder a tantos lugares en tu cerebro. Pero al revivir una experiencia propia, necesitas conectar todas las partes del cerebro responsables de las diferentes sensaciones, formando una red de neuronas grande e intrincada”.

En ese aspecto, los recuerdos, advirtió la especialista, no son el registro exacto del pasado que se estima pensar que son. “La forma en que recordamos es irremediablemente defectuosa y a menudo guardan poca relación con eventos verificables, algo que se ha confirmado una y otra vez en estudios científicos”, señaló la investigadora al medio del Reino Unido y agregó: “En última instancia, nuestros cerebros no están ahí simplemente para registrar el pasado de manera perfecta y confiable. Están ahí para navegar por el presente y pensar en el futuro".

Julia Shaw

Julia Shaw se hizo conocida por un experimento que realizó para su doctorado, en el que mostró cómo un grupo de estudiantes creaban recuerdos falsos. En esa investigación, los estudiantes terminaron describiendo cómo, hacía pocos años, habían agredido a personas o habían sido atacados por un animal, cuando en realidad no había sucedido tal cosa.

Para concretar ese estudio, Shaw se valió de información proporcionada por los padres de los voluntarios para implantarles memorias. Tras ganarse su confianza, les decía, por ejemplo, que sus padres le habían contado que cuando tenían 14 años habían atacado a alguien con un arma y la policía había estado involucrada. Luego introducía detalles de la vida real, como 'tu amigo Alan estaba presente' y les informaba que ocurrió en el lugar en el que vivían en esa época.

El paso siguiente, era ayudarlos a recordar lo que ella sabía era irrecordable, y los guiaba en ejercicios de imaginación. "Al final, la cantidad de detalles que me dieron superó con creces mis expectativas. Un asombroso 70% de los participantes en nuestro estudio crearon falsos recuerdos de actividades delictivas. Desde una perspectiva puramente científica, eso es emocionante", admitió la especialista.

Julia Shaw

En ese contexto, la psicóloga subrayó que el estudio "pasó por una extensiva aprobación ética, porque era una gran manipulación y fue una gran experiencia de aprendizaje". "Nuestros recuerdos están siendo influenciados por personas, por lo general sin intención, todo el tiempo. Así que creo conveniente enseñarle a la gente a ser consciente de ello y a entender cómo funciona ese proceso", destacó Julia Shaw.

“Es una manifestación de cuán endeble es la cortina que separa nuestra imaginación y nuestra memoria", escribió la psicologa Elizabeth F. Loftus, quien hizo experimentos similares. Loftus es considerada como una de las psicólogas más eminentes del siglo XX por la Asociación Estadounidense de Psicología, y contribuyó a cambiar la idea dominante hasta hace unas pocas décadas de que los recuerdos eran representaciones literales de eventos pasados guardados en una especie de biblioteca mental.

“Nuestra representación del pasado es una realidad viva y cambiante. No es un lugar allá atrás que se conserva en piedra, sino un ser vivo que cambia de forma, se expande, se encoge y se expande de nuevo, una criatura parecida a una ameba", destacó Loftus. La investigación sobre la ciencia de la memoria ha repercutido en la justicia penal, que depende en gran medida de las declaraciones de testigos y sospechosos.

Harvey Weinstein

El lenguaje usado para describir un evento puede cambiar la forma de recordarlo, de manera que, por ejemplo, preguntas capciosas pueden distorsionar desde las declaraciones de sospechosos en interrogatorios policiales hasta los testimonios de la defensa o la  fiscalía. Es por eso que expertos en esa rama, son a menudo llamados a examinar las pruebas en casos judiciales. "Casi siempre somos contratados por la defensa, por la naturaleza de nuestro trabajo, no porque queramos", aclaró Shaw. En varios juicios contra acusados de alto perfil, como Bill Cosby y Harvey Weinstein, han llamado a Loftus como especialista de la defensa.

“En la mayoría de los sistemas acusatorios, la evidencia de la fiscalía debe estar más allá de la duda razonable para validar una condena criminal. Si en cualquier instancia del proceso, al aplicar la ciencia de los recuerdos falsos, se detectan posibles manipulaciones que puedan dar lugar a detalles distorsionados, cambiados o hasta a recuerdos completamente implantados, damos señal de alarma", explicaron las especialistas del campo de la memoria.

Sin embargo, en los casos de abuso, en los que a menudo es la palabra de uno contra la del otro, es singularmente difícil ver cómo la ciencia de la memoria pone en tela de juicio los recuerdos de las víctimas obligadas revivir el momento. "Tenemos que ser muy cuidadosos y no asumir que los recuerdos no son pruebas suficientes. Ese no es el caso", subrayó Julia Shaw y finalizó: "Si no pudiéramos confiar en los recuerdos, nuestro sistema legal colapsaría y ciertos tipos de delitos nunca serían condenados".

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