Jueves 7 de diciembre, 2023

SALUD | 15-11-2023 11:28

Por qué funciona el enojo como motivador para cumplir las metas

Según investigaciones, la cólera y el enojo funcionan como factor superador ante diversos obstáculos.

Según una investigación que se publicó en la revista The Journal of Personality and Social Psychology, la cólera es más útil para motivar a las personas a superar obstáculos y alcanzar objetivos que un estado emocional neutro.

En una serie de siete experimentos, los investigadores incluyeron a estudiantes de la Universidad de Texas A&M y, en algunos casos, provocaron su reacción al mostrarles imágenes que insultaban a su institución educativa. “Funcionó bien”, afirmó Heather C. Lench, autora principal del estudio y profesora del Departamento de Ciencias Psicológicas y Cerebrales de la Universidad de Texas A&M a The New York Times.

Los especialistas descubrieron que el enojo ayudó a los estudiantes a resolver varias pruebas cuando se les pidió que participen de un juego de computadora arreglado para que fuera casi imposible de ganar, esto los enfureció, pero en esos momentos, los estudiantes se movían más rápido y su tiempo de reacción disminuía. Otros experimentos también demostraron que el enojo podía ser beneficioso.

El enojo como motivador para cumplir las metas

 “Durante mucho tiempo, existió la idea de que ser positivo todo el tiempo era una meta en la vida y que debíamos esforzarnos por alcanzarla”, señaló Lench y añadió: “Pero cada vez hay más pruebas de que, en realidad, una vida equilibrada por una mezcla de emociones es más satisfactoria y positiva a largo plazo”. Los expertos aseguran que ser incansablemente positivo y apoyarse en clichés felices, también conocido como “positividad tóxica”, puede ser perjudicial.

“La mayoría de la jerga de la positividad carece de matices, compasión y curiosidad”, escribió la terapeuta Whitney Goodman en su libro "Positividad tóxica" y agregó: “Viene en forma de afirmaciones generales que le dicen a alguien cómo sentirse y que el sentimiento que está teniendo en ese momento está mal”.

Ethan Kross, psicólogo y director del Laboratorio de Emoción y Autocontrol de la Universidad de Michigan, declaró: “La ira suele aparecer después de haber sufrido una ofensa y uno sigue creyendo que puede enderezar el barco. Puede ser energizante”. “Suena muy obvio, pero no lo es”, coincidió Daniel Shapiro, profesor adjunto de psicología en la Facultad de Medicina de Harvard y el Hospital McLean y autor de "Negotiating the Nonnegotiable".

El enojo como motivador para cumplir las metas

 “Nos enojamos cuando sentimos que hay un obstáculo que nos impide hacer algo. El enojo también puede derivar de emociones que nos sacuden, como la vergüenza, la humillación o la sensación de que no nos valoran. En otras ocasiones, la ira puede desencadenarse cuando percibimos una amenaza a nuestra identidad, por ejemplo, que nuestras creencias o valores están siendo atacados”, explicó Shapiro.

Según los investigadores, cuando aflora el enojo, es importante recordar el objetivo detrás de todo. De lo contrario, puede descontrolarse con rapidez y producir una respuesta desmesurada, demasiado intensa para las circunstancias o que dure un tiempo excesivo. Para discutir con alguien de manera constructiva, se sugiere imaginar lo que siente la otra persona y analizar el problema desde su punto de vista; es más probable que así puedas influir en ella. Aunque eso no significa que se tenga que estar de acuerdo.

Dentro del panorama laboral, Simone Stolzoff, experta en ambiente laboral y autora de "The Good Enough Job", sugiere: “Encuentra solidaridad entre otros colegas, especialmente los de tu nivel, de forma reflexiva y considerada. Por último, el desahogarse puede sentirse bien, pero no suele aportar soluciones. Trata de obtener apoyo de personas que sean objetivas y puedan ayudarte a replantear tus circunstancias”.

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