Martes 27 de febrero, 2024

SALUD | 24-03-2023 00:52

¿Qué es la parálisis del sueño?

Se estima que cada persona ha tenido por lo menos un episodio de parálisis del sueño durante su vida.

La parálisis del sueño es una sensación de no poder moverse, ya sea al inicio del sueño o al despertar. Los sentidos y la conciencia de la persona están intactos, pero se siente como una presión encima o una sensación de ahogo. En algunos casos excepcionales, puede estar acompañado por alucinaciones y temor intenso.

Si bien tiene ciertas cualidades sensoriales muy particulares, la parálisis del sueño no es algo que pueda poner en riesgo tu vida, pero puede causar ansiedad y puede suceder junto con otros trastornos del sueño, como la narcolepsia. Con frecuencia empieza durante la adolescencia y puede hacerse frecuente durante los 20 y 30 años de edad.

La parálisis del sueño es muy probable que ocurra durante la adolescencia. Los episodios duran desde unos segundos hasta varios minutos. Estrés, desfase horario, privación del sueño y trastorno del pánico pueden desencadenarla. La incapacidad para moverse o hablar es la característica fundamental, pero no es dañina físicamente y puede evitarse.

Parálisis del sueño

La parálisis del sueño es una parasomnia o un evento no deseado que está relacionado con el sueño. Los episodios van acompañados de experiencias hipnagógicas, que son alucinaciones que pueden variar en ser visuales, auditivas y sensoriales. Los especialistas lo clasificaron en tres categorías. 

La sensación intrusa, donde existen sonidos de perillas de puertas abriéndose, pisadas lentas, la sombra de un hombre o sensación de presencia amenazadora en la habitación. La de íncubo, en la cual la persona siente presión en el pecho, dificultad para respirar y una sensación de estar siendo asfixiada. Finalmente, la modalidad vestibular, que consiste en una sensación de girar, caer, flotar, volar, desplazarse sobre el cuerpo de uno mismo.

La experiencia de la parálisis del sueño se ha documentado durante siglos, incluso las personas de diferentes culturas tienen experiencias similares. Esta afección es más probable cuando una persona se encuentra bajo estrés. Durante el sueño, el cuerpo se relaja y los músculos voluntarios no se mueven. Esto evita que las personas se lastimen a sí mismas debido a actividades durante el sueño.

Parálisis del sueño

 La parálisis del sueño implica una alteración o fragmentación del ciclo de sueño del movimiento ocular rápido (MOR) y el movimiento ocular no rápido (NMOR). Un ciclo MOR-NMOR dura aproximadamente 90 minutos y la mayor parte del tiempo que se pasa durmiendo es en NMOR. Durante NMOR, el cuerpo se relaja. Durante MOR, los ojos se mueven rápidamente, pero el cuerpo se relaja. En este momento ocurren los sueños.

En la parálisis del sueño, la transición del cuerpo a o desde el sueño MOR no está sincronizada con el cerebro. La conciencia de la persona está despierta, pero su cuerpo permanece en estado de sueño paralizado. Los factores que se han vinculado a la parálisis del sueño incluyen: narcolepsia, patrones irregulares del sueño, antecedentes familiares de parálisis del sueño e, incluso, dormir boca arriba.

Parálisis del sueño

En algunos casos, recurriendo al especialista adecuado, la parálisis del sueño puede ser un síntoma de problemas médicos más severos como trastornos de depresión clínica, migrañas, apnea obstructiva del sueño, hipertensión y ansiedad El ejercicio regular, en lo posible superando las dos horas antes de dormir, puede ayudar. Si bien no se necesita normalmente un diagnóstico médico, si los síntomas suceden regularmente, es recomendable consultar con un médico

El control del estrés, mantener un horario regular para dormir y buenos hábitos de sueño pueden reducir la posibilidad de la parálisis del sueño. Las estrategias para mejorar el descanso consisten en asegurar un entorno cómodo para dormir, con una cama y ropa de cama cómoda y limpia, una habitación oscura y fresca. Mantener un hábito horario y reducir la exposición a la luz en las noches, no trabajar ni estudiar en la habitación, no comer una comida nocturna pesada, no dormir con las luces o la televisión encendidas y evitar dormir boca arriba.

por R.N.

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