Tuesday 5 de May, 2026

MEDIOS | Hoy 17:29

Rial maltrató a un periodista oficialista: "Te retuiteó el desquiciado"

En redes sociales, el comunicador disparó contra Tomás Díaz Cueto. La reapertura de las conferencias de prensa en Casa Rosada que divide a los periodistas.

"Te retuiteo el desquiciado. Espero que el riojano no se ponga celoso, muñeca",  posteó Jorge Rial en su cuenta de X. Con esas palabras, el conductor de Argenzuela disparó contra el periodista Tomás Díaz Cueto, compartiendo un mensaje que el comunicador de La Casa Stream había posteado en sus redes sociales.

En X, Díaz Cueto criticó el mal uso que hacen sus colegas del espacio ofrecido por Casa Rosada para las conferencias de prensa. "Hay cinco preguntas para hacer en las conferencias de prensa. Todos los periodistas preguntan lo mismo que el anterior ¿para eso querían la apertura?", destacó el columnista de El Observador 107.9.

Subiendo un fragmento de la reciente conferencia de prensa en la sede principal del gobierno nacional, Díaz Cueto destacó que las preguntas dirigidas al Jefe de Gabinete estaban más que aclaradas y no se necesitaban repreguntarlas. "Además, Adorni encubrió que la custodia se debe a que ha recibido amenazas violentas recurrentes en su entorno familiar", señaló.

A continuación, el mismo periodista remató: "Por cierto, ¿sabían que León, el hijo de Kicillof, está bajo custodia de la policía de Buenos Aires? Sí, lo llevan a la escuela y a veces han visto al Gobernador llegar en helicóptero para recogerlo en el campo deportivo. Pero a nadie le impresiona eso ni la entrega de la custodia a Florencia K".

Por otro lado, en la sala de conferencias de la Casa Rosada, el jefe de Gabinete Manuel Adorni volvió a enfrentar a los periodistas acreditados tras más de una semana de tensión inédita entre el Gobierno y la prensa, en un clima atravesado por reclamos, cuestionamientos y nuevas restricciones operativas. La reaparición pública se produjo luego de que la administración de Javier Milei decidiera levantar parcialmente el cierre dispuesto el 23 de abril, una medida que había impedido el ingreso de cronistas a la sede gubernamental y que fue calificada como excepcional desde el retorno democrático. 

Manuel Adorni

Durante la conferencia, el funcionario defendió la decisión oficial y buscó enmarcarla en una cuestión de seguridad institucional. El argumento central del Gobierno giró en torno a una denuncia impulsada por la Casa Militar por presunto “espionaje ilegal” tras la difusión de imágenes grabadas dentro del edificio, material atribuido a periodistas del canal TN, entre ellos Luciana Geuna y Ignacio Salerno. Según la versión oficial, la utilización de dispositivos no autorizados — lentes inteligentes— habría comprometido áreas sensibles de la Casa de Gobierno, lo que motivó la suspensión generalizada de accesos y la desactivación del sistema habitual de acreditaciones.

El jefe de Gabinete insistió en que “la seguridad presidencial y de las instalaciones no es negociable”, y sostuvo que la medida fue “preventiva y excepcional”, negando que se tratara de un intento de limitar la libertad de prensa. En esa línea, remarcó que bajo la actual gestión “ningún otro gobierno permitió tanta libertad para preguntar”, al tiempo que justificó las nuevas condiciones de circulación dentro del edificio, que ahora impiden a los cronistas desplazarse por pasillos o permanecer en sectores como el Patio de las Palmeras. 

Luciana Geuna

Sin embargo, el tono de la conferencia estuvo marcado por la tensión con los periodistas presentes, quienes reclamaron explicaciones por la exclusión de colegas y las restricciones aún vigentes. Representantes acreditados plantearon de manera directa la necesidad de revertir las sanciones individuales. “No puede haber periodistas acreditados de primera y de segunda”, expresó uno de los cronistas durante el intercambio, mientras otro pidió “el levantamiento inmediato de las suspensiones y el fin de las restricciones arbitrarias para trabajar”. 

El conflicto se inscribe en un contexto más amplio de deterioro en la relación entre el Gobierno y los medios. La decisión de cerrar la sala de prensa generó críticas de organizaciones periodísticas, dirigentes políticos y entidades internacionales, que la interpretaron como una señal de hostilidad hacia la prensa independiente. Al mismo tiempo, la reapertura no implicó una normalización plena: algunas señales televisivas continuaron con restricciones y se implementaron nuevos controles de acceso y circulación dentro de la Casa Rosada.

En su exposición, Adorni evitó profundizar sobre los casos puntuales de Geuna y Salerno, limitándose a señalar que la situación “está en evaluación administrativa y judicial”, mientras que fuentes oficiales habían indicado previamente que la denuncia incluía la posible violación de normas de seguridad interna. La falta de precisiones alimentó nuevas preguntas y dejó abierto el conflicto con los trabajadores de prensa, que insisten en que no existió delito alguno y que la cobertura periodística no puede ser equiparada a espionaje.

 

 

Galería de imágenes

Comentarios