PERSONAJES | 21-02-2021 17:09

Dalia Gutmann: “Es imposible crecer sin incomodidad”

La comediante estrenó “Tengo cosas para decir” y habla acerca del feminismo puertas adentro y la importancia de cómo superó el cáncer de mama.

El día que estrenó “Tengo cosas para decir”, Dalia Gutmann se la pasó llorando. No podía encauzar las emociones cruzadas que la desbordaban, porque si bien estaba muy feliz, también sentía mucho miedo. Era un estreno muy especial: reabría el Maipo, se volvía a parar arriba del escenario después de la larga noche pandémica y dejaba su emblemático “Cosa de minas” para hablarle a un abanico más amplio de público y meterse con temáticas más universales. Sabe perfectamente que en un show de humor, hay mucha exposición porque si no hay risas, falta todo. Y probar una nueva fórmula es tirarse en cierta forma al vacío. “Cuando empecé con el stand up, mi mamá me decía: “La gente la pasa bien pero se ríe para adentro””, recuerda entre risas. Finalmente aquella noche escuchó las carcajadas y terminó feliz. 

Noticias: ¿Qué la revolucionaba tanto?

Dalia Gutmann: Es que yo venía de una zona de confort, de un laburo de muchos años en donde ya sabés qué funciona, qué cara poner y está todo re aceitado. Pero cada tanto uno tiene que lanzarse a lo nuevo porque si no las cosas se van pudriendo. Para mí es fundamental hacer esos movimientos, todo el tiempo hay que encontrarle cosas a la vida para renovar el entusiasmo

Noticias: ¿Su objetivo hoy es incluir a más público? 

Gutmann: Sí, estaba muy acostumbrada a hablarles a las chicas, y con esa libertad que uno siente cuando somos todas minas, que te cambiás, te sacás un moco, hay como una relajación cuando estamos entre nosotras, que nos entendemos de una manera única. Ahora estoy tratando de hacer un show donde hablarles a todos, me interesa mucho el tema de las emociones humanas, de los vínculos, de esas emociones que son lindas y las que son una mierda y la incomodidad al atravesarlas. Me gusta mucho hacer humor con todo eso y eso es algo universal. 

Noticias: Va en sintonía con su último libro, “Tengo cosas que decir”.

Gutmann: Sí, estoy cuarentona, ¿viste? Cumplí 43, uno se vuelve más reflexivo con los años porque viviste más cosas. No es por ponerme poética pero cada vez pasaste más inviernos, más primaveras, más veranos, ya sabés qué te pasa con ese diciembre, con ese enero…

Noticias: En todo eso vivido, seguro que el cáncer de mamas que superó en 2015 habrá sido una bisagra. Cuando hace unos meses contó aquella situación, dijo que en el quirófano lloraba pensando “tengo mil cosas para hacer”, casi la misma frase que le da nombre a su show.

Gutmann: Sí, un poco todo se mezcla. Cuando te enterás de que tenés una enfermedad que no es joda, la sensación es: “Pará, pará, tengo un montón de cosas pendientes…”. Con los años, soy cada vez más cabeza dura en concretar las cosas, estoy más obsesiva en no patearlas, las hago. Y otra cosa de la que hablo en este show es que es imposible crecer sin incomodidad y dar pasos si no te animás a atravesar el fracaso, la frustración. Entonces me mando y si sale bien, sale bien, y si no, lo haré otra vez. 

Noticias: ¿Y qué le pasa si no hay risas en una función?

Gutmann: La paso mal, vuelvo a mi casa, me como toda la heladera, tengo mucho sueño, no puedo dejar de maquinarme. Igual son esas funciones de las que aprendés un montón. Porque cuando te va bien no reflexionás mucho.

Noticias: ¿No le cansa un poco esa exigencia de siempre tener que “aprender de las malas experiencias”?

Gutmann: No creo en eso de que “lo que sucede conviene”; no siempre conviene, hay mucha injusticia, muchas cosas muy mal barajadas, pero el fracaso es maestro también. Creo que sobre todo las mujeres tenemos que ser más mandadas, no tener miedo al resultado sino lanzarnos a recorrer el camino. Pero también está bien estar re enojado, querer putear, querer mandar a todos a la c… de su madre. No creo en eso de que el enojo hay que guardarlo, me parece que hay que acompañar más las emociones que vas sintiendo y vivimos en una sociedad donde a veces necesitás taparlas, eso no es sano

Dalia Gutman

Desde nena sufrió lo que denomina “el síndrome del Chavo del 8”. Era la que siempre metía la pata y quedaba pedaleando en falso. Cuando empezó el milenio, estudiaba Locución en el ISER y soñaba con llegar a ser Liliana López Foresi pero la pifiaba a cada rato, se equivocaba y provocaba risas. Entonces todavía recuerda como uno de sus compañeros la calmaba diciéndole que no se reprimiera, que aprovechara ese sello propio a su favor. “Durante muchos años lo sufría y no me podía reír de eso. Con la comedia aprendí a incorporar que es parte de mi esencia”, asegura.

Noticias: ¡Pasó casi la mitad de su vida intentando encajar en un molde que no le pertenecía!

Gutmann: ¡Claro! Mi papá era un chabón re intelectual, con tres carreras; mi mamá, un doctorado, todo muy intelectual y yo no encajaba en el mundo académico, pero quería encajar. Hasta que en un momento encontré el mundo de la comedia. Por eso a mí me gusta mucho el cuento del Patito Feo. Me parece que cuando encontrás tu mundo, se encauza toda esa incomodidad. Es muy alivianador sentirse parte, es una búsqueda descomunal pero está bueno cuando aparece algo.

Noticias: Empezó a hacer “Cosas de minas” en 2011, en un contexto social muy distinto al actual. ¿Cómo rebotó en el espectáculo toda la movida que se inició con el Ni una menos?

Gutmann: Le agradezco mucho al feminismo, el feminismo bien intencionado le hace muy bien a la sociedad porque es inclusivo, le da lugar a la diversidad. Como comediante, antes de “Cosas de minas”, siempre actuaba con varones y pasaba eso de “cómo vas a hablar de esto si sos la mujer”. Entonces a mí me ayudó a encontrar a la comediante que quiero ser, sin estar preocupada porque me estén mirando de manera rara, sin sentirme juzgada porque soy mujer y hago humor. “Cosas de minas” me ayudó a encontrar mi estilo. Me ha pasado laburando en radio, con gente muy reconocida que no menciono, pero que me decía: “Sos la mujer, no queda bien que digas eso”, como esa asociación de “sos mujer, sos delicada”. Eso siempre me puso nerviosa, que me quieran encajar en el molde de la delicada, en la que no dice cosas incómodas, en ese rol decorativo. El feminismo no es algo de mujeres contra varones sino que hay una cultura patriarcal que estamos desarmando y que a los hombres les viene re bien también porque se encuentran con costados suyos que los tenían súper reprimidos. 

Noticias: ¿Alguna feminista la criticó por estereotipar lo femenino?

Gutmann: Un montón pero me parece que es de un prejuicio enorme. Si me dicen que estereotipo, sé que no vinieron al teatro porque yo hablo desde mi experiencia, no digo “las mujeres”, dejé de generalizar cada vez más. Vivimos en un país muy opinólogo, donde el folclore es: “Decime un tema y te opino”. 

El feminismo también impactó puertas adentro de su casa, con Sebastián Wainraich fueron a terapia de pareja en 2018 y repactaron las tareas domésticas y la crianza de los hijos. “Vine con toda esa cultura de que la casa un poco es de la mina y que una se tiene que ocupar de todo. Pero depende mucho de lo que seguimos haciendo nosotras para que eso cambie o no. Si seguís encargándote de todo porque “no sabe” o “no puede”, la cosa no termina nunca. Creo que también hay algo de bancarse el no resolver, son movimientos que una tiene que hacer para que la cosa no siga igual. Por suerte tengo una pareja que es cero cerrado entonces pudimos ir hablando muchas cosas y él pudo ir entendiendo. Es muy insano el machismo porque hace que la mujer esté como colapsada y no pueda terminar de desarrollarse”, reflexiona. 

Noticias: ¿Qué cosas le preocupan hoy?

Gutmann: Hablando macro, me preocupa que vivimos en una sociedad en la que uno no puede demostrar mucho sus emociones, como que las tiene que estar tapando. Yo miro la tele y hay toda publicidad de fármacos, me preocupa un montón eso. También, que se vacune toda la gente de riesgo. Y en mi vida personal me importa mucho que mis hijos vivan una vida lo más plena posible y eso no significa que no tengan momentos de mierda, es un gran aprendizaje para mí, porque a veces uno tiene la tendencia de querer tapar y eso no es lo que te hace pleno. Y después me preocupa mucho poder hacer mi laburo y juntarme con gente con la que potenciar que el mundo sea un lugar habitable, con más alegría… En realidad, me preocupa todo (risas), soy una persona que en general siempre está preocupada pero la comedia es mi gran vía de escape. No siempre se puede pero no hay nada más gratificante que de un momento de mierda hacer una buena anécdota o un buen material humorístico. Sentís como: “¡Tomá, te re cagué momento de mierda!” (risas).

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Valeria García Testa

Valeria García Testa

Periodista.

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