PERSONAJES | 22-11-2020 00:39

Diego Ramos: "Siempre viví mi vida y nunca me escondí de nada"

Es parte de Auto Sex, una experiencia sobre ruedas. Las consecuencias del coronavirus y la sobrevaloración de la sexualidad.

A Diego Ramos la pandemia no lo frenó: siguió con Sex Virtual, la propuesta de José María Muscari que cambió la híper corporalidad del espectáculo original en una virtualidad multiplataforma y es un éxito. Pero en septiembre tanto él como su mamá y su papá, quien finalmente falleció, tuvieron COVID. Ramos habla de todo con aplomo y hace foco en el lado luminoso. Ahora arranca con Auto Sex, una versión adaptada al viejo autocine (Mandarine Park, 21 y 28 de noviembre y 5 y 12 de diciembre) donde se cobrará una entrada por auto (y podrán entrar en cada uno tantas personas como cinturones de seguridad tenga) y los artistas jugarán su sensualidad entre los vehículos. 

Noticias: ¿Cómo es ser parte de “Auto Sex”? 

Diego Ramos: Es buenísimo, “Sex” va adaptándose a distintos lenguajes. “Auto Sex” es un show erótico, musical, teatral, con ribetes de recital, y más allá de las canciones y coreografías que hay en “Sex”, está Miss Bolivia como artista invitada, lo que le suma potencia. Y tiene la esencia de “Sex” de ver qué sucede con la gente y cómo interactúa. Cumpliendo con todos los protocolos, nos vamos a meter con la gente y con sus autos. 

Noticias: Después de “Sex” y “Sex Virtual”, ¿fue corriendo sus propios límites?

Ramos: Creo que se fue dando paulatinamente y así como el público fue viendo cómo corría sus propios límites o sus fantasías, lo mismo pasó con nosotros como elenco, fuimos corriendo ciertos pruritos, inhibiciones y reafirmando también cosas que no queremos hacer y en eso está la libertad del espectáculo. Nadie hace algo que no quiera hacer. 

Noticias: ¿A qué le dijo usted que no?

Ramos: Todavía a nada (se ríe), al contrario, yo fui avanzando y avanzando. Me gusta sentirme cómplice de la gente, soy prácticamente un nexo entre ellos y el espectáculo. 

Diego Ramos

Noticias: Sus padres y usted tuvieron COVID. ¿Aprendió algo de todo eso?

Ramos: No sé, viste que hay gente que busca el sentido a lo que sucede, yo no sé si lo tiene o no se lo encontré todavía. En ciertas cosas me di cuenta de que ya había aprendido y lo puse en práctica. Por ejemplo, no tuve que esperar a que mi papá se muriera para decir: “Uy, hubiera disfrutado tal cosa”, yo empecé a tener esa conciencia hace un tiempo y la puse en práctica. 

Cada vez que cortaba el teléfono, su padre le decía “abrígate”. Cuando registró que esa sería una de las cosas que extrañaría de él, empezó a disfrutar y a esperar el “abrígate”. “Faltan abrazos pero sobra amor”, relató en sus redes cuando todo había pasado. “Se activa un protocolo de amor. Estuve encerrado catorce días, pero la gente de seguridad, los vecinos y el encargado estaban pendientes y me traían las cosas hasta la puerta. Cuando se murió mi papá, todo el mundo me mandó mensajes y sí, faltaba la proximidad del abrazo pero sobraba la de la palabra, el cariño, el amor, el acompañar igualmente. Es una enfermedad muy solitaria y, si tenés un familiar en terapia intensiva, tenés que esperar todos los días un llamado. Cuando el parte es que está evolucionando muy bien, relajás un poquito. Cuando hubo que ponerle respirador, fue una incertidumbre de vivir en un mundo de no entender. Y lo único que querés es que la persona esté bien y consciente de que hay alguien de la familia al lado”, cuenta. Su padre llevaba días internado. Su madre empezó a oxigenar mal y tuvieron que ingresarla en el mismo centro de salud. Ese día, dos pisos más abajo, su papá falleció. Él elige creer que el hombre se sintió de algún modo acompañado por la energía de su compañera de toda la vida.

Noticias: Viviéndolo tan de cerca, ¿le molesta o se resigna a que haya personas que subestimen la enfermedad o salgan sin barbijo?

Ramos: Intento no juzgar, porque así como yo puedo juzgar a alguien que hace eso, otro me puede juzgar a mí porque fui a un programa de televisión en plena pandemia. Pero lo conté porque mucha gente me dice “qué bueno que ya lo tuviste, te lo sacaste de encima” y yo te puedo asegurar que no es bueno tenerlo. Yo no siento que tenga secuelas pero tuve un cansancio que nunca había sentido en mi vida, con un desgano rarísimo, y después de los catorce días, la siguiente semana sentía que estaba a media máquina. Tuve una neumonía el año pasado y no sé qué se me puede despertar con esto. Nunca lo tomé como que me cercenaban mi libertad, al contrario, entendí que me estaban enseñando y me estaban cuidando y al cuidarme yo, cuidaba a los demás

Noticias: ¿Cambió su relación con la gente a partir de lo ocurrido en el programa PH cuando se vio forzado a contar que está en pareja con un hombre?

Ramos: No cambió para nada. Siempre viví mi vida y nunca me escondí de nada. Solo que siempre me gustó que mi trabajo hablara por mí. A mí me abrieron una puerta, con mucho amor, porque no dudo del amor de Luisa (Albinoni) para nada, no tuvo ninguna maldad, sí tuvo, dicho por ella misma, un empujoncito de la producción…

Noticias: Ahí tanto amor no hay, ¿no?

Ramos: No, pero ese programa sabés que ataca justo a lo más sensible o melancólico o emotivo que cada uno pueda tener disfrazado de “que dé un paso adelante quien…”.

Noticias: Albinoni dijo que usted podría haber parado la grabación si se hubiera sentido tan incómodo.

Ramos: Hubiera sido diez veces peor, “cortó la grabación por…”. La elección de Luisa también podría haber sido no preguntarme, no darle bola a una producción. A mí también me vinieron a decir que tenía que preguntarle algo a Luisa y no se me ocurrió incomodarla.

Noticias: Dice que es un programa que va por lo más sensible, pero usted no fue a contar lo que contó.

Ramos: No, para nada. Para mí eso no es lo más sensible, eso es tratar de buscar un título que vienen buscando hace veintipico de años en otro tipo de televisión o en otro tipo de prensa. Inclusive ese tipo de prensa que lo buscaba antes, ya cambió y no lo busca más. Al principio, me puse muy incómodo y corté el tema. Después me acordé de cuando yo era chico y veía un teatro enorme con gente adulta que pagaba una entrada por un trío humorístico que se cagaba de risa de un chico de 14 o 15 años claramente afeminado y se le burlaban todos solamente por el hecho de parecer homosexual. Hay que tener los huevos de un tamaño enorme para en esa época decir a mí también me gustan los hombres. Entonces pensé que no estaba bien que quedara todo en esa incomodidad y que alguien sintiera: “Está bien que yo no diga esto porque está mal (ser así)”. Entonces dije: “Imagínate levantarte todos los días de tu vida lamentándote ser quién sos, que te gusten las mujeres y tener que esconderlo”. Y también quise hacerles entender que nadie puede forzar a alguien a decir algo porque nadie sabe las batallas internas que el otro está peleando

Noticias: En ese par de horas, tuvo la cintura emocional como para girar sobre la cuestión y terminar con un discurso que eriza la piel.

Ramos: Mi elección de decirlo o no fue porque veo que amigos y amigas famosas abrieron ciertas puertas que después son muy difíciles de cerrar. A partir de eso algunas personas me dijeron que me había sacado una mochila y no, porque no la tenía. Al contrario, a mí me pusieron la mochila porque, por ejemplo, tuve una guardia periodística para ver con quién paseaba a mis perros. La semana pasada una chica me dijo por IG el mejor piropo: “Adoro tu silenciosa libertad”. Y es tal cual. Yo no necesito ni pancartas, ni estridencias, ni grandes luchas, ni peleas, ni nada para ser libre. También entiendo que no lo preciso porque lamentablemente muchos años atrás otros fueron cagados a trompadas, metidos en un camión de policías, asesinados, burlados, subestimados. Es entendible que haya mucha gente que tenga ese terror y ese miedo. Soy muy cuidadoso del autoritarismo del que todo lo entiende, para ciertas personas no está todo bien. Para mí, la forma de querer al otro y entenderlo es darle la tranquilidad y la paciencia de que cuando quiera decir lo que quiera decir lo va a decir. En EE.UU usan el verbo “outing”, no podemos sacar a nadie, no sabés si ese alguien está preparado ni cómo le va a repercutir en su vida. Además, ni porque seas gay hay que ponerte contra un paredón ni hay que canonizarte. De repente Ricky Martin dice que es gay y su palabra cobra otra dimensión y se convierte en un oráculo. Me parece que la sobrevaloración de la sexualidad para bien y para mal es sobredimensionar. Va a llegar el momento en que todo va a ser más normal y natural y al casamiento igualitario se le va a sacar el “igualitario” y ahí va a ser realmente igualitario.

Noticias: Y se va a desterrar el “confesó”.

Ramos: El “confesó”, el “blanqueó”. Blanquear algo es sacar a la luz lo que estuvo en la oscuridad y yo nunca estuve en la oscuridad. Siempre fui libre y totalmente claro en mi decisión de ser yo. La única elección que tuve en mi vida fue elegir vivir ser quien yo era.

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Valeria García Testa

Valeria García Testa

Periodista.

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