Jueves 3 de diciembre, 2020

PERSONAJES | 18-11-2020 12:40

Andrea Rincón: “Todos necesitamos rehabilitarnos de algo”

Protagoniza la obra “Bandidas” donde hace cuatro personajes. El diagnóstico como llave, labor social y nueva vuelta profesional.

Cambió pieles. O mejor, se arrancó a girones las que tenía, quedó en carne viva y renació. Pero en vez de engolosinarse con su propia superación, Andrea Rincón hace movimientos hacia afuera: el año pasado escribió, produjo y protagonizó el corto “HashtagBullying. La Historia puede cambiar” que fue exhibido en distintos espacios del INCAA y, con el apoyo de INADI, fue debatido en escuelas, cárceles, centros de seguridad y neuropsiquiátricos. Justo en medio de eso, Nahuel Gallotta le propuso hacer “Bandidas”, basada en el libro donde él relata once historias reales de mujeres tomadas por el delito. A partir del 20 de noviembre, Rincón protagoniza esta obra por streaming (entradas por Ticketek) y encarna a cuatro personajes. “Es un desafío entrar en esas personas que además son reales y con quienes nos hemos conectado por Zoom. Es muy fuerte y movilizante porque en las cárceles la gente come comida podrida, duerme en el piso entre ratas y cucarachas. Se piensa a la cárcel como un lugar de castigo y es un lugar de rehabilitación. La gente tiene que desaprender lo aprendido y volver a aprender, todos tienen derecho a una vida nueva”, cuenta. 

Noticias: Parece que es una experta en rehabilitación.

Andrea Rincón: Sí, la verdad es que todas las personas tenemos que rehabilitarnos de distintas cosas, de distintas enseñanzas y de cosas aprendidas mal. Hay un cambio de paradigma a nivel mundial y esto no puede quedar afuera. La inseguridad no se combate con mano dura en la calle, se combate dentro de la cárcel con amor, respeto y compasión. La única manera en que yo pude cambiar mi vida fue con amor, con caricias, no con golpes.

Noticias: ¿Con qué se encontró al dar charlas en la cárcel?

Rincón: Con mucho abuso, no solo sufren violencia por parte de sus compañeros sino también de los guardiacárceles o de las guardiacárceles. Hay algo del sistema que te pone en un lugar de castigo constante y es tan horrible que creo que cualquiera sale peor. Cuánto puede soportar una psiquis, cuánto maltrato puede tolerar un ser humano. 

Impresiona cómo a los 13 años descubrió que el alcohol le permitía anestesiarse del horror que le provocaba pensar que podía perder a sus hermanos. A su vez cuenta que sus hermanas tenían miedo de ir al baño durante la noche y le pedían que las acompañara. Ella custodiaba la puerta cual patovica. Pero se moría de miedo. Tanto que se dopaba. A los quince, sumó otras sustancias. Su hablar de costado, como de arrabalera, es culpa de que una le rompió la cabeza cuando ella, muy borracha, fue a prepotearla. La fractura de cráneo le dejó esa secuela. Fuerte. Para ella lo fuerte, dice, es la vida misma. 

Rincón: Decime de dónde venimos, a dónde vamos, qué hacemos acá, en realidad es todo muy fuerte. Y hay un vértigo existencial que hay que surfear constantemente. Hasta esto del amor, entendés, que amar tanto a alguien, como me pasa con mis hermanos, también te genera miedos de decir y si el día de mañana no están más, qué hago. Cuando uno no tiene nada que perder, no tiene nada que perder. Yo desde el día uno tenía un montón que perder.

Noticias: A los 29 años, le diagnosticaron Trastorno Límite de la Personalidad. ¿Eso le permitió entender su vida en retrospectiva?

Rincón: Exactamente, igual ningún diagnóstico es fijo. Yo hoy lo llevo de otra manera porque me pude poner a estudiar, a trabajar con terapeutas, a entender cómo manejarme, a ver a qué lugar correrme para no llegar a determinados extremos y eso te lleva a tener una vida mucho más normal. Aprendí y obtuve herramientas. Entonces uno puede mejorar y evolucionar, nunca nada es lineal.

Cuando le dieron el diagnóstico sintió un mazazo pero a su vez comprendió por qué sus emociones y reacciones tenían semejante intensidad y sentía fragilidad y una amenaza respecto del mundo. “Logré entender también que las personas que hacen daño son personas lastimadas. Si estás bien, no vas a ir a hacer daño”, reflexiona. 

Noticias: Usted tampoco podía con su dolor y sin embargo…

Rincón: Bueno, me autodestruí, pero en el camino te llevás puesto a un montón de personas. Uno piensa que cuando se autoflagela solo es con uno y no, los que te aman sufren horrores y uno no se da cuenta del dolor y el daño que provoca. 

Noticias: Hace tres años decía que el amor la desestabilizaba, ¿ahora lo maneja mejor?

Rincón: Sí, porque tengo otras herramientas. Me desestabilizaba un hombre y tratar de armar algo en un momento en el que no estaba preparada. Yo me había puesto en la cabeza que a los veinte me tenía que casar y tener hijos (se ríe).

Noticias: ¿Por qué?

Rincón: Mis viejos tuvieron ocho pibes y desde los 17 años, para mí era lo normal. Después te vas dando cuenta de que no es nada normal. Pero bueno, hoy no me desestabiliza porque tengo afectos mucho más sanos. Mi amor es mucho más sano, mi amor hacia mí misma y hacia los demás es más sano, fui aprendiendo a amar, a amar bien, a amar lindo

Noticias: Del uno al diez, ¿cómo califica su estado emocional hoy?

Rincón: Un nueve seguro. Entendí un montón de cosas que entraron en la cabeza con amor. Cuando a una persona se la trata con amor, entiende todo, es la única solución que tenemos

Llegó a los medios a los 22 años como parte del experimento de Gran Hermano y se instaló rápidamente como vedette. Tuvo el mundo a sus pies: contratos potentes, canjes, aplausos, marquesinas junto a grandes figuras y tapas de revistas. Sin embargo, saltó de ese tren. De ese y de varios más, aclara ella. “Pude parar la pelota y ver qué me estaba afectando. Me di cuenta de que yo podía elegir cómo vivir, me podía salir como no y, si no me salía, iba a tener que laburar de lo que no me gusta, que es lo que hacía antes cuando trabajé como encargada en un paddle, en cocina, como vendedora, como promotora. Pero cuando uno hace lo que le gusta, el trabajo pasa a ser algo hermoso y disfrutable y eso es lo que intenté hacer, apostar a ser feliz”, explica. 

Noticias: ¿Entonces no la satisfacía estar en la cresta de la ola?

Rincón: A mí no me gustaba ponerme plumas y bajar una escalera, me sentía ridícula, me daba vergüenza, no entendía por qué lo hacía. No me gustaba mi trabajo y la verdad es que el precio a pagar era muy alto. 

Noticias: ¿Cuál era el precio que pagaba, el prejuicio?

Rincón: El prejuicio, la exposición tan grande que no supe llevar, porque también tengo que ver mi grado de responsabilidad, pero la gente es muy cruel, decían cosas terribles, se metían con mi familia…  

Noticias: Hace unos años que hace papeles “prestigiosos”, ¿cuándo sintió el reconocimiento del medio?

Rincón: En realidad fue de a poco. Para mí el éxito no es solo laboral sino también tener compañeros que te quieran como ser humano y que te tengan el afecto que siento que me tiene la mayoría, eso es ser exitoso. Yo buscaba el reconocimiento en todos los aspectos de mi vida y de repente empezó a aparecer, empecé a sentir ese reconocimiento a nivel afectivo, y después sí, a nivel laboral. Pero también tiene que ver con poder animarse y decir: “Yo puedo hacer esto”. 

Noticias: Ha dicho que muchas veces le ofrecieron estar en el “Bailando” y se negó para preservarse, una decisión que implica mucha conciencia. 

Rincón: Obviamente. Es que sé quién soy, me hubiese encantado pero la verdad es que me pinchás una vez, me pinchás otra vez, me pinchás tres veces y yo me puedo contener pero a mí me hace daño y llega un momento en que sé qué puedo llegar a hacer. Yo tengo que estar rodeada de personas que saquen lo mejor de mí, no lo peor.

Noticias: ¿Se modificó su relación con la gente?

Rincón: En la cuarentena empezamos a cocinar con mi familia para quienes están en situación de calle. Y a veces me reconocen y me escriben después por IG porque no entienden qué hago haciendo servicio social, pero la verdad es que es algo que amo y me encanta. Para mí a la gente la salva la gente. Lamentablemente en la política no confío.

Noticias: La hacía muy cristinista.

Rincón: Sí… pero es imposible que el país pueda manejarlo una persona, siempre están los intereses personales de cada uno en el medio y si uno quiere hacer las cosas bien, no te dejan. Entonces me pueden simpatizar o puedo querer a un montón de políticos pero son muy pocos para poder hacer algo. Creo más en la gente que ayuda, trabajo con la fundación SIPAS, el corto fue a beneficio de ellos, y cuando empecé a interiorizarme en todo lo que hacían dije: “Ya está, esto es lo que quiero, no quiero nada más, siento que para eso estoy acá”.

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Valeria García Testa

Valeria García Testa

Periodista.

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