Lunes 14 de junio, 2021

PERSONAJES | 10-05-2021 15:03

Sergio Lapegüe: "Trato de trasformar lo siniestro que viví en esperanza"

El periodista lanzó “Parar”, el libro que terminó de escribir tras su internación por Covid. Cambiar pero seguir siendo el mismo.

Muchas veces la lucha es con los otros. Pero la verdadera y más dura es al interior: domarse a sí mismo, evitar caer en la trampa de la repetición, aprender de las malas experiencias y de los hábitos nocivos. Crecer en el mejor de los sentidos. Ese es un desafío superior. Sergio Lapegüe estuvo internado 21 días, 18 de ellos asistido en su respiración. Todavía siente el cimbronazo del Covid en el cuerpo pero sobre todo en sus emociones. Hace un par de años que su salud le daba señales de alerta y él reconocía el exceso de trabajo. Así que transformó eso en un libro al que tituló “Parar” (Planeta), que estaba terminando en enero de 2021, cuando se contagió de coronavirus. Faltaba el epílogo, la enfermedad que lo dejó al borde de la muerte. 

Son las 20.15, acaba de terminar sus tres horas de radio, antes hizo el noticiero del mediodía del Trece y el de la primera mañana de TN (con horario reducido, porque él arranca a las 8 en vez de a las 6). Define esa vorágine como ser atleta de la existencia, con la sobreexigencia del alto rendimiento. Sabe que haber sobrevivido le da una responsabilidad mayor para encarar de una vez la jineteada sobre sí mismo.

Noticias: ¿Cómo sigue con energía después de semejante jornada y en medio de una recuperación?

Sergio Lapegüe: Tengo una pasión, amo lo que hago, ser periodista es un oficio fascinante. Es cierto que cuando suena el despertador muy temprano, estoy como triste, pero ni bien salgo de la ducha, me gusta estar despertando a la gente con alegría. Y después de las 10, me voy a un hotel a descansar, duermo 40 minutos y vuelvo a hacer el noticiero del mediodía, sigo para la radio y termino a las 20. Lo bueno es que la radio la estoy haciendo en casa, pero antes no. La verdad, es amor propio y lo disfruto. Me encanta tirar de la cuerda y estar siempre en el límite y no sé por qué. Ahora estuve en el límite por el Covid, me empecé a plantear un montón de cosas, para qué, por qué tanta locura, por qué tengo esa necesidad, ya soy un hombre grande, logré lo que siempre quise, que era trabajar en la televisión y en la radio, por qué ese gusto por vivir en peligro siempre. Empecé a tener ciertos síntomas el año pasado y el anterior y ahí empecé a pensar en parar, por eso el título del libro. Dije: “Tengo que bajar un cambio”. Sería un golazo para mí tener una cámara al lado de la cama, entonces me levanto y laburo (carcajada) pero… 

Quiere decir algo y no le sale. Pelea con la confusión. “Ves, esto me lo provoca el Covid”. Se agarra la cabeza, se refriega la cara. “Tengo problemas de memoria, es increíble, esperá un poquito... Bueno te iba a decir algo que era verdaderamente importante… ya me voy a acordar”. 

Noticias: Venía sintiendo la urgencia de parar pero no podía. ¿Ahora sí va a conseguirlo?

Lapegüe: Creo que sí, porque el haber tocado fondo me ha hecho pensar en que ya logré lo que quería, quiero empezar a disfrutar un poco más de la vida y de la familia. Cuando estás en una cama internado, no te importa la plata, ni la fama, ni el éxito, lo único que te importa es respirar. Mirá cómo son las cosas, yo tengo diez horas de aire todos los días y la falta de oxígeno me hizo pensar que ya no quiero tener más el aire de televisión o de radio tan enloquecedor. Ya empecé con el cambio. ¡Ahhhh, esto te quería decir, viste que iba a volver! Le digo a mi mujer: “Ahora hago una nota con Viale, me está llamando Juanita, voy a ir a lo de Luis Novaresio, me llamó Mariana Fabbiani también” y mi mujer me puso: “¿Y no era que ibas a parar?”, me mató.

Sergio Lapegue

Lleva 29 años casado pero confiesa que no ha vivido a pleno su pareja como hubiera querido. Tampoco el crecimiento de sus hijos. Ahora está compartiendo con ellos cosas que nunca antes, como hacer reflexología y meditación. “Escribí un capítulo sobre mindfulness y cuento que intenté con meditación y no pude. ¡Y ahora estoy haciendo, impresionante! Estoy empezando a encontrar la paz en mi cuerpo. Estuve a punto de dejar este mundo”, sostiene. Dice que no pensaba en la muerte pero sí en por qué las personas, en su gran mayoría, lo último que experimentan es sufrimiento. “Los médicos llamaron a mi familia para decirle que me estaban por entubar. Después me terminan salvando con una cosa que se llama casco Helmet”, cuenta.

Noticias: ¡Es espantoso cuando relata que lo tenía puesto y, dormido, se cayó de la cama y se le desconectó!

Lapegüe: Es tremendo, tremendo. Pero yo necesitaba escribirlo, como que me lo saqué de encima y no lo quise volver a leer. Y ahora, para terminar el capítulo Covid, le entregué material al canal y van a ser un video. Porque yo me grababa, no puedo creer por qué. Es muy emocionante. Me pongo a pensar y vuelvo a aquel momento y aquel lugar (cierra los ojos, sacude la cabeza)… Y se lo di al canal, les dije que quiero que sirva para concientizar a la gente de que se puede contagiar en una casa, como yo me contagié, y que el cuerpo de un deportista amateur, como me considero, se puede desintegrar en dos días. Estamos buscando las partes que no sean tan dramáticas para que tomen conciencia pero dejar un mensaje positivo, una esperanza.

Noticias: Dice que sufre de estrés postraumático, un tema que aún no se toca. Nos ocupamos de volver a poner de pie al cuerpo pero lo psicológico y emocional queda bastante relegado, ¿cierto? 

Lapegüe: Sí, justamente estoy tratando de trasformar lo siniestro que viví en una luz de esperanza. Sabés la cantidad de gente que llama a mi mujer o a mi hija y me pide que mande un mensaje de aliento a quienes están internados, me llaman llorando y me agradecen. Por algo pasan las cosas. Soy un comunicador y ahora tengo que comunicar que podés salir.

Noticias: Su impronta profesional es la de quien que da acompañamiento, como si fuera…

Lapegüe: (interrumpe) Un amigo. Es verdaderamente impresionante, y por eso lo estoy haciendo. Todo el mundo tiene su ego, yo no puedo mostrarme destrozado y sin embargo he tomado la determinación de entregarle el material al canal. Necesito decirte que te cuides, que es tremendo si te agarra fuerte, pero que podés salir, con apoyo de los médicos, de la familia, rezando. Salgo a caminar, ahora estoy empezando a trotar, y la gente me grita “¡Vamos, Lape, vos podés!”, “Recé por vos”. Te juro que voy corriendo y parezco Forrest Gump (se ríe). Es muy emocionante. Mi gente, mis amigos fueron a rezar a la puerta de la clínica (llora), vos me entendés lo que te digo, gente que no conozco que me llevaba estampitas y yo me ponía a rezar sin saber quién era el santo… Ahora estoy haciendo meditación con una persona a la que no conocía que me estuvo haciendo reiki (mientras estaba internado). Ella me mandó una frase a través de mi mujer: “No duele para que sufras, duele para que cambies”. Y ese es mi gran desafío, cambiar ahora. 

Noticias: ¿Qué es el éxito?

Lapegüe: Una sucesión de fracasos porque uno a medida que fracasa va aprendiendo y así construye el éxito. Y ahora el éxito para mí es disfrutar de mi familia y de mis amigos (se emociona) y poder ayudar a la gente

Noticias: En el libro dice: “Escribo para que sepan que soy otro”. ¿Cuánto escribió también para saber usted mismo que es otro?

Lapegüe: Cuando empecé el libro, pensaba que iba a ser otro pero no lo era porque lo terminé y seguí trabajando como loco. Creo que soy otro a partir del golpe de la enfermedad. Me gustaría hablar con vos dentro de un año a ver si me ves de otra forma y no trabajando tantas horas, ojalá pudiese.

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Valeria García Testa

Valeria García Testa

Periodista.

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