Jueves 15 de abril, 2021

POLíTICA | 17-03-2021 15:50

“Demasiado blanquitos y ñoños”: autocrítica del libro de Mauricio Macri

Así lo definió uno de sus artífices. Replanteo y crítica a la sociedad argentina que llegan con el lanzamiento de “Primer tiempo”.

El libro de Mauricio Macri tuvo preventa online la semana pasada con éxito, y hoy llega a las librerías, a un día de la presentación que el ex presidente realizará en el Centro de Convenciones Buenos Aires, antes de arrancar una gira por distintas ciudades del interior, donde el equipo del presidente espera una gran concurrencia, que equipare el fenómeno de “Sinceramente”, el libro de Cristina Kirchner que sirvió como excusa para su campaña en 2019.

Primer tiempo”, tiene 13 capítulos y aborda los cuatro años de Macri en la Casa Rosada, desde su llegada en diciembre de 2015 hasta los días finales en 2019. Y a manera de epílogo cierra con “Esto recién empieza”, reflejando la voluntad del ex presidente de tener un “segundo tiempo”, tanto en la política como en el fútbol: es acutualmente presidente de la Fundación FIFA y tiene la intención de ser candidato en Boca en 2023.

El libro es un relato pero también una revisión, con algunas notas de autocrítica a lo que fue su gestión. En el que se lamenta de haber cedido quizás demasiado algunos aspectos de la rosca política (ya se sabía, había palos para Emilio Monzó y Rogelio Frigerio). Y también del funcionamiento de otros funcionarios fieles, como el mismo Marcos Peña (que hoy asesora al Tinelli brasilero, Luciano Huck ), más útil para la llegada al poder que para la gestión.

“Cometí un gran error cuando dije que Quintana y Lopetegui eran 'mis ojos, mis oídos y mi inteligencia'. No fue una frase premeditada ni un mensaje indirecto contra nadie: simplemente quise manifestar mi satisfacción por el vínculo que habíamos formado. Pero me arrepentí porque con esa frase les dí un protagonismo y una relevancia que generaron un contraataque inevitable, dentro y fuera del gobierno. Empezaron a criticarlos justo después, como una manera indirecta de criticar a Marcos o de criticarme a mí”, escribe Mauricio Macri en el libro.

Allí destaca también como contraparte su manera de ordenar al equipo por Whastapp. La cercanía y la unidad se mantenían por ese medio. Allí en presidente defiende su manera de estar presente frente a las recurrentes críticas sobre su ausencia. “A Marcos Peña se lo criticó mucho en estos años por su supuesta influencia en la política económica, pero lo cierto es que participó poco en los debates sobre la economía”, sigue Macri minimizando la influencia de Peña.

También se aclara el rol de Jaime Durpan Barba, quien siempre se vendió como en mentor del proyecto de Cambiemos. “Muchos le atribuyeron a Jaime Durán Barba un poder que nunca tuvo. No participaba del día a día de las decisiones. Es más, mis encuentros con él, ya fuera como consultor o como amigo una vez llegado a la Presidencia, se fueron espaciando cada vez más precisamente porque lo impedía la intensidad del ritmo cotidiano”, define Macri, restándole peso también a quien asesora hoy a su rival interno, Horacio Rodríguez Larreta.

“Marcos, María Eugenia y Horacio crecieron a mi lado y me produce mucho orgullo ver los roles que han tomado y su recorrido en estos años. Y los tres tienen un futuro enorme por delante, que continuará más allá de lo que haga yo o de lo que dure mi carrera política”, señala con cierta generosidad el ex presidente hacia quienes son hoy tres de los principales referentes del PRO (no está ese gesto hacia Patricia Bullrich, a quien hace referencias en relación a “Caso Maldonado”).

En el libro hay una crítica mirada de Sergio Massa, a quien apodaron “Ventajita”, y define como un traidor: “Me entusiasmé con haberlo convencido. Lamentablemente, no duró mucho. Pocos meses después, apenas el humor político se complicó un poco, Sergio prefirió impulsar proyectos que le daban estrellatos de corto plazo pero rompían la confianza que habíamos establecido”. Y sigue: “Sigue siendo visto como alguien poco confiable, enamorado del corto plazo, incapaz de sostener un proyecto de país o un armado político según sus convicciones”.

En varios rubros la pasada en limpio que hacen algunos de los que trabajaron estrechamente junto a Mauricio Macri en la gestación de “Primer Tiempo” es que como “outsiders de la política” que venían de la gestión privada y los negocios, tuvieron una mirada demasiado ingenua de lo que hacía falta para gobernar. Allí destaca la relación con el gremialismo y más específicamente con Hugo Moyano.

“Tuvimos dos años de conversaciones con pequeños avances y pequeños retrocesos. En determinado momento, el Ministerio de Trabajo comenzó a aplicar multas muy importantes al gremio liderado por Moyano a causa de conciliaciones no acatadas. Una vez ahí, la relación con Moyano entró en una nueva etapa, ya sin retorno”, resume Macri en uno de esos pasajes.

“Fuimos demasiado blanquitos y ñoños”, resume un colaborador estrecho que ayudó en el armado del libro que se presentará mañana, y luego en abril irá con Macri por distintas ciudades de Córdoba, Entre Ríos, Buenos Aires y Santa Fe, con el foco puesto en la campaña y en la definición de los candidatos provinciales para las elecciones legislativas de este año.

 

 

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por R.N.

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