Una peluca de Javier Milei, el pelo rubio de Donald Trump o una gorra de Mario Bros. La revista brasileña piauí convirtió las versiones sobre la fuga de Flávio Bolsonaro en un catálogo de disfraces. La publicación, difundida el martes 27 de octubre en Instagram, muestra quince retratos del senador con cambios de aspecto, como si fueran las variantes de un aviso policial.
El protagonista es el hijo del expresidente Jair Bolsonaro, derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje del domingo 25. La pieza pertenece a The piauí Herald, la sección de humor de la revista, y lleva las firmas de Roberto Kaz y Afonso Cappellaro. Su título inventa una alerta: la Policía Federal monitorea las fronteras en busca de posibles disfraces del dirigente.

La grilla combina recursos de incógnito con referencias reconocibles. Hay barba, bigote, anteojos oscuros, gorros y pelo largo. Una versión luce orejas de Mickey; otra, la gorra roja con la letra M del personaje de Nintendo. También aparecen una imagen calva, un gorro andino y una caracterización con rastas. Los retratos que evocan a Milei y Trump agregan un guiño político al juego visual.
El texto acompaña la ocurrencia con una explicación tan solemne como absurda: una supuesta tecnología policial habría calculado las alternativas mediante inteligencia artificial, matemática y física cuántica. Es parte de la sátira. La revista identifica expresamente el contenido como humor y el presunto operativo de los disfraces integra esa ficción.
El contexto real era una jornada de incertidumbre sobre el paradero del senador. Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, le había prohibido salir de Brasil y ordenado entregar sus pasaportes. El martes, la Policía Federal informó que los canceló por incumplir esa exigencia. Flávio es investigado por presunto lavado de dinero y también por el financiamiento de una película sobre su propio padre.
La salida del país terminó confirmándose. Según Migraciones, ingresó a la Argentina con su esposa y sus dos hijas a las 22.50 del martes por el puente Tancredo Neves. Luego abordaron un avión privado en Puerto Iguazú. Tras una escala en Guayaquil, llegaron a Miami el miércoles 28, de acuerdo con la reconstrucción de Chequeado.
La revista había convertido las sospechas de fuga en una parodia de búsqueda policial. En ese álbum imaginario, el rostro del candidato derrotado se repite bajo accesorios cada vez más improbables: quince maneras de cambiar de aspecto sin dejar de ser reconocible.














Comentarios