La cima del Senado tiene cifras de diez dígitos. Eduardo “Wado” de Pedro encabeza el ranking patrimonial con $3.177.809.549,98, según el relevamiento de PERFIL sobre las declaraciones juradas de los legisladores. Detrás aparecen Francisco Paoltroni, con $2.934.126.818,43, y Carmen Álvarez Rivero, con $2.798.181.083,71. Los tres reúnen casi $8.910 millones y abren una brecha con el resto de la Cámara alta.

El listado surge de los bienes, depósitos y dinero informados, menos las deudas declaradas. Es una fotografía del patrimonio consignado ante la Oficina Anticorrupción: las cifras corresponden al período fiscal 2025 y no equivalen al dinero disponible en una cuenta bancaria.

El cuarto puesto es para Ezequiel Atauche, con $1.062.619.948,71. Lo sigue el exgobernador mendocino Rodolfo Suárez, con $820.649.387,67. En el sexto escalón aparece Joaquín Benegas Lynch, que declaró $706.364.464,79. Cuatro de los seis primeros pertenecen a La Libertad Avanza: Paoltroni, Álvarez Rivero, Atauche y Benegas Lynch. El primer lugar, en cambio, queda en manos del peronismo.

Otros dos exgobernadores se ubican a continuación: Sergio Uñac es séptimo, con $689.766.061,78, y Juan Manzur, octavo, con $603.258.318,59. Agustín Monteverde ocupa el noveno puesto, con $469.727.287,85. Alejandra Vigo cierra el grupo de los diez con $447.447.391,66: apenas por encima de Luis Juez, el siguiente en la tabla, con $443.143.424,30.
Detrás del podio hay empresas, inmuebles y créditos. De Pedro informó más de $1.131 millones en honorarios profesionales pendientes de cobro, participaciones en dos firmas agropecuarias y cinco propiedades. Paoltroni declaró participaciones en cuatro sociedades y siete inmuebles. Álvarez Rivero consignó catorce inmuebles, cuatro vehículos e inversiones en un fondo común.
Los montos reúnen activos de diverso tipo; no describen por sí solos su rentabilidad.
El contraste también se ve dentro del grupo: el patrimonio de De Pedro supera en más de siete veces al de Vigo. Sólo los cuatro primeros pasan la barrera de los mil millones de pesos. La distancia entre el tercero y el cuarto ronda los $1.736 millones, un salto que muestra cuánto se concentra en el podio.
El relevamiento tiene un límite: de los 72 senadores, 62 estaban al día con el trámite. Por eso, el orden refleja la información declarada y disponible. La obligación de informar permite poner cifras al patriomonio de quienes votan las leyes, aunque todavía quedan casilleros sin completar.














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