Friday 27 de March, 2026

POLíTICA | Hoy 13:35

Hasta Gaby Cerruti sale bien parada al lado de Adorni: "Nunca pagué un avión privado"

En redes sociales, la ex vocera de Alberto Fernandez disparo contra su sucesor libertario por los recientes escándalos de los vuelos y los bienes inmuebles.

En redes sociales , la ex vocera presidencial Gabriela Cerruti realizó un señalamiento sobre los numerosos escándalos del Jefe de Gabinete y portavoz presidencial Manuel Adorni. La ex funcionaria que ejerció el cargo de ser la principal comunicadora  durante el gobierno de Alberto Fernandez se refirió a los diversos cuestionamientos que se le adjudican a su sucesor. 

"Solo puedo decir que vivo en la misma casa hace treinta años, que nunca pagué un avión privado y que no tengo marido, pero jamas se me hubiera ocurrido subir al Tango a un familiar. Y que contestaba 12 preguntas por conferencia de prensa y a ustedes le parecían pocas", afirmó Cerruti en su cuenta digital. 

Cerruti

En su cuenta de X, la periodista Silvia Mercado compartió el mensaje de la ex vocera y destacó: "La conozco. Se que lo que dice Gabriela Cerruti es verdad. También que daba pocas conferencias de prensa en relación a las que daba Adorni en el primer año de gobierno y que me agredió varias veces con falacias. Entiendo que era su trabajo. Yo hacía el mío".

El reciente gesto de Cerruti se inscribe en los señalamientos a Adorni por distintos puntos de tensión internos en el gobierno y en la agenda mediática. El jefe de Gabinete quedó en el centro de una de las crisis políticas más resonantes del gobierno de Javier Milei a partir de una secuencia de episodios que combinan uso de recursos públicos, viajes personales de alto costo y cuestionamientos sobre su patrimonio, en un contexto especialmente sensible por el discurso oficial contra “la casta” y el gasto estatal.

El primer foco del escándalo se originó durante la gira presidencial en Nueva York en el marco de la “Argentina Week 2026”, donde Adorni integró la comitiva oficial que viajó en el avión presidencial. La polémica estalló cuando se conoció que su esposa, Bettina Angeletti, también formó parte del vuelo sin ocupar ningún cargo público, lo que generó críticas tanto de la oposición como de sectores oficialistas por un posible uso indebido de recursos del Estado.

Manuel Adorni

Las imágenes y registros de actividades en Estados Unidos confirmaron la presencia de Angeletti en la comitiva, lo que derivó en pedidos de informes en el Congreso e incluso denuncias judiciales por presuntos delitos como malversación de fondos y abuso de autoridad. El propio Adorni había sido quien, meses antes, anunció restricciones para impedir el uso de aeronaves oficiales con fines personales, lo que profundizó la contradicción política del episodio. 

Ante la presión mediática, el funcionario ensayó distintas explicaciones. En declaraciones públicas sostuvo que su esposa ya tenía un pasaje pago por más de 5.000 dólares y que, debido a cambios de agenda, fue incorporada al vuelo oficial sin costo para el Estado.  En una de sus frases más difundidas, justificó su decisión afirmando: “Yo vengo una semana a deslomarme acá… quería que mi esposa me acompañe porque es mi compañera de vida”, una argumentación que fue ampliamente cuestionada por su tono personal frente a un viaje oficial.

La controversia escaló cuando, días después, el propio Adorni reconoció públicamente el error. En declaraciones televisivas, entre ellas en el programa de Luis Majul, afirmó: “Fue una pésima decisión, no un delito”, y agregó que no advirtió el impacto que tendría aceptar que su pareja viajara en el avión presidencial. En esa misma línea, insistió en que el episodio no generó gastos para el Estado y pidió disculpas, intentando encuadrar el hecho como un error de criterio y no como una irregularidad administrativa.

Manuel Adorni

El segundo capítulo del escándalo surgió a partir de la difusión de un video en el que se lo ve abordando un avión privado junto a su familia con destino a Punta del Este. El viaje, de ida y vuelta, tuvo un costo estimado de alrededor de 10.000 dólares, cifra que encendió las alarmas sobre la procedencia de los fondos utilizados, dado que no se condice con su salario como funcionario público. 

La situación se agravó porque en ese vuelo también lo acompañaba Marcelo Grandio, un conductor vinculado a la TV Publica que depende de la órbita del propio Adorni, lo que abrió interrogantes sobre posibles conflictos de interés. La Justicia comenzó a analizar si el viaje podría encuadrarse en la figura de dádivas, es decir, beneficios indebidos recibidos por un funcionario.

Frente a estas acusaciones, Adorni sostuvo que el viaje fue pagado con dinero propio y que se trató de una actividad familiar durante un fin de semana. En declaraciones públicas explicó que se trató de “dinero familiar gastado en una actividad familiar de cuatro días” y que esos movimientos quedarían reflejados en sus declaraciones juradas. Sin embargo, hasta el momento de las investigaciones periodísticas, no se habían presentado comprobantes concluyentes que acreditaran el origen de los fondos. 

Manuel Adorni

El tercer eje del escándalo se centra en su patrimonio. Investigaciones periodísticas y denuncias políticas señalaron la existencia de bienes inmuebles presuntamente no declarados, entre ellos una propiedad en un barrio cerrado en el partido bonaerense de Exaltación de la Cruz —en el country Indio Cua Golf Club— registrada a nombre de su esposa, y otra vivienda en la localidad de Martínez.  Estas propiedades no figuran en las declaraciones juradas públicas del funcionario, lo que motivó sospechas de enriquecimiento ilícito.

A esto se suman versiones sobre un departamento en el barrio porteño de Caballito que tampoco habría sido correctamente declarado ante los organismos de control.  Las inconsistencias entre el nivel de ingresos del funcionario —cercano a los 2.000 o 2.500 dólares mensuales— y el valor de los bienes y gastos detectados fueron uno de los principales ejes de cuestionamiento.

Consultado por estas denuncias, Adorni respondió públicamente: “Todo lo que tiene que estar declarado, está declarado”, y sugirió que parte de la información aparecería en futuras presentaciones patrimoniales.  En otra intervención, visiblemente molesto ante preguntas periodísticas, llegó a afirmar: “Mi dinero lo gasto en lo que a mí me parece mejor… no lo voy a discutir con vos”, evitando profundizar sobre el origen de los fondos.

Manuel Adorni

Finalmente, en su reaparición en conferencia de prensa tras varias semanas de silencio, Adorni evitó dar respuestas concretas sobre los puntos más sensibles del escándalo. Ante las preguntas sobre su patrimonio, los viajes y el uso de recursos, se amparó en la existencia de investigaciones judiciales en curso para no brindar detalles y sostuvo que “no tenía nada que esconder”, al tiempo que calificó las denuncias como una “operación política”. 

La acumulación de episodios —el viaje a Nueva York con su esposa en el avión presidencial, el traslado familiar en jet privado a Punta del Este y las inconsistencias patrimoniales— configuró un cuadro de alto impacto político que tensionó el discurso oficial sobre austeridad y transparencia. Más allá de las explicaciones del propio Adorni, el caso continúa bajo análisis judicial y mediático, y se consolidó como uno de los principales focos de desgaste para el círculo más cercano al presidente Milei.

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Gustavo Winkler

Gustavo Winkler

Periodista

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