El diputado nacional Esteban Paulón convirtió desde marzo de 2026 sus cuestionamientos a Manuel Adorni en una de las expresiones más visibles de la oposición al exjefe de Gabinete, y en las últimas horas volvió a llevar el caso al terreno de la ironía política con una nueva remera: “Era millonario, eligió el voto de pobreza”. La prenda alude directamente a la explicación que Adorni dio ante la Justicia y en entrevistas públicas para justificar el fuerte incremento de su patrimonio.
En diversos reportajes, entre ellos el recordado a José Del Río en La Nación +, el ex funcionario sostuvo que había acumulado durante años ahorros en efectivo e inversiones en Bitcoin que no habían sido incorporados oportunamente a sus declaraciones juradas. La investigación judicial continúa abierta y busca determinar el origen y la trazabilidad de esos fondos.
La nueva remera se suma a una estrategia que Paulón viene utilizando desde el comienzo del denominado “Adornigate”. La primera prenda que tuvo repercusión nacional apareció el 7 de abril, cuando el diputado se presentó en un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados con una remera que decía “A deslomarse que esas cuotas no se pagan solas. Fin”. El diseño imitaba deliberadamente el formato de las publicaciones de Adorni en X y reproducía el característico “Fin” con el que el entonces jefe de Gabinete cerraba sus mensajes.

Aquella frase hacía referencia a dos de los capítulos que rodeaban al ex vocero en ese momento. Por un lado, retomaba la expresión “deslomarse”, utilizada por Adorni para describir su viaje a Nueva York durante la denominada Argentina Week, donde estuvo acompañado por su esposa, Bettina Angeletti, quien viajó en el avión presidencial pese a no ser funcionaria. Por otro, la mención a “las cuotas” apuntaba a la controversia por los créditos hipotecarios otorgados por el Banco Nación a funcionarios y legisladores vinculados con La Libertad Avanza. El caso generó pedidos de informes y denuncias por parte de distintos legisladores, entre ellos Paulón.
Paulón también cuestionó otro viaje que se convirtió en una pieza central de la investigación: el desplazamiento de Adorni y su familia a Punta del Este en un avión privado durante el fin de semana largo de Carnaval. La denuncia presentada por Paulón, Pablo Juliano y Maximiliano Ferraro apuntó a determinar quién había pagado el vuelo y si existía algún vínculo entre el financiamiento del viaje y contratistas del Estado. La investigación judicial verificó posteriormente que el tramo de ida figuraba como pagado por Imhouse SA, una productora vinculada al periodista Marcelo Grandío, amigo de Adorni y con contratos con la TV Pública.

Ese punto fue especialmente relevante para la denuncia de Paulón porque, según el legislador, podía existir un eventual conflicto de intereses. El diputado planteó que la Justicia debía establecer si el funcionario había recibido beneficios de una persona o empresa que mantenía relaciones contractuales con el Estado y si esos beneficios podían encuadrarse en la figura de dádivas. En marzo, Paulón explicó públicamente que la investigación había comenzado a partir de la forma en que se financió el viaje y que las medidas de prueba habían comenzado a revelar diferencias entre las distintas versiones ofrecidas sobre quién había pagado los vuelos.
El legislador también llevó el cuestionamiento al patrimonio de Adorni. Junto con Juliano y Ferraro amplió la denuncia después de que aparecieran datos sobre dos operaciones inmobiliarias: la vivienda ubicada en el country Indio Cuá Golf Club, en Exaltación de la Cruz, y el departamento de aproximadamente 200 metros cuadrados en Caballito. La ampliación presentada ante la Justicia cuestionó particularmente la participación de determinadas personas como acreedoras de los préstamos utilizados para las operaciones inmobiliarias.
En paralelo, Paulón impulsó una ofensiva parlamentaria. El 7 de abril presentó formalmente un proyecto para que Adorni brindara informes verbales ante la Cámara de Diputados sobre las irregularidades vinculadas con su situación patrimonial. El expediente 1167-D-2026 quedó registrado oficialmente en la Cámara baja y fue girado a la Comisión de Asuntos Constitucionales. Posteriormente, Paulón y Pablo Juliano reclamaron avanzar con una eventual moción de censura contra el jefe de Gabinete, aunque el oficialismo y sus aliados bloquearon los intentos parlamentarios de interpelarlo.

La disputa se intensificó cuando Adorni presentó finalmente sus declaraciones juradas rectificadas. El 12 de junio de 2026 presentó la correspondiente al ejercicio 2025 y modificó las declaraciones anteriores. Según el análisis de Chequeado, declaró un patrimonio neto de $627,2 millones, compuesto por bienes y dinero por $944,6 millones y deudas por $317,3 millones. Las rectificaciones incorporaron, entre otros elementos, dólares en efectivo y dos propiedades que no figuraban en las versiones originales.
La documentación presentada por Adorni también incluyó la explicación de que buena parte del crecimiento patrimonial había sido producto de inversiones en Bitcoin. Según su versión, había comenzado a operar con criptomonedas años antes de ingresar a la función pública y había acumulado ahorros que permanecieron fuera de sus declaraciones patrimoniales. Chequeado señaló además que el funcionario reconoció haber mantenido “ahorros en negro” e inversiones en Bitcoin que no había declarado oportunamente.
La evolución patrimonial siguió siendo objeto de investigación judicial. En septiembre, el fiscal Gerardo Pollicita solicitó nuevas medidas para verificar la explicación relacionada con las criptomonedas y la evolución de los bienes de Adorni. Paulón volvió entonces a referirse públicamente al expediente y cuestionó las sucesivas rectificaciones de las declaraciones juradas. Según declaró el diputado, había numerosos cambios en las presentaciones patrimoniales y consideró que esas modificaciones debían ser examinadas en el marco de la investigación.
De esta manera, las remeras se transformaron en una suerte de cronología visual del conflicto. La primera, “A deslomarse que esas cuotas no se pagan solas. Fin”, apuntaba a los viajes, los créditos y el discurso de austeridad; la última, “Era millonario, eligió el voto de pobreza”, se concentra en la explicación patrimonial basada en los ahorros y las inversiones en criptomonedas. Entre ambas quedaron los pedidos de informes, las denuncias penales, las investigaciones sobre los vuelos privados, la participación de la esposa en el avión presidencial, las propiedades no incorporadas inicialmente a las declaraciones juradas, las rectificaciones patrimoniales y la posterior salida de Adorni del Gabinete.















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