La pelea entre Guille Aquino y Tomás Rebord volvió a encenderse y esta vez involucró directamente a Agustina “Sugus” Leunda, pareja del conductor de Blender. El humorista republicó una foto de ella embarazada, intervenida con una imagen suya, y recibió un descargo furioso. El 2 de octubre pidió disculpas al aire, aunque acompañó el gesto con nuevas ironías.
El supuesto detonante fue otro conflicto laboral. Según versiones, Manu, un productor vinculado a Rebord, habría difundido un comentario sobre los motivos de la salida de Darío, productor de Aquino. Esa reconstrucción circula entre seguidores y no está corroborada. Tampoco hay evidencia pública de que Rebord haya encargado ese comentario.

En el cierre de ¿Y qué?, por Vorterix, del 1 de octubre, Aquino reclamó que fueran contra él y dejaran de involucrar a su entorno: “Búsquenme a mí, vengan directo a mí”. Sin nombrar a Rebord, remató con una burla a la venta de entradas de su espectáculo en el Movistar Arena. No aportó cifras que respaldaran esa chicana.

La republicación de la foto del embarazo abrió un frente personal. Leunda le reprochó que utilizara su imagen por segunda vez para atacarla y lo acusó de meterse con mujeres. También hizo señalamientos sobre su vida privada y su conducta laboral. Son acusaciones formuladas en el enfrentamiento, no hechos acreditados.
Aquino respondió este viernes desde su programa. “Calculo que se tornó un poco personal, te pido disculpas”, dijo, y admitió que el enojo de Sugus era merecido. Pero la tregua quedó incompleta: enseguida sugirió que ella proyectaba al acusarlo de amenazar a compañeras. La disculpa terminó mezclada con otra provocación.
El trasfondo viene de la salida de Aquino de Blender y su llegada a Vorterix. En marzo, Rebord contó que había intervenido para que su compañero siguiera en el canal y que se enteró de su mudanza por Luquitas Rodríguez. También reveló que la primera publicación de aquella foto le había provocado bronca y que pensó en buscarlo para pelear.
En mayo, durante una visita a Olga, Rebord volvió sobre el distanciamiento: “No me amigué y sí me dolió porque la relación era real”. Aseguró que sus mensajes habían quedado sin respuesta y consideró desleales los ataques a su familia. En junio, Aquino sumó una parodia de su descargo por los despidos en Blender. El nuevo round recupera ese límite que nunca acordaron: cuánto de una pelea entre colegas puede trasladarse a sus parejas y equipos. La disputa sigue abierta.














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