Personajes / 15 de octubre de 2018

Romina Ricci: “Soy brava, si algo no me gusta, no cedo”

Es actriz desde los doce y ahora va por la ópera. Hijas, exigencia y múltiples proyectos: teatro, guion y estudios en el Colón.

Foto: Juan Ferrari

Ayer a la noche estaba subida a un aparato absurdo lleno de poleas, palancas y ruedas, y desde ahí arriba, yendo y viniendo por todo el salón, fue Rosa Luxemburgo, furiosa y frágil. Hoy, aquí, ahora, es lo que se ve: una mujer hermosa y con cara de sueño. Llegó un poco tarde y se deshace en disculpas: la niñera que no vino, el tránsito que se atascó. En El Gato Negro –el bar que propuso para hacer la nota– está como en su casa. Los mozos la reconocen y la saludan y las camareras la miman, así que nos trasladamos al piso alto para conversar más tranquilas. Romina Ricci es, también, esto: un mecanismo de relojería, un montón de cosas por hacer cada día y en distintos lugares. A veces un teatro tan chiquito como el Calibán, donde protagoniza “La conducta de los pájaros”, escrita por Norman Briski, y otras en un teatro-palacio como el Teatro Colón, donde está estudiando hoy.

Noticias: ¿Qué hace en el Colón?
Romina Ricci: Estoy estudiando para dirigir óperas. Me anoté medio de casualidad pero es un mundo que me encanta. Estaba sacando entradas para ir a ver una ópera, vi un cartel que decía “Abiertas las inscripciones a las carreras”, me fijé y bué… El examen de ingreso consistía en preparar una ópera en todos sus aspectos: escenografía, vestuario, luces, la hipótesis de representación, todo. Y había que representar una ópera en especial, “El elixir de amor”, de (Gaetano) Donizetti. ¡Imaginate! Era todo un mundo nuevo para mí y en el examen tuve que rendir esa ópera. Un examen muy exigente.

(Lea también: James Rhodes: el pianista que ama la Argentina)

Noticias: ¿Y por qué cree que quedó?
Ricci: Y, tengo el currículum como de una persona de 80 años, más o menos (risas). Como que no te dan los números para la cantidad de cosas que hice. Porque empecé a trabajar a los doce, es mucho tiempo. Escribí, dirigí, pinté, hice fotografía… Y en la ópera está todo eso ahí adentro. Es una carrera de mucho estudio. Este año, entre otras cosas, tengo italiano, pero después tendré inglés, francés y alemán. Y el alemán está… bravo. Este año, además, estoy con una obra que elegí que es “La ópera de los tres centavos” porque mi maestro, (Norman) Briski, me pidió que hiciera ésa. Ayer conversamos antes de la función. Le cuento cosas, dudas que tengo…

Noticias: ¡Usted lo quiere!
Ricci: ¡Yo lo amo! Lo amo profundamente. Es mi maestro. Le tengo un respeto absoluto.

Noticias: Pero es complicado de querer. Hay gente a la que uno le dice Briski y tiemblan.
Ricci: Porque no lo conocen. Realmente no lo conocen porque es un amor de persona. Él también me quiere mucho, me respeta. Es una cosa mutua. Y en esta obra me encanta cuando mi personaje, ya muerta y antes de entrar al escenario… Yo estoy esperando y le doy la mano como cinco minutos. Ese momento me encanta porque estudiamos mucho para llegar a esta obra.

(Lea también: Gonzalo Heredia: “Ir al teatro es un acto de fe muy grande”

Noticias: ¿Meses?
Ricci: Un año de estudio y otro de ensayos. Hubo que estudiar la Revolución Rusa y muchas cosas que las tenía pero de afuera. Y me doy cuenta que me sirve todo lo que estudié para esto que estoy haciendo ahora. Las cosas se van encastrando de alguna manera. Pero todavía me falta un montón porque el tiempo para estudiar, de chica, no lo tuve porque estaba trabajando. Y siento como que ahora me estoy dando ese tiempo. ¡Ese lujo!

Foto: Juan Ferrari

Noticias: Recién contaba que con Briski estuvo dos años hasta estrenar. ¿Siempre es así?
Ricci: Sí, es más, me parece que con algunos ha estado incluso más tiempo. La obra duraba más de lo que dura hoy. Pero –producto de los ensayos y de hacer ensayo con público– se fue acortando. Hay mucha cosa técnica en juego en esta obra. Y el algún punto es como una ópera, porque en escena pasa de todo. Y eso es el maestro (Briski), que está en todo. En todos los detalles.

Noticias: Sube y baja de un aparato en movimiento incontables veces, ¿no?
Ricci: ¿Si me mareo? Sí, a veces me mareo un poco. Sobre todo porque a veces salimos con mucha energía. Ayer el maestro nos dio una indicación nueva: “Metan la energía un poco para adentro”, nos dijo. El maestro es muy exigente: tenés que llegar a horario, no se puede faltar, mucho rigor y exigencia.

Noticias: ¿Alguna vez recibió en el Colón una de esas críticas tremendas que hacen llorar?
Ricci: Sí, un día me angustié un poco. Creo que tiene que ver con el proceso creativo, con eso de que tenés una idea y a veces… Tuve una idea que estaba buena pero era disparatada, muuuy surrealista. Y, la verdad, era demasiado. A veces tengo como un volcán que me viene y está bueno que acá lo estemos encauzando.

Noticias: Conteniendo a Krakatoa…
Ricci: Claro. Pero igual no es nada malo. El primer examen también fue difícil porque no sabés qué te van a preguntar, cómo va a ser, entonces es todo miedo, miedo, miedo.

Noticias: ¿Le gusta ese lugar de alumna?
Ricci: ¡Me encanta! Siempre hay algo para aprender. El proceso puede ser interminable. Ahora, por ejemplo, de acá me voy a ensayar una nueva obra para el (Centro Cultural Ricardo) Rojas. Me interesa mucho lo que pasa en el under porque tiene estos procesos y tiempos que son de las cosas que hacés por amor, porque te gusta, porque te interesa. Y obviamente después están los otros ámbitos de cosas que hay que hacer (como la tele) y que por ahí no tienen estos tiempos.

Noticias: ¿Nunca sintió “abstinencia” de televisión?
Ricci: No, porque voy a seguir haciendo cosas igual. No tengo ese miedo a que no me llamen más. No voy a morir si eso pasa. Siempre estoy buscando algo para hacer o estudiar. Soy capaz de trabajar de cualquier cosa, ése no es un tema que me quite el sueño. Creo que trabajar de “cualquier cosa” es también una manera de trabajar para esto. Porque si no probaste las cosas, no tenés ni idea.

Noticias: ¿Es complicada para dar el sí para un nuevo proyecto?
Ricci: Digamos que si algo no me gusta, no cedo. Soy bastante brava con eso: si un proyecto no me cierra, no avanzo. Me gusta estar en lugares que me gusten.

Noticias: ¿Cómo hace para mezclar la tele con el Colón?
Ricci: No me hace falta estar en el Colón para saber que esto es así. Ojo que hacer tele no es algo que subestime porque hacer tele no es fácil. Si te organizás, podés hacer todo. En algunas épocas tuve una secretaria, pero ya no. Tengo un representante, pero se ocupa de otras cosas.

Foto: Juan Ferrari

Noticias: ¿Cómo se vive la crisis económica en el teatro?
Ricci: El tema de la plata está jodido. Está difícil. Hay que elegir: me compro un libro, voy al teatro o pago la cuenta de gas. Estás bravo y lo percibo en todo. ¡En la calle lo ves!

(Lea también: Ajuste 2019: llega a todo, excepto deuda y promoción de exportaciones)

Noticias: Con los líos domésticos como el de hoy, ¿qué hace?
Ricci: Tengo una persona que me ayuda en casa, Cori, pero salgo al toro. Igualmente sin Cori no puedo vivir. Mis hijas tienen 20 años Valentina (de Maxi Gutiérrez), 14 Margarita (de Fito Páez) y Bethania (del productor musical brasileño Walter Abud) tiene dos años y medio. Bethania es la que más quiere estar conmigo. ¡Es muy bebé! Hoy la llevé al jardín, pasé toda la mañana con ella y ahora hago mis cosas hasta que vuelvo. Así nos vamos acomodando con el papá, Cori y demás. Pero pasa media cosa no prevista y es… ¡ un caos!

Noticias: La suya es una casa netamente de chicas…
Ricci: Sí, totalmente. Es muy lindo. Pero nunca me imaginé la casa con hijas. Nunca imaginé tener hijos, tampoco. Cuando tuve a la primera tenía 19 años. No era mi plan porque trabajo desde los doce, pagué mis estudios secundarios y desde chica estuve acostumbrada a bancarme las cosas que quería. Entonces no llegué a tener esa fantasía con los hijos que capaz te agarra un poquito más grande.

Noticias: En el saludo final de la obra luce el pañuelo verde de la campaña por la interrupción voluntaria del embarazo…
Ricci: Sí. Respeto lo que piensan todos, pero lo que hay que entender es que la ley que reclamamos no es para que las mujeres aborten sino para que las mujeres no se mueran por abortar. No están entendiendo que con o sin ley los abortos existen, que los anticonceptivos no son cien por ciento seguros y que en esas situaciones, es la mujer la que pone el cuerpo y la que tiene que decidir porque después es, también, la que tiene que hacerse cargo. Mis dos hijas más grandes me acompañaron a las dos movilizaciones. Cuando escuché hablar a los senadores me descompuse porque cualquiera se descompone frente a sus dichos. ¡Las barbaridades que dijeron! Creo que lo que pasó modificó algo para siempre. Se abrió una puertita que estaba cerrada y que ahora explotó. ¿O no viste lo que está pasando con las iglesias y con la apostasía? ¿Sabés cuántos deben estar temblando con todo esto?

(Lea también: Lali Espósito: “Hablar del aborto legal es una victoria”)

Noticias: ¿De acá a fin de año qué le queda por hacer?
Ricci: Estoy escribiendo una película desde hace tres años. Mucho no quiero contar pero sí te digo que es sobre el Pombero (espíritu de la mitología guaraní). Estudié un montón, me fui a Misiones dos veces… Tengo un guion escrito de ochenta páginas. Para eso estudié guión también. Soy así: siempre estudio antes para saber de qué va cada cosa. Además, estoy con dos óperas, en una estoy haciendo la dirección de los cantantes. Estoy en ese viaje, muy metida ahí. Ese es mi gran proyecto: terminar este año, rendir todos los exámenes y bien. Todo lo que estoy haciendo, más mis hijas, es muchísimo. Las chicas van a verme siempre y Valen estudia con el maestro. Me encanta que vaya con él porque está aprendiendo mucho. Margarita hizo una película conmigo que se estrenó este año y lo hizo muy bien. Además va al Liceo Francés, que es muy exigente, y quiero que primero termine de estudiar. Ella estudia piano y baile, baila muy bien. Se está preparando. Pero me ve a mí que tampoco paro. Y creo que ése es un buen ejemplo. Prefiero que me vean en casa leyendo o estudiando que en el shopping. Que también nos gusta el shopping, no te lo voy a negar (risas). Pero prefiero que tengan esa visión.

Fernanda Sández
@Siwisi
Fotos: Juan Ferrari.