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CULTURA | 06-06-2023 11:20

Irene Vallejo: La escritora que mejor contó la historia milenaria de los libros

Artefactos culturales muy antiguos, sobrevivieron a todos los obstáculos. Entrevista con la autora de "El infinito en un junco", el bestseller que narra las batallas de la letra escrita.

Dos hechos infortunados dieron origen a uno de los bestsellers más inesperados de los últimos tiempos. El texto se llama “El infinito en un junco” (Siruela) y es una historia de la creación del libro, desde la antigüedad hasta el presente, que recorre todos los oficios, materiales, protagonistas y misterios que rodean a ese artefacto milenario, símbolo de la cultura humana.

Irene Vallejo es su autora, una doctora en Filología Clásica nacida en Zaragoza, columnista habitual del “Heraldo de Aragón” y del diario “El País”, que después de publicar varios libros de ficción y ensayos, escribió este volumen, casi por casualidad.

Irene Vallejo

El primero de los hechos infortunados a los que nos referimos al principio, fue la escasa repercusión que tuvieron los primeros textos de Vallejo, una decepción que resultó el mejor caldo de cultivo para este volumen tan particular. El segundo hecho, más doloroso, fue la grave enfermedad de su pequeño hijo, que la mantuvo encerrada durante mucho tiempo en su casa, alejada de sus tareas habituales. “Escribí 'El infinito en un junco' por motivos terapéuticos personales. No quería que la ansiedad por la enfermedad de mi hijo invadiera mi vida. Entonces, decidí dedicar todos los días un tiempo a la escritura, solamente para sentirme a salvo. Los momentos en los que escribía eran los únicos en los que realmente olvidaba. Por otra parte, estaba convencida de que iba a ser mi último libro. Mi retirada. Pensaba que el sueño de dedicarme profesionalmente a la literatura era demasiado grande y no lo había logrado”.

El texto ya ha sido traducido a 40 lenguas y desde su publicación, es un verdadero éxito. Encantador, profundo, ágil, el volumen construye a través de pequeños relatos, el viaje de la escritura y la lectura desde la época clásica hasta el presente. Su intención es demostrar, según palabras de la autora, que la creación del libro “es el resultado de una historia de luchas, de búsquedas, de intentos, de personas arriesgándose para salvar textos perseguidos por la censura, de copistas, de viajeros, de escritores, de lectores, de bibliotecarios; una gran épica colectiva a lo largo de los siglos”.

Invitada por la Feria del Libro, Irene Vallejo visitó Buenos Aires, la ciudad de uno de sus escritores favoritos, Jorge Luis Borges. En diálogo con NOTICIAS, habló del futuro de los textos, de los héroes de la antigüedad, de las premoniciones oscuras de la cultura y de la importancia de que la lectura alcance a quienes menos tienen.

El infinito en un junco

NOTICIAS: ¿A qué estudios se dedicaba en su carrera académica?

Vallejo: Mi tesis doctoral fue sobre el canon literario en la antigüedad. Me interesé por cómo se configura la idea de “clásico”. Fueron griegos y latinos los primeros en ser conscientes de que la literatura era, de alguna manera, un patrimonio que debía ordenarse, seleccionarse, jerarquizarse. En la época anterior a la imprenta, cuando todos los libros eran manuscritos, el canon literario nace como una indicación de cuáles son los libros en los que se debía hacer ese especial esfuerzo para que sobrevivieran.

NOTICIAS: Hay una discusión en estos días respecto de la adaptación a esta época de libros escritos en el pasado. Incluso, algunos autores han sido, directamente, cancelados.

Vallejo: Me preocupa esa idea de domesticar los libros y la literatura. Como si reconociéramos el derecho del lector a exigir que los libros no le provoquen inquietud y desasosiego. Creo que la inquietud y el desasosiego son obligaciones de la literatura. Para que nos den la razón ya tenemos las pantallas, lo que nos recomiendan las redes sociales, los buscadores. Si en nuestro mundo contemporáneo la literatura puede hacer algo es, justamente, contrarrestar el efecto de burbuja en el que nos envuelven las pantallas y decirnos aquello que contradice nuestras creencias, nuestras convicciones, nuestros prejuicios. También hay aspectos testimoniales de la literatura. La literatura nos habla de otras épocas, de sus prejuicios, de discriminaciones, del lenguaje que se usó. Y es bueno que tengamos conciencia de que todo eso existió. La idea de que los clásicos eran parte de una época ejemplar, la cima de la civilización; no es verdad. Eran unas sociedades terribles.

El silbido del arquero

NOTICIAS: Su libro fascina justamente por eso, por la descripción a escala humana de figuras como la de Homero o Alejandro Magno.

Vallejo: Nos sentimos reflejados en los clásicos. Hemos utilizado a Edipo o a Narciso para describir nuestros complejos y traumas. Captamos su humanidad y sus flaquezas. O ver el reverso de la experiencia heroica, esa vanidad individualista de querer resolver ellos solos las circunstancias y no ser capaces nunca de ceder en favor del grupo. Muchas veces se obcecan, cometen grandes errores y se pierden a sí mismos.

NOTICIAS: Los grandes relatos épicos de la antigüedad ya no existen. ¿El streaming está aportando hoy estas grandes historias?

Vallejo: Somos seres sedientos de historias, bien dotados para narrarlas y necesitados de escucharlas. Entonces, en cada época, se van definiendo formas de acceder a esas historias. Antes de la escritura eran los cuentos orales, las fábulas, los poemas épicos. Cada pueblo se narraba así los grandes hechos de su pasado. El Antiguo Testamento es una historia del pueblo judío en sus distintos viajes, exilios, éxodos, regresos, sumisiones, conquistas y búsquedas. Con la escritura nace una nueva tecnología al servicio de conservar esas historias. Y seguimos buscando la forma de alimentar ese apetito perpetuo. Las historias que triunfan son las que consiguen llevar a un marco simbólico nuestra experiencia. No son claramente útiles para nada, pero nos ayudan a interpretar, a dar sentido a los acontecimientos, a ver esos ejes que organizan todo lo que nos sucede. Eso nos hace sentir menos perdidos en una realidad que es muy hostil.

NOTICIAS: Muchos vaticinan el fin de los libros, a causa de las nuevas tecnologías. Por otro lado, hay mucha gente compartiendo, editando y escribiendo textos. ¿Quién va a ganar esta batalla?

Vallejo: Soy muy optimista. El libro ha sobrevivido a muchos cambios y sigue con nosotros. Es uno de los pocos objetos actuales que tiene un pasado milenario. Ha sido siempre pura metamorfosis. Ha sido rollo, libro de pergamino, luego de papel. Ahora tenemos el libro electrónico. Todos son libros en sentido estricto. Respecto a la cantidad de gente que lee, yo oigo muy a menudo esa afirmación, pero siempre pregunto: ¿respecto a cuándo? ¿Estamos comparándolo con el siglo XIX, cuando las tasas de alfabetización eran ínfimas y únicamente podían leer los aristócratas? Solo había bibliotecas en los conventos y los palacios. Nunca había habido tanta población alfabetizada como ahora. Y nunca habían circulado y se habían vendido tantos libros como en el presente. En general, la cultura siempre tiene esta propensión catastrofista y los libros están al borde del precipicio desde hace muchísimos siglos. Estos discursos se intensifican en épocas de avances tecnológicos. Por ejemplo, los clásicos se leen ahora mucho más que en los siglos en los que se escribieron. Para mí, el verdadero desafío es acercar los libros a todas las personas. Que nadie por su origen, su clase social, por falta de medios, se quede sin leer. Y en eso hemos conseguido un triunfo que no tiene equivalente en ninguna otra época de la historia.

Biblioteca

NOTICIAS: ¿Cuál es la biblioteca que más le ha gustado de todas las que conoció?

Vallejo: He visitado muchas. Pero a mí lo que más me emociona son esas pequeñas bibliotecas, en sitios minúsculos, en zonas rurales, donde son el único centro cultural. Y ves allí una bibliotecaria que organiza actividades para los niños y tiene el afán de llevar a autores o ha formado un club de lectura. Eso a mí me emociona porque vengo de una familia que no se podía permitir libros. Muchos de nosotros estamos a dos o tres generaciones de familiares analfabetos. Cómo ha cambiado el mundo para que ahora podamos estar acá, hablando de libros.

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Adriana Lorusso

Adriana Lorusso

Editora de Cultura y columnista de Radio Perfil.

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