Francia eliminó a Paraguay de los octavos de final del Mundial 2026 con un ajustado 1-0, gol de penal de Kylian Mbappé, pero el final del partido dejó una escena que se viralizó rápidamente: un pelotazo del arquero paraguayo Orlando Gill contra la máxima figura francesa.
Apenas el árbitro uzbeko Ilgiz Tantashev marcó el final del encuentro, disputado en Filadelfia, Gill se acercó a saludar a Mbappé. El delantero, sin embargo, lo ignoró y siguió de largo festejando el pase a cuartos de final. Ese gesto encendió al arquero de San Lorenzo, que le arrojó la pelota por la espalda.

Consultado luego por la prensa, Gill explicó lo sucedido: "como no me dio bola, entré en un momento de calentura". El guardameta, elegido figura del partido, había sido clave minutos antes con una doble atajada que le negó a Mbappé su segundo gol en el encuentro.
Más allá del episodio, Gill evitó profundizar en el enfrentamiento y destacó el nivel del rival: remarcó que Francia hizo una gran campaña y la calificó como una de las candidatas a quedarse con la Copa del Mundo.
El cruce entre ambos no fue el único condimento picante del partido. Minutos antes, durante una pausa de hidratación, Mbappé había protagonizado un empujón a un rival paraguayo que generó malestar en el banco de suplentes de Gustavo Alfaro.
Como dato de color, el propio entrenador francés Didier Deschamps reconoció después del partido que tomó recaudos especiales para cuidar a su goleador de cara a los cuartos de final ante Marruecos: pidió a dos suplentes que fueran a "proteger" a Mbappé apenas terminara el encuentro, ante el riesgo de una represalia física de los paraguayos en el desahogo post partido.
Con la eliminación, Paraguay cierra su participación en el Mundial 2026 tras una floja goleada inicial ante Estados Unidos y una imprevista victoria sobre Turquía, mientras Francia avanza a cuartos de final como una de las principales candidatas al título.














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