La encuesta nacional de Management & Fit correspondiente a junio de 2026 muestra un escenario de creciente preocupación económica y un deterioro en la evaluación del gobierno de Javier Milei, con la inflación consolidándose nuevamente como el principal problema del país para los argentinos, aunque con una leve disminución respecto de la medición anterior. El relevamiento fue realizado entre el 12 y el 26 de junio de 2026 sobre 2.600 casos efectivos (2.200 ponderados) en todo el país mediante encuestas presenciales, online y telefónicas. El informe refleja que la agenda económica continúa dominando las preocupaciones de la sociedad.
Ante la consulta sobre cuál es el principal problema que enfrenta actualmente la Argentina, el 22,4% de los entrevistados respondió que son "los aumentos de precios y tarifas", ubicándolos en el primer lugar del ranking, aunque dos puntos por debajo de mayo, cuando esa opción había alcanzado el 24,7%. Management & Fit señala que, mientras disminuyó la preocupación por la inflación por segundo mes consecutivo, crecieron las menciones vinculadas a la corrupción y la inseguridad. La corrupción quedó en segundo lugar con 20,6%, seguida por la desocupación con 14,4%, la pobreza con 13% y la inseguridad con 14,1%, conformando un cuadro en el que las cuestiones económicas y sociales siguen concentrando las principales inquietudes de la opinión pública.

La preocupación económica también aparece con mayor intensidad cuando el análisis se traslada al plano personal. Consultados por su principal preocupación cotidiana, el 23,9% respondió que la mayor dificultad es llegar a fin de mes, mientras que otro 19,4% mencionó los bajos ingresos. Más atrás quedaron la inseguridad al salir a la calle (14,7%), los problemas de endeudamiento (11,3%) y la falta de trabajo (8,5%). En conjunto, el estudio concluye que el 72,7% de las preocupaciones personales tienen origen económico, una cifra que evidencia que el deterioro del poder adquisitivo continúa siendo el principal condicionante para los hogares argentinos.
En ese contexto, la percepción sobre la situación económica del país continúa siendo predominantemente negativa. Apenas 17,3% considera positiva la situación general, mientras que 57,1% la evalúa de forma negativa, con un leve retroceso respecto de mayo. La consultora también detectó una disminución en las expectativas de mejora: el 34,7% cree que el país estará mejor dentro de un año, mientras que aumentó la proporción de quienes consideran que permanecerá igual. En paralelo, la evaluación de la economía personal tampoco muestra signos de recuperación: 40,7% define su situación económica como negativa y solo 25,3% la considera positiva.

Las respuestas vinculadas a la economía doméstica profundizan ese diagnóstico. El 56% de los consultados cree que la economía podrá mejorar en algún momento, aunque una proporción importante considera que esa recuperación demorará más de un año. Sin embargo, el dato más preocupante es que 23,5% asegura que ya no puede afrontar su situación económica, porcentaje que aumentó respecto de mayo. Además, el 52,1% sostiene que los ingresos familiares no alcanzan para cubrir todos los gastos, aunque esa cifra mostró una leve mejora respecto de la medición anterior.
La necesidad de ajustar el consumo continúa siendo otro de los indicadores más relevantes del informe. Según la encuesta, 84,1% de los argentinos modificó o limitó sus hábitos de consumo durante el último año debido a la crisis económica, porcentaje prácticamente idéntico al registrado en mayo. Entre los cambios más frecuentes aparecen la postergación de compras no esenciales, la reducción del consumo de carnes, el abandono de primeras marcas, la disminución de salidas gastronómicas y recreativas, el retraso en el pago de servicios y la postergación de vacaciones, reflejando el impacto persistente del ajuste sobre el consumo cotidiano.
El deterioro económico también se traduce en un clima social predominantemente negativo. Management & Fit detectó que 65,2% de los sentimientos que genera la situación del país son negativos, encabezados por la preocupación, la desconfianza y la tristeza, mientras que apenas el 33,4% manifiesta emociones positivas como esperanza o satisfacción.

En materia política, la encuesta refleja un nuevo retroceso para la administración de Javier Milei. La aprobación de la gestión cayó al 37,3%, mientras que la desaprobación alcanzó el 58,2%, el registro más alto desde el inicio del mandato, según destaca expresamente la consultora. Asimismo, el nivel de confianza en el Gobierno descendió hasta 37,8%, frente a un 60,5% que manifestó distintos grados de desconfianza.
El estudio también explora las perspectivas electorales. Si las elecciones presidenciales fueran al día siguiente del relevamiento, el 55,4% votaría por un cambio total de gobierno y de políticas públicas, mientras que el 41,4% optaría por alguna forma de continuidad de la actual administración, aunque dentro de ese universo 26,8% respaldaría la continuidad con modificaciones en las políticas oficiales. A pesar del desgaste registrado en la imagen del Gobierno, 66,6% de los encuestados afirma que volvería a votar de la misma manera que en las elecciones presidenciales de 2023.

La encuesta incorpora además preguntas sobre la coyuntura política del oficialismo. El 73,8% considera que los conflictos internos dentro del Gobierno afectan su capacidad para gobernar, mientras que 71,2% sostiene que los episodios de corrupción vinculados a la gestión disminuyen su confianza en la administración nacional. Respecto de la relación entre Karina Milei, Javier Milei y Patricia Bullrich, el 42,7% cree que genera conflictos e impacta negativamente en el funcionamiento del Gobierno.
En conjunto, el trabajo de Management & Fit muestra que, aun cuando la inflación pierde algunos puntos como preocupación principal respecto de meses anteriores, los aumentos de precios y tarifas continúan siendo el problema que más inquieta a la sociedad argentina, en un contexto donde las dificultades para llegar a fin de mes, la pérdida del poder adquisitivo, la necesidad de restringir el consumo y el creciente malestar con la gestión económica siguen marcando el humor social. La consultora concluye que la economía continúa siendo el eje central de las preocupaciones ciudadanas y el principal factor que condiciona tanto la evaluación del Gobierno de Javier Milei como las expectativas políticas y electorales de cara al futuro.















Comentarios