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SOCIEDAD | 20-02-2023 08:16

¿Por qué hacer terapia es sexy?

En una época en la que la madurez emocional es muy deseable, contar los pasos por el diván es un gancho.

“Límites personales”, “bombardeos de amor”, “abuso narcisista”, “vínculos traumáticos”, son algunos términos de la psicología que poco a poco se fueron metiendo en el léxico cotidiano. Sobre todo, en lo que a citas se refiere. Hoy, en un encuentro o incluso en los chats de las apps de citas, es más común escuchar que uno “aprendió en terapia”, y en la tercera cita puede que alguien menciona los “estilos de apego”.

Claro que no sucede en todos los círculos ni en todas las citas, pero así como las palabras y frases relacionadas con la terapia se fueron filtrando en espacios laborales y escuelas, también lo hacen en las charlas sociales, incluso para conocer a alguien. 

Según el profesor de psicología de la Universidad de California, Paul Eastwick, hoy el conocimiento y el cuidado de la salud mental son parte de una “ventaja comparativa” entre las personas. "En lugar de decir, 'Tengo 5-11 años y puedo hacer bastante press de banca', es como, 'He lidiado con los desafíos de mi infancia y he pensado profundamente en mis problemas'" le contó el académico al New York Times. 

Helen Fisher, antropóloga biológica, investigadora principal del Instituto Kinsey y asesora científica principal de Match.com, ha dirigido durante 12 años un estudio que investiga el comportamiento y las actitudes de las personas solteras en los Estados Unidos.

Según una encuesta realizada por ella, sobre una muestra de 5000 estadounidenses, cuando se les preguntaba a los participantes que clasificaran lo que buscaban en una posible pareja, además de responder cosas habituales como “atractivo sexual”, “confiabilidad”, “humor”, una de las características más buscadas fue “madurez emocional” y “capacidad de procesar y lidiar con los propios sentimientos”.

“En los años 60 y 70, esto no era lo que intentábamos vender. Tratábamos de vender inteligencia y ser divertidos y creativos y estar orientados a la carrera. Ahora están vendiendo salud mental”, declaró Fisher a The New York Times. 

Según Jess Carbino, exsocióloga de Tinder y Bumble. En la década de 2010, cuando comenzaron a usarse las apps de citas, los usuarios aplanaron sus intereses para atraer la mayor cantidad posible de coincidencias. Así, se optó por mencionar cosas genéricas, como qué música escuchan o si les gustan los animales. Con el tiempo, la gente comenzó a dar detalles íntimos y específicos, incluidas cuestiones relacionadas con la salud mental y la responsabilidad emocional y afectiva. Esto apunta a señalar cuáles son los propios valores para descartar a personas a personas que pueden no sumar a la hora de formar una relación o, incluso, pasar un buen momento. 

Hacer o haber hecho terapia también repercute en cierto prestigio cultural, que transmite la idea de que uno ya ha trabajado sobre sí mismo y elaborado sus problemas personales. Carolina Bandinelli, profesora asociada de la Universidad de Warwick en Inglaterra que estudia el romance y la cultura digital, sugiere que además de influir en la idea de status, esto ayuda enormemente a los hombres heterosexuales, mucho más presas de mandatos sexuales y sociales, y que logran así cuestionar los estereotipos acerca de que los hombres evitan sus emociones.

Sin embargo, el tema admite matices. Mucha gente aprende o adquiere conceptos de la psicología en redes sociales y el universo web, donde si bien hay profesionales y divulgadores competentes, también puede haber mucho ruido generado por quienes, en realidad, no manejan adecuadamente estos criterios tan específicos o ni siquiera tienen un título que los acredite.

Además, existe la sensación de que usar jerga científica - o pseudocientífica - refuerza nuestros argumentos, promoviendo así una espiral de mala información. Además, algunos escépticos piensan que mientras más personas utilicen estos términos, menos pueden significar en realidad, convirtiendo a la jerga terapéutica en solo otra herramienta que usan las personas que se citan para tratar de distinguirse de posibles coincidencias, y así vaciar su contenido verdadero

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Tomás Rodríguez

Tomás Rodríguez

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