Domingo 23 de enero, 2022

SOCIEDAD | 10-01-2022 15:30

Temporada 2022 y la locura covid

En las principales ciudades turísticas se colapsan los centros de testeos. Medidas contradictorias, récord de casos y futuro incierto.

“Nos encontramos con una situación que esperábamos para marzo o abril” es la primera respuesta del infectólogo Pedro Cahn ante la consulta de NOTICIAS sobre el estado actual de la pandemia en la Argentina. La nueva variante ómicron explotó en el país apenas comenzó el verano y en los principales destinos turísticos los casos se multiplican mientras que los centros de diagnóstico no llegan a dar abasto para atender la demanda. Por si fuera poco, ya no hay un único manual a seguir: las jurisdicciones tomaron diferentes caminos a la hora de establecer los regímenes de aislamiento, testeo y pases sanitarios. Las mismas autoridades que organizan eventos multitudinarios, luego los desalientan y en el sector privado más de uno juega al límite de lo permitido. La confusión y la incertidumbre son las reinas de la temporada 2022

Según los datos que proporciona Google sobre la circulación de gente, en diciembre del 2021 hubo un 110% más de movilidad con relación a diciembre del 2019. Si a esto se le suma la tremenda capacidad de contagio de ómicron y el relajamiento de las medidas de restricción, las proyecciones indican que en muy pocos días Argentina podría superar los 100 mil contagios diarios. 

Es cierto, repiten los especialistas, que esta nueva ola no puede ser comparada a las anteriores en cantidad de muertes e internaciones gracias a que ómicron genera cuadros más leves de covid y, sobre todo, a que una inmensa parte de la población está vacunada. Sin embargo, los expertos no dejan de estar en alerta. “La magnitud del aumento se puede llegar a volver preocupante, sobre todo en los lugares turísticos pequeños”, insiste el bioquímico Rodrigo Quiroga. Tanto para él como para Cahn, ponerle un freno a las aglomeraciones es una prioridad. 

Sin embargo, a pesar de que los científicos comparten de forma unánime estos criterios, en la realidad se suceden contradicciones que llegan a lo absurdo. 

Ómicron, eventos masivos y medidas contradictorias

En Jujuy, por ejemplo, la provincia emitió un decreto y un comunicado para reforzar el protocolo covid y, en los actos de colación, la mayoría de las escuelas informaron a las familias de los alumnos que podían asistir solo uno o dos invitados por chico. Unas semanas después, ya con la acelerada de casos, el 1 de enero se organizó una fiesta en Maimará, una localidad de 6 mil habitantes, a la que asistieron 30 mil personas. En su cuenta de Facebook, el gobierno jujeño difundía un servicio especial de transporte para llegar al evento. 

En el sur, en Bariloche, las autoridades municipales debaten con los gremios acerca de volver a las restricciones en la presencialidad de las oficinas públicas y se estableció la obligatoriedad del pase sanitario para eventos cerrados de más de mil personas. Sin embargo, al menos por el momento, las autoridades rionegrinas insisten en no suspender las fiestas populares. Todo lo contrario a lo que sucede a unos pocos kilómetros: en El Hoyo y Epuyén, en Chubut, las autoridades confirmaron que no se realizarán la Fiesta Nacional de la Fruta Fina y el 30° Encuentro Provincial de Artesanos. 

La ola de suspensiones se extiende en casi todo el país. Sin embargo, esta semana se observó la participación de miles de personas en la Fiesta del Pescado y Vino en Gualeguaychú, un evento que se transmitió por la televisión pública. Si bien los organizadores habilitaron un pase sanitario con pulseras, aquellos que no tuvieran el esquema completo de vacunación también podían entrar e, incluso, darse la segunda dosis en el predio. 

Uno de los lugares más calientes de este verano es, sin dudas, la Costa Atlántica. En Mar del Plata -como en el resto de las localidades bonaerenses- conviven los centros de testeo locales con los dispositivos provinciales y, a pesar del refuerzo, la situación parece imposible de controlar. Los after beach reunen cada atardecer a miles de jóvenes que se reúnen a bailar para ver el atardecer. En ninguna imagen hay barbijos o distanciamiento. 

En “La Feliz” las propias autoridades reconocen también la dificultad para que el pase sanitario funcione de manera efectiva ya que a pesar de que en los espacios públicos sí se pide, en los restaurantes o lugares privados “la cosa es más ambigua”, reconocen desde el municipio. 

A unos pocos kilómetros de Mar del Plata, en Pinamar, el propio intendente Martín Yeza declaró que no iba a ser requerido. “Fue una decisión federal que se implementará, lógicamente, en toda la provincia de Buenos Aires, pero si tenés al intendente diciendo eso, ¿cómo conseguís que las personas acompañen”, reniegan fuentes del ministerio de Salud bonaerense. Además, aclaran que las palabras de Yeza son meramente declarativas ya que, tal como estipula la normativa, la fiscalización del pedido de pases lo hace la provincia y, frente a un operativo, serán los dueños de los restaurantes, boliches o balnearios quienes tengan que pagar la multa. 

De todas formas, los turistas consultados por NOTICIAS que se encuentran veraneando en las distintas localidades de la costa aseguran que, en términos generales, el pase sanitario no existe. Incluso, en algunos lugares como Villa Gesell algunos propietarios van más allá y no solo no piden el certificado de vacunación sino que directamente militan contra el pase. “Nosotros no discriminamos a ningún cliente según sexo, género, raza, religión, edad, origen o estado de vacunación”, dice un cartelito en blanco y negro pegado afuera de un restaurante. El mensaje sigue: “Todo aquel que respete la Constitución Nacional y los derechos humanos es bienvenido”. Además, enumera las supuestas normativas que violaría la exigencia del certificado de vacunación (argumentos muy interesantes si no fuera porque el mundo atraviesa un estado excepcional de pandemia). 

Una vez más, en esta temporada los teatros volvieron a estar en la mira. En Carlos Paz, por ejemplo, las obras "Mi mujer se llama Mauricio" y "Cenemos en la cama" suspendieron sus funciones hasta el 8 de enero en tanto que los elencos de "Divino divorcio" y "Nunca es tarde" no informaron fecha de regreso. 

En Mar del Plata, Fátima Florez fue una de las primeras figuras que tuvo que anunciar un corte debido a que ella misma se había infectado con covid. Poco después sucedió lo mismo con Nito Artaza. Sin embargo, al mismo tiempo que se conocen noticias de suspensiones, se dan a conocer estrenos. Nicolás Vázquez y Martín Bossi son dos de las figuras que esta semana subieron al escenario por primera vez con nuevas obras. 

El productor teatral Carlos Rottemberg, una de las voces más fuertes del sector, publicó en sus redes una carta para explicar por qué él también decidió pisar el freno: “Cerramos porque queremos seguir abiertos”, dijo. En diálogo con NOTICIAS aseguró: “Nos dicen que en el teatro estamos todos contagiados pero eso no es así. En absoluto. Pero como se supo que Fátima o Nito tuvieron que suspender, se genera esa idea”, sostuvo. “Pero la nuestra es la única actividad que cumple con todo y que cierra cuando tiene que cerrar”, se quejó Rottemberg. 

El productor tiene un punto: la actividad teatral, tan expuesta mediáticamente, no tiene demasiado margen para esquivar los protocolos o las normativas como se hace en otros sectores. Y no solo eso. Según Pedro Cahn, las autoridades deberían poner atención en los lugares más riesgosos: “Una discoteca cerrada con cuatro mil pibes bailando es más preocupante. Una cosa es ir a un concierto o a ver una obra, donde está todo el mundo sentado, en silencio y con el barbijo y otra es estar bailando, tomando, gritando y haciendo pogos”, dijo. 

Pandemia, futuro incierto

Argentina fue el primer país de Latinoamérica en el que golpeó tan fuerte la variante ómicron y mucho antes de lo esperado. Esa es quizás una de las razones por las cuales hoy todas las autoridades repiten lo mismo: “Se está mirando el día a día”. Mientras tanto, los gobiernos ensayan diferentes alternativas para descomprimir los centros de testeo, los lugares más difíciles de controlar en este momento. 

Esta semana la ANMAT autorizó la utilización de los autotest salivales, un pedido que comenzó la provincia de Córdoba y al que se sumó, entre otras, Ciudad de Buenos Aires. La idea es que las personas puedan comprarlos en las farmacias. Sin embargo, aún no se conoce la reglamentación sobre cómo será su estipendio y la gran pregunta es qué rol tendrá el sector privado en este asunto. 

Lo cierto es que a nivel científico todavía tampoco están todas las respuestas. Esta semana se dijo que ómicron podría llegar a ser el final de la pandemia. Sin embargo, Rodrigo Quiroga insiste en que las investigaciones no lo confirmarían. “Se difundió muy rápido la idea de que ómicron es más leve y eso nos llevó a todos a relajarnos. Pero cuando surgió, lo que no sabíamos era que el período de latencia era más corto, es decir, el tiempo entre que nos infectamos hasta que nos contagiamos. Con lo que se sabe ahora, la hipótesis más probable es que ómicron sea menos contagiosa que delta aunque más veloz. Un escenario muy posible es que continúen conviviendo las dos variantes o que desaparezca ómicron”, agregó. Por el momento, los expertos insisten en que la única certeza es la necesidad de desacelerar los contagios.

 

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Giselle Leclercq

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