La diputada provincial santafesina Amalia Granata estuvo presente en el hotel donde se encuentra alojado el cantante británico Robbie Williams. El artista volvió a presentarse en los escenarios del país después de dos décadas y su desembarco en Buenos Aires quedó atravesado no sólo por sus tres presentaciones en el Arena, sino también por el recuerdo de una historia que protagonizó durante su primera visita al país, en 2004.
El ex miembro de Take That llegó en el marco de su gira Britpop, con shows programados para el 1, 2 y 4 de octubre, y regresó al país que no visitaba desde aquella presentación en VideoMatch, cuando tenía 30 años y promocionaba algunos de los grandes éxitos de su carrera. En aquella oportunidad cantó “Feel”, “Radio” y “Angels”, jugó al fútbol con Marcelo Tinelli y participó de distintas escenas del programa. Su regreso volvió a poner en circulación numerosas imágenes de aquella visita y, especialmente, su presunto encuentro intimo con, la entonces vedette, Amalia Granata.
Granata fue registrada ingresando al Hotel Faena, en Puerto Madero, precisamente el establecimiento donde se encuentra alojado Williams durante su estadía. La imagen rápidamente generó especulaciones en redes sociales debido al antecedente entre ambos, pero la diputada explicó posteriormente que su presencia en el hotel tenía otro motivo. En diálogo con Moria Casán, la legisladora contó que llego por el cumpleaños de una amiga, la abogada Mariana Gallego, y que la invitación había sido enviada el 22 de septiembre. “Cuando fui me encontré que él estaba ahí alojado. Qué sé yo”, explicó.
El hecho tuvo una arista adicional. Su presencia en el Faena, sea por el cantante o por el cumpleaños de su amiga, la dejó en evidencia: la Cámara de Diputados de Santa Fe, en la cual Granata tiene una banca hasta 2027, estaba sesionando mientras ella se encontraba de festejos. De hecho, la legislatura provincial sancionó leyes importantes, como el proceso Contencioso Administrativo. Pero ella no votó, una vez más.
El antecedente al que remite toda esta historia se produjo hace 22 años, Granata, que entonces tenía 23 años, relató años después que conoció a Williams de manera casual en el hotel donde estaba hospedado, luego de acompañar a un productor de VideoMatch. Según su propio relato, el cantante se acercó a conversar con ella, comenzaron a conversar y posteriormente ambos tuvieron un encuentro íntimo en la habitación del músico. La modelo confirmó públicamente que mantuvieron relaciones sexuales y contó que la experiencia había cumplido sus expectativas. También relató que el artista inglés quería que lo acompañara durante parte de su gira, propuesta que ella rechazó.
Tres años después volvieron a verse en Beverly Hills: Granata llegó hasta la mansión del cantante junto con una amiga y, según contó, Williams la recibió. En una entrevista concedida este año, volvió a confirmar que aquella relación sexual había existido y describió al músico como una persona “divina, re simple, sencilla”. Por supuesto, la recordada historia volvió a quedar instalada en el centro de la escena durante el nuevo recital que el cantante está ofreciendo en Buenos Aires.
Un condimento más al relato ocurrió en medio del show en el Movistar Arena, el artista habló de los veinte años que habían pasado desde su última visita y recordó, con humor, las dificultades personales que atravesó durante ese período, incluida su permanencia en rehabilitación. Luego lanzó una frase que provocó inmediatamente la reacción del público: “Acabo de ver a un fan con el que dormí la última vez que estuve acá. No es quien ustedes creen”. La referencia fue interpretada de inmediato como un guiño a la historia con Granata, aunque Williams no la mencionó por su nombre. Enseguida señaló a un hombre entre los espectadores y convirtió la situación en una broma: dijo que no lo había reconocido porque ahora tenía barba, recordó sus ojos y lo presentó como Diego.












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