El entramado mediático y político se encuentra convulsionado tras el estallido de un escándalo de proporciones que involucra directamente a Ignacio "Nacho" Levy, el referente histórico y portavoz más visible de la organización social La Garganta Poderosa. La controversia, que comenzó con una serie de sugestivas e impactantes publicaciones en redes sociales realizadas por su expareja, escaló de forma inmediata en la agenda pública.
El caso que involucra al periodista y dirigente, vinculado al kirchnerismo, generó un profundo debate sobre las dinámicas de poder, la violencia de género psicológica y el rol de las agrupaciones militantes frente a los comportamientos de sus líderes. Incluso, periodistas vinculadas a la militancia feminista reconocieron que estas conductas de Levy eran conocidas en el ámbito y nunca se difundió nada al respecto.
Durante más de dos décadas, Nacho Levy se consolidó como una de las voces más potentes del activismo de izquierda y de los sectores populares en las villas de la Ciudad de Buenos Aires. Desde las bases del movimiento territorial La Poderosa, impulsó la creación de la revista cultural La Garganta Poderosa, una plataforma nacida en los barrios vulnerables que logró instalar problemáticas de exclusión y violencia institucional en la agenda de los medios de comunicación. Su exposición lo convirtieron en un asiduo visitante de programas televisivos, como el ciclo 678 que se emitía en la TV Publica, y de debates políticos de alto perfil.
La Garganta Poderosa ha realizado un extenso trabajo territorial en comedores, merenderos y cooperativas a lo largo de todo el país, ganando prestigio social. A lo largo de los años, este movimiento forjó un vínculo sumamente estrecho con el kirchnerismo y sectores de la izquierda popular, articulando políticas y discursos con figuras de las administraciones de Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández. Esta fuerte ligazón ideológica colocó a Levy dentro del progresismo, lo que explica la profunda onda de choque que provocaron las recientes acusaciones en su contra.
La denunciante principal que hizo estallar el caso en la esfera pública es Cecilia Ce, una reconocida psicóloga, sexóloga e influencer con un enorme alcance digital, quien recientemente había concluido una relación sentimental con el dirigente social. A través de su cuenta de Instagram, donde acumula cientos de miles de seguidores dedicados a la divulgación sobre salud sexual y bienestar emocional, la especialista rompió el silencio con una serie de posteos que describieron un calvario de hostigamiento y manipulación afectiva. Aunque en sus primeros textos evitó nombrar explícitamente a Levy, el entorno y la cronología de su reciente separación volvieron la referencia inequívoca para el público y los medios.
Las publicaciones de la sexologa detallaron un supuesto desgaste psicológico, describiendo un mecanismo de control al afirmar: "No duermen. Están en redes revisando, controlando. Y tampoco te dejan dormir...". Cecilia Ce cerró su relato con la frase "Por suerte, pude salir". Este testimonio motivó a otras exparejas, como la actriz Gloria Carrá, a solidarizarse, expresando: "Sé que no es un camino sencillo y que todas merecemos ser escuchadas, acompañadas y respetadas". A su vez, la periodista Sofia Monachelli denunció haber sufrido una relación violenta por parte de Levy años atrás, relatando control extremo. Tati Dell, otra expareja, sumó que esto "tendría que haberse destapado mucho antes".

Ante la crisis, referentes cercanas a Levy como Julia Mengolini abordaron el tema en Futurock pidiendo "paciencia", "esperemos un poquito" y priorizando la organización: "A nadie le importa ya el destino de Nacho Levy. Lo que importa ahora es la preservación de una organización social que tiene un trabajo impecable y muy valioso".
Por su parte, Malena Pichot, también en la radio, defendió el trabajo territorial y señaló: "que intentemos que el machirulo de siempre no manche el proyecto mayor que está ahí en esa organización...". En respuesta a la presión y las denuncias, La Garganta Poderosa informó el "corrimiento total" de Levy mediante su protocolo de géneros.
En redes sociales, el escándalo fue capitalizado por activistas libertarios para denunciar una supuesta "doble vara" del progresismo. Desde el streaming Carajo, criticaron la reacción del feminismo, señalando que "la indignación tiene partidismo político, viejo, es el club de amigas", y describiendo la situación como una caída del relato, con comentarios que tildaron el feminismo de los medios de un "récord de hipocresía".

Una de las más mencionadas por los militantes digitales vinculados a La Libertad Avanza es la periodista Julia Eva Saggini. La reportera de Crónica TV y AM 750 subió un video cuestionando las criticas de los libertarios, titulando "Silencio las pelotas", sumándose a la retorica de separar a Levy con el trabajo social que la agrupación lleva a cabo en barrios populares. "El laburo de la Garganta no puede quedar manchado por la perversión de este forro", posteó y detalló, en un registro grabado por ella misma, que conocía a Levy y sus antecedentes con otras parejas con las que tuvo episodios similares.
El Gordo Dan y los panelistas del programa La Misa, destacaron que los pronunciamientos por parte de las comunicadoras fueron, como mínimo, posturas muy cuestionables. Más allá de los señalamientos en las redes sociales, esta confirmado la desvinculación de Nacho Levy a la organización social. Hasta ahora, el periodista ha mantenido un incomodo silencio mientras tanto la polémica continúa marcando la agenda mediática.















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