Tamara Pettinato reavivó su enfrentamiento con Jonatan Viale durante la entrega de los Martín Fierro de Radio, cuando aprovechó el discurso de agradecimiento por un premio para lanzarle una chicana delante de sus colegas. “No voy a decir mucho más, y menos mal que no me agarran borracha porque, si no, diría lo que pienso de Joni Viale. Gracias”, disparó desde el escenario, antes de cerrar su intervención.
La frase, pronunciada mientras recibía la estatuilla junto al equipo de "¿Y ahora quién podrá ayudarnos?", el programa de Ernesto Tenembaum en Radio con Vos, se convirtió en uno de los momentos más comentados de la ceremonia. El comentario fue en clave de ironía en referencia al conflicto que arrastra con Viale desde agosto de 2024, cuando el periodista opinó duramente sobre la difusión de videos de Pettinato junto al expresidente Alberto Fernández en el despacho presidencial de la Casa Rosada.
La hija de Roberto Pettinato explicó después que había tenido ganas de decir algo más, pero que se contuvo porque estaba sobria y no quería excederse. “Nos dieron el premio muy sobrios y no pude decir nada. Y, cuando vi a Jony ahí, me tenté. Si no, no pasaba nada en toda la noche”, contó en declaraciones mediáticas. Sin embargo, en DDM, el programa de América TV conducido por Mariana Fabbiani, la conductora denunció cómo el periodista se había referido a ella después de la difusión de las grabaciones con Fernández. “Viale me dijo prostituta al aire”.

Durante la entrevista, Pettinato explicó que había llegado a considerar la posibilidad de iniciar acciones legales contra Viale, aunque finalmente desistió porque la situación le generaba demasiado estrés. La conductora sostuvo que las expresiones que le atribuye al periodista habían cruzado un límite personal y profesional, y que por eso decidió recordarlas públicamente en la ceremonia. Su frase en los Martín Fierro, en ese sentido, funcionó como una forma de exteriorizar un resentimiento que, según dejó entrever, mantenía desde hacía más de dos años.
La respuesta de Viale fue bastante más breve. Consultado por PrimiciasYa después de la ceremonia, el periodista evitó responder a las acusaciones y buscó restarle importancia al episodio. Cuando le preguntaron nuevamente por el comentario de Pettinato, insistió en que no quería alimentar una disputa pública: “Nada para decirle, cero. Te juro por mi vida que no me interesa”.

El origen del enfrentamiento fue en agosto de 2024, cuando se difundieron las grabaciones realizadas por Alberto Fernández en las que aparecía junto a Pettinato en dependencias oficiales. Las imágenes mostraban a la periodista sentada junto al entonces presidente, tomando cerveza y manteniendo con él una conversación de tono íntimo. En uno de los fragmentos, ambos intercambiaban expresiones de afecto; Fernández le pedía que le dijera "algo lindo" y ella respondía que lo quería, que siempre lo iba a querer y que nunca más lo votaría, antes de cerrar con un “te amo”. El material provocó una fuerte repercusión política y mediática, tanto por el vínculo entre ambos como por el uso de espacios oficiales para un encuentro personal.
La controversia se amplificó porque la aparición de los videos coincidió con la discusión pública sobre las reuniones sociales durante la pandemia y con las repercusiones de la fiesta de cumpleaños de Fabiola Yáñez en la Quinta de Olivos, celebrada en 2020 mientras regían restricciones sanitarias. Sin embargo, Pettinato rechazó que el encuentro registrado en las imágenes hubiera ocurrido durante la cuarentena. En un comunicado, aclaró que el video correspondía a un almuerzo de enero de 2022, posterior a una entrevista en la Casa Rosada para un documental de la televisión china sobre las relaciones entre ese país y la Argentina. Más allá de las justificaciones de la conductora, Viale señaló con duros términos a ambos protagonistas del registro audiovisual difundido.
La escena de los Martín Fierro volvió a poner en circulación aquel escándalo y mostró que el conflicto entre ambos no quedó atrás. Pettinato eligió una ceremonia de celebración profesional para recordar públicamente lo que considera un agravio; Viale, en cambio, optó por no responder a la acusación ni profundizar el enfrentamiento. Más allá de la ironía del escenario, el trasfondo sigue siendo el mismo de hace años: la vigencia del profundo impacto que tuvo la difusión de las grabaciones con el ex presidente y la manera en que el escándalo se trasladó a la vida profesional de Pettinato.
















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