Lunes 28 de septiembre, 2020

PERSONAJES | 13-09-2020 00:30

Guillermo Casarotti: “A la crisis siempre hay que buscarle la vuelta”

Empresario del té, nació en Uruguay, pero se afianzó en Argentina. Cómo fue empezar de cero y el apoyo de la familia.

A Guillermo Casarotti, la pandemia lo sorprendió en José Ignacio con su mujer y su hija menor.  Con ropa de verano y poco abrigo transitó la cuarentena frente al mar mientras sus hijos mayores están en Buenos Aires a cargo de la logística diaria de Inti Zen, la empresa familiar. Pese a haber nacido en Uruguay, cuando habla de los argentinos o de los vaivenes económicos, lo hace en primera persona del plural, como uno más. Acá se instaló con su mujer francesa, a quien conoció en un viaje de mochilero por Europa y acá afianzó su carrera profesional en distintas compañías internacionales como Pepsico, Kraft Suchard o Burger King hasta que decidió dejar todo, abandonar una vida que le daba seguridad pero ya no alegría y se lanzó a un negocio desconocido pero que lo apasionaba: el té. A lo largo de su vida tuvo que superar diversos obstáculos, el más difícil fue el secuestro de Anne Sophie, su mujer, y sus hijos en el año 2003, una odisea que tuvo final feliz. Hoy viven su vida a pleno y entre tazas de té continúan disfrutando una historia de amor que comenzó en Grecia hace 30 años.

Noticias: En un momento de profunda crisis cuando todos guardan el dinero en el colchón, ¡usted sale a invertir y a lanzar nuevos productos!

Guillermo Casarotti: Después de la crisis de 2002, nació Inti Zen así que cuando vino esta nueva crisis, a los que me preguntaban si iba a seguir lanzando productos les contestaba que sí. Ya estamos acostumbrados, a las crisis siempre hay que buscarle la vuelta, tal vez no con lo de siempre o dentro del mismo rubro, hay que ir acomodándose.

Noticias: Usted venía de otro mundo, nada que ver con el gastronómico…

Casarotti: Yo venía del marketing, de haber trabajado en varias empresas multinacionales y lo que sucedió fue que lo que yo hacía ya no me cerraba, no tenía más creatividad, era conteo de stock, presupuestos y mi cabeza empezó a volar y a buscar alternativas

Noticias: ¿Y cómo surgió la idea de aventurarse al mundo de té y contactar a Inés Berton? 

Casarotti: A mí me encanta tomar un rico té, sentarme, hacer todo el ritual con mi mujer y mis hijos, todos están acostumbrados porque lo vivieron desde chicos. Mirando una revista descubrimos que había una chica que hacía blends y ahí se me ocurrió, contacté un diseñador, la llamé y renuncié a mi trabajo como director para toda Latinoamérica de una empresa internacional. 

Noticias: ¿Cómo fue el proceso?

Casarotti: Al principio no es fácil, de pasar tantos años en una multinacional, a ser tu propio jefe, empleado, che pibe, yo hacía todo, fue una gran experiencia. Como emprendedores, nosotros tenemos una empresa pequeña y tercerizamos todo, tenemos las oficinas y una pequeña planta en Del Viso. Contratamos un laboratorio en Brasil para producir nuestros blends, tenemos también un distribuidor y así logramos crecer, guardamos el core business, lo que sabemos hacer pero el resto lo tercerizamos y eso nos permite crear productos y lanzarlos. Así crecemos en conjunto con otras empresas.

Noticias: ¿Se arrepintió alguna vez?

Casarotti: No volvería atrás, fue quemar las naves y lanzarse. Mi familia me apoyó mucho y eso fue fundamental, había que disminuir los gastos, no sabíamos cuándo la empresa iba a ser rentable, los chicos enseguida se acoplaron, se hacían el lunch para llevar al colegio y decidieron dejar las actividades extras que hacían, todos pusieron un poco de sí para que esto fuera un logro familiar. Todos opinaban, tomaban té, comentaban, eran todos “narices” (como se les dice a los sommeliers de té).

Guillermo Casarotti

Noticias: ¿Cómo es actualmente el mercado del té?

Casarotti: Estamos vendiendo más que nunca, este año fue muy muy bueno para nosotros, casi un 20% más que el año pasado, no solo acá sino en el resto de Latinoamérica. Y no solo nosotros, el mundo del té ha crecido muchísimo en los últimos meses. Hay muchos factores alrededor de la pandemia, con la gente en la casa, con más tiempo, con ganas de cuidarse más, de comer mejor que hizo que esto pasara.

Noticias: ¿Cambió el consumidor de té?

Casarotti: Sí, está cambiando, ahora hablamos de momentos, rompimos con esa idea de que el té era para uno se siente mal, ahora es tomar algo rico, compartir un lindo momento.

Noticias: ¿Qué calidad tiene el té argentino?

Casarotti: Está mejorando mucho. Históricamente se cosechaba con máquinas y eso hacía que entrara todo, desde hojas hasta el saltamontes que veías en la plantación, pero ahora hay muchas cosechas muy interesantes, de hecho hay una comunidad japonesa que desde hace años que elevó la vara, así empezaron a aparecer los tés orgánicos, a cosechar a mano y eso produjo un cambio en las bases.

Noticias: Argentina es un gran productor de té.

Casarotti: Sí, creo que es el 5° o 6° productor mundial del té, pero estaba considerado de baja gama y ahora está entrando en las grandes ligas. Se está haciendo un gran trabajo. Históricamente, el 90% del té argentino se exporta y la mayor parte, a Estados Unidos donde el 70% del ice tea que se toma es argentino que aporta muy buen color. Como en general se saborizan, el sabor queda enmascarado. Era muy astringente pero ahora está cambiando, los productores vieron la diferencia. El té argentino está 1 o 2 dólares el kilo mientras que el té de la India está a 20 dólares, hay mucho espacio para crecer, muchos lo vieron y están mejorando. 

Noticias: Ahora lanzan nuevos productos, ¿cómo sigue este camino?

Casarotti: ¡Y no sabés la cantidad de proyectos que tenemos! Ya sabemos cómo es Argentina, estamos acostumbrados. Mi mujer es francesa y en 2002 había amigos que se volvían para Francia y yo les decía a todos que aguantaran, que en 6 meses iba a cambiar y fue así, para un extranjero es muy difícil pero nosotros estamos más acostumbrados. 

Junto a sus hijos mayores Diego y Theo, lanzaron recientemente Indi Chai, un té en polvo, dulce y especiado inspirado en un té muy popular de la India que se toma con leche y se prepara a base de distintas especias como canela, cardamomo y clavo de olor. Fanáticos del Chai Latte, como se lo conoce en distintos lugares, decidieron desarrollar un producto propio, en lata, listo para tomar, con una gráfica alejada de la línea de los tés pero con un nombre que suena familiar. Durante la pandemia, organizaron la donación de 40.000 tazas destinadas al personal de salud de distintos centros médicos. “Empezamos entregando algunas latas a través de unos amigos y después explotó, a los médicos y enfermeros les encantó y agradecían el mimo”, cuenta Diego. Fueron dos años de desarrollo para perfeccionar la fórmula y lograr la textura y el sabor deseados, más dulce que la versión original y adaptada al paladar argentino.

Noticias: ¿Qué planean para el futuro?

Casarotti: Estamos tímidamente en Estados Unidos y en Europa pero no vamos a poner el foco ahí sino en Latinoamérica donde hay mucho mercado para desarrollar, en Chile estamos muy bien, también en Uruguay, en Brasil, queremos estar bien fuertes en el resto de los países de América que son un mercado olvidado para el mundo del té. Queremos ser los líderes en Latinoamérica. 

Noticias: ¿Un sueño por cumplir?

Casarotti: Siempre fue un sueño para mí que Argentina deje de ser el granero del mundo y empiece a desarrollar productos terminados, tenemos que poder dar esa vuelta y en eso estamos, los gobiernos van y vienen, los pueblos latinoamericanos han sufrido mucho pero somos pueblos jóvenes, nos hemos equivocado pero nos levantamos y seguimos creciendo.

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Silvina Reusmann

Silvina Reusmann

Periodista.

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