Domingo 18 de abril, 2021

PERSONAJES | 31-10-2020 14:30

Julieta Zylberberg: “El arte refleja el paradigma reinante”

La actriz protagoniza “Post mortem” y “Tengo miedo, torero”. Feminismo, la situación de los actores y pasiones descubiertas.

Cordial y atenta, se la ve absolutamente distendida durante la charla por Zoom recostada sobre el sillón de su living. Incluso cuando su perro “Chizito” interrumpe, ella se disculpa y se acerca hasta el patio para atenderlo. Es que a pesar que Julieta Zylberberg, como muchos argentinos, atravesó un tsunami de emociones y circunstancias varias desde que se instaló la cuarentena en nuestro país, ahora parece no perder la calma. 

Suspendidas primero y luego canceladas de forma definitiva, las grabaciones de “Separadas”, de Polka, la tira que coprotagonizaba junto a Celeste Cid, Gimena Accardi, Agustina Cherri y otras figuras, tuvo más tiempo para ocuparse de su único hijo Luis (7) fruto de su vínculo con el actor Esteban Lamothe. También para dar continuidad a su hobby por la cerámica y transformarlo en pequeño emprendimiento (se comercializa a través de la cuenta @iu.ceramicas de Instagram).

Estos días promociona sus últimos trabajos como actriz. Por un lado, “Post Mortem”, la nueva serie original de Flow ciento por ciento nacional, un policial que encabeza con Esteban Pérez y Alejandro Awada, dirigida por Diego Palacio, y producida por StoryLab; la empresa de Nacho Viale. Por otro, ofreció vía streaming una función del unipersonal “La Fiebre”, con libro y dirección de Mariana Chaud. Y en la plataforma CineAr TV se estrenó “Tengo miedo, torero” una película basada en la novela homónima del poeta chileno Pedro Lemebel, donde la dirigió Rodrigo Sepúlveda.

Noticias: ¿Cómo fue la experiencia de “Post Mortem”?

Julieta Zylberberg: Me atraía mucho el personaje de Florencia, una periodista que se ocupa de tecnología, hasta que le encargan cubrir casos policiales y se involucra de forma inusual. No hay nada más lindo que leer un proyecto en el que, al principio del relato, el personaje es uno, y luego se transforma tanto que termina siendo casi lo opuesto de las primeras imágenes. Hacer esa evolución y poder actuarla fue un placer que disfruté un montón.

Noticias: Al recordar los directores de cine con los que trabajó (Lucrecia Martel, Diego Lerman, Ana Katz y Damián Szifron), aparecen personajes que abordan la actualidad femenina. ¿Es una decisión?

Zylberberg: Creo que el tipo de relato y las problemáticas que surgen y delinean los personajes son inherentes a la sociedad, que también evoluciona. No es que yo elija hacerlos. De verdad, hay situaciones que están cambiando, y una necesidad de hablar y de contarlas que quizás antes no existía tanto. El arte siempre es un reflejo del paradigma reinante.

Noticias: Avanza el rol de la mujer en Argentina y, al mismo tiempo, durante la cuarentena, los femicidios alcanzaron números atroces. 

Zylberberg: Nos falta aún. Cualquier cambio paradigmático toma muchos años. No es que se empieza a mover y entonces todo cambia. Lo de los femicidios resulta siniestro. Y hay temas sutiles e invisibles, creo, de un patriarcado que aún sigue siendo absolutamente dominante. Todavía no están en agenda. Se abren mundos, paradigmas, se agarra lo más urgente y después queda más por depurar. Pero bueno, son procesos históricos que tardan.

Noticias: ¿Qué temas serían?

Zylberberg: Me resulta un poco complicado y abstracto, quizás, hablarlo así porque lo tenemos encarnado y mucho tiene que ver con los roles cotidianos de las mujeres y de los hombres. Con permisos, con cualidades que se admiten y otras que no. Con la maternidad y la paternidad. Son cosas finas, que están en lo más arcaico, muy profundamente arraigadas todavía.

Julieta Zylberberg

Noticias: El año pasado estrenó “La fiebre”, su primera obra para un solo personaje. ¿De qué trata?  

Zylberberg: Es un unipersonal dramático con bastantes momentos graciosos. El relato no lineal de Azucena. Habla con su madre, su hija, en un hospital, frente a un fogón, mientras se droga o tiene un brote psicótico. Hace el recorrido del tren Sarmiento a pie, vive con un tío que la maltrata. Pero posee grandes momentos de lucidez en los cuales se ve su persona. Es alguien que decidió soltar con los hilos que la atan a una sociedad. 

Noticias: ¿Cuáles hilos? 

Zylberberg: Los que uno tiene, sí o sí, para pertenecer. Como hijos, pareja, amigos, no salir desnudo a la calle porque no se puede, no matar. Es un personaje que decidió soltar y se encuentra en una situación de soledad y desamparo enorme y, por momentos, siente libertad.

Noticias: En la serie, Florencia; en el teatro, Azucena, ¿hay que prestar más atención a esos seres que hablan desde un lugar no tan cuerdo sino enajenado? 

Zylberberg: Creo que hay rechazo a la locura. Genera aprensión. No es igual que alguien diga “tengo cáncer” a “padezco esquizofrenia”. No se toma de la misma manera. Tiene que ver con un gran temor y lo cerca que se está. Siento que todos estamos a cinco centímetros de soltar. Muchas veces pienso en que tengo amigos, mi hijo, trabajo, soy funcional a un sistema. Si bien no lo elijo y logro no caer en eso, estoy ahí.

Noticias: ¿Cómo ve la realidad que atraviesa el sector de los actores y actrices?

Zylberberg: En estos momentos hay muy poca ficción nacional. Ya antes de la pandemia. Mis colegas vienen golpeados. Es muy difícil producir y es un tema muy complejo. Todo el mundo está en el horno, y preocupado. Actores, teatros, todas las salas independientes que tuvieron que cerrar. A la vez fue inevitable porque son lugares con mucha concurrencia como las escuelas. Fue un pelotazo. Pero, realmente, no sé cómo se hace. Creo que se van a elaborar protocolos prontamente y aunque sea para menos gente, espero que se habiliten. La verdad es que no para de haber contagios.

Noticias: Algunos ven a los artistas como privilegiados, no como trabajadores que también necesitan amparo. 

Zylberberg: Coincido. Hay una fantasía, generada principalmente con los actores que los ves en la tele, de pensar que tienen plata. Pero no son todos. Realmente somos trabajadores y la gran mayoría está muy complicada por la falta de trabajo. Desde ya que todo lo que hacemos en teatro alternativo es por amor. No entra un centavo. Se cubren gastos de sala, pero los que alquilan se rompen el lomo, haciendo ochocientos talleres. No es fácil mantenerlas.

Noticias: Entonces, la trasmisión del unipersonal que hará hoy, ¿tiene un rasgo de resistencia?

Zylberberg: Obvio, a mí me fascina. Pienso que todo es un acto político de resistencia. Cuando emitimos la función grabada le sirvió mucho a la sala Nün con quienes compartimos. Fue de gran ayuda porque se vendieron entradas. Voy haciendo un poco y un poco, según mis necesidades, y no mido por tamaño de producción. Por supuesto, necesito trabajar para contar con plata, pero el placer que da hacer esta obra no tiene que ver con lo económicamente redituable, para nada.

Noticias: ¿También hace cerámica por placer?

Zylberberg: Hice mucho tiempo y en cuarentena me compré el torno. En un momento me di de cuenta que tenía una mesa llena de piezas y pensé en venderlas para poder comprar más material. Horno aún no, es carísimo, así que lo alquilo.

Noticias: Además de cerámica, ¿qué hizo durante la cuarentena?

Zylberberg: Es un año tremendo y largo. Pasé por momentos de inoperancia absoluta porque estaba muy aterrada. Después me puse a hacer cerámica, a tocar la guitarra porque nunca tenía tiempo para hacerlo y quería aprender; cociné hasta que me harté, hice hasta pasta frola casera, tomé vino como nunca, lloré como nunca, hice videollamadas con amigos… y ordené el cuarto de mi hijo.

Noticias: Es mamá de Luis, que tiene 7 años, ¿cómo se les revela a los niños lo que está ocurriendo?

Zylberberg: Le expliqué que estaba todo bien y había que cuidarse. Fue muy gracioso porque dos o tres semanas antes nos reíamos con el papá porque Luis había dicho que tenía miedo del coronavirus. Le dijimos que estaba en China, que se quedara tranquilo. Dos semanas más tarde, todos encerrados. Él es súper responsable, todo el tiempo, usa tapabocas y alcohol en gel. Los chicos se adaptan a todo. Aunque es sensible y no quería que entrara en un mar oscuro de muerte y apocalipsis. Trato de mantener la alegría y el cuidado, pero sin que le genere terror.

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Alejandro Ullúa

Alejandro Ullúa

Periodista crítico de televisión.

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